La nueva normativa de uso sostenible de fitosanitarios suscita polémica

Las exigencias de la nueva normativa de uso sostenible de los productos fitosanitarios deberían verse recompensadas con una mayor información al consumidor sobre la calidad y seguridad alimentaria de las frutas y verduras producidas en el ámbito de la Unión Europea, para diferenciarlas de las de otros países que no cumplen estas exigencias estrictas.

   Así, se puso de manifiesto en una jornada sobre nuevos retos en el uso de productos fitosanitarios, celebrada recientemente en la sede de la Consejería de Agricultura y Agua, y dirigida a técnicos, gerentes, distribuidores y usuarios de estos productos, según han informado fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

   La nueva normativa (Real Decreto 1311/20129), emanada desde la Comisión Europea, establece obligaciones tales como  la intervención de un asesor que estudie la problemática fitosanitaria del cultivo y realice una prescripción técnica fundamentada, tras valorar las posibles alternativas, químicas y no químicas, para el control de las plagas y enfermedades, dando prioridad a los sistemas biológicos y tecnológicos. Ello supondrá para el sector agrario un coste económico y una obligación administrativa añadida.

   De este modo, el director general de Industria Agroalimentaria y Capacitación Agraria, Ángel García Lidón, destacó que la agricultura de la Región de Murcia «ha sido pionera en el control de plagas emergentes, como la ‘Tuta absoluta’ del tomate, y de virosis que afectan a las producciones hortícolas, a través del programa ‘Agricultura Limpia’, que está implantado en una superficie de más de 36.000 hectáreas y ha permitido reducir en un 30 por ciento la aplicación de productos químicos».

   Resaltó asimismo que «un alto porcentaje de las explotaciones de la Región realizan actualmente prácticas de gestión integrada de plagas debido a las exigencias establecidas por las cadenas de comercialización».

   Al hilo, señaló que «desde hace años, la Consejería de Agricultura imparte en sus centros de formación a técnicos y agricultores cursos para el adecuado manejo de los plaguicidas, tal y como exige la nueva normativa».

   Y es que, la normativa comunitaria establece nuevas limitaciones a los productos químicos utilizados en la agricultura. Ya en 1991 eliminó el 60 por ciento de las sustancias activas disponibles y modificó las condiciones de uso de muchos productos autorizados, para minimizar el riesgo que puede suponer su empleo sobre el medio ambiente, el agricultor y el consumidor.

   Los participantes en esta jornada apoyaron el esfuerzo de la Consejería en la investigación y aplicación de alternativas no químicas al uso de productos fitosanitarios, así como en favorecer los sistemas de registro de productos de baja toxicidad, de acuerdo con la legislación comunitaria.

ECOticias.com – ep

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