El estudio, publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente el pasado mes de enero, supone el segundo volumen del proyecto ‘Lecciones tardías’. Este segundo informe muestra lo perjudicial y costoso que puede resultar el mal uso del principio de precaución. Para ello analiza varios casos prácticos y recoge una síntesis de las actuaciones que deben aplicarse para evitar negligencias en el futuro.
La publicación se divide en cinco partes: lecciones de riesgo para la salud; lecciones emergentes de los ecosistemas; temas emergentes; costos, justicia e innovación; y consecuencias para la ciencia y la gobernanza. El informe se puede consultar al completo y en inglés en la página de la Agencia Europea de Medio Ambiente.
‘Lecciones tardías de alertas tempranas’
El primer volumen, publicado en el año 2001 y denominado ‘Lecciones tardías de alertas tempranas: el principio de precaución 1986-2000’, abordaba cómo recabar información sobre las amenazas que entrañan las actividades económicas humanas, para utilizarla en las acciones encaminadas a proteger tanto el medio ambiente como la salud de las especies y los ecosistemas que de él dependen.
Los estudios recogidos por los dos volúmenes ya publicados se basan en el análisis de casos prácticos sobre experiencias del pasado, para extraer conclusiones que permitan tomar decisiones futuras, principalmente en lo que se refiere a información e identificación de alertas tempranas.


















