Una spin-off de la US diseña herramientas para modernizar redes eléctricas

El grupo de investigación Sistemas Eléctricos de Potencia, referente internacional en cuanto a transferencia tecnológica Y encabezado por el investigador de la Escuela Técnica Superior (ETS) de Ingeniería de la Universidad de Sevilla (US) Antonio Gómez Expósito –que lleva casi 30 años estudiando las redes de transporte y distribución eléctrica–, se ha embarcado en ‘Ingelectus’, iniciativa empresarial dedicada al desarrollo de aplicaciones y dispositivos para mejorar el diseño y operación de toda la cadena del suministro eléctrico.

   «La tendencia del último año en España es de un incremento de la intensidad energética del 8,3 por ciento, mientras que la media de la Unión Europea ha sido un -13,1 por ciento, o sea, una reducción», ha indicado el investigador del grupo Sistemas Eléctricos de Potencia de la Hispalense. La intensidad energética es la energía consumida dividida por el Producto Interior Bruto (PIB) del país, por lo que una tendencia creciente refleja un problema de «ineficiencia» en el proceso productivo.

   En 2020 se prevé que casi la mitad de la potencia eléctrica instalada provenga de energías renovables, con los consiguientes problemas de integración, tanto en la red de transporte  –España es prácticamente una isla eléctrica– como en la red de distribución –diseñadas bajo la premisa de que la energía fluye siempre hacia los puntos de consumo–. Ello es debido a la dificultad inherente de los sistemas renovables para seguir la evolución de la demanda.

   El grupo de investigación de Sistemas Eléctricos de Potencia es el mayor de una universidad española dedicado exclusivamente a la Ingeniería Eléctrica. Gracias a sus múltiples proyectos cuentan con una experiencia que los convierte en referencia internacional en cuanto a transferencia tecnológica, por lo que hace un año decidieron dar el paso y constituir la ‘spin-off’ ‘Ingelectus’.

   Los productos que diseñan incluyen dispositivos que actúan localmente en determinados puntos de las redes eléctricas para que éstas tengan más capacidad de transporte, admitan más energía renovable o sufran menos apagones, o aplicaciones informáticas que optimizan el diseño, en lo relativo a qué red elegir y cómo operarla de forma óptima para minimizar las pérdidas de energía y el número de interrupciones que sufre el consumidor final.

   En las ciudades hay muchísimo equipamiento eléctrico que normalmente no se ve, como cables enterrados que son controlados por relés digitales situados en subestaciones y centros de transformación. «Sólo en Andalucía hay unos 70.000 kilómetros de líneas de baja tensión, la cuarta parte subterráneos, y casi 50.000 transformadores que conectan dicha red con la de media tensión, la gran mayoría de ellos en zonas urbanas», explica Antonio Gómez.

   Normalmente estas instalaciones pasan desapercibidas hasta que fallan por algún motivo, «y solo entonces nos percatamos de lo imprescindible que resulta el suministro eléctrico». ‘Ingelectus’ trabaja diseñando localizadores de avería y con sistemas de medida y diagnóstico avanzados que minimizan los efectos de estos fallos. También actúan en el ámbito doméstico, desarrollando nuevas funciones en base a la información aportada por los medidores digitales de energía, que están reemplazando a los antiguos contadores, de modo que la distribuidora pueda supervisar en tiempo real el estado de la red, todo gracias al desarrollo de ‘software’ propio basado en sofisticados algoritmos matemáticos.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés

Qué es la resiliencia

Premio a la mejor receta sostenible

Las mentiras verdes del textil