600 ciclistas conocen la Doñana sevillana con el programa “Bicis&Aves” de ADAD

“Bicis&Aves”, que se ha clausurado este fin de semana en Aznalcázar, ha acercado la riqueza natural y la biodiversidad de los cinco senderos de turismo ornitológicos señalizados por ADAD a través de rutas ciclistas que han combinado la interpretación de la naturaleza con actividades de ocio sostenible y educación ambiental.

 

Este fin de semana se ha clausurado en Aznalcázar «Bicis&Aves», cofinanciado por el Programa LiderA (FEADER y Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural) y la Iniciativa de Turismo Sostenible de Doñana (Consejería de Turismo), un programa del Grupo de Desarrollo Rural Aljarafe-Doñana (ADAD) que en los últimos dos meses ha acercado la riqueza natural y ornitológica de la comarca a 600 ciclistas, procedentes de los pueblos participantes en el proyecto, la comarca y otras zonas de la provincia y la capital.

Organizadas para promocionar los itinerarios de turismo ornitológico que ADAD ha diseñado y señalizado en Aznalcázar, Isla Mayor, La Puebla del Río, Pilas y Villamanrique de la Condesa, y que muy pronto estarán disponibles en folletos y en una aplicación para teléfonos y dispositivos móviles, las rutas «Bicis&Aves» han puesto en valor la riqueza natural y la enorme biodiversidad de la que seguramente es la Doñana más inexplorada, la sevillana.

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Y todo ello gracias a un programa de actividades que ha sabido combinar una de las prácticas deportivas con más afición, el ciclismo, con la interpretación especializada de la naturaleza, la observación y el seguimiento de aves y otras especies emblemáticas de Doñana o la educación ambiental, una experiencia única para la que ADAD ha contado con el apoyo técnico de la empresa Guadiamar Educa y la colaboración de los clubes ciclistas y Ayuntamientos de los cinco municipios por donde transcurren los itinerarios ornitológicos.

Un trabajo en común, y en perfecta coordinación, que han sabido apreciar los participantes en todas las rutas, que han valorado muy positivamente tanto la organización como las actividades realizadas (talleres -canto de aves, huellas de fauna, flora, etc.-, y espectáculo de títeres o juegos para los más pequeños, entre otros); así como la propia interpretación de los itinerarios, que han estimado especialmente los vecinos de la comarca usuarios habituales de algunos de los senderos y espacios transitados, y que sin embargo, hasta su participación en «Bicis&Aves» «no sabíamos mirar», señalaban.

 

Aznalcázar: la ruta del Guadiamar

La ruta de Aznalcázar comenzó a primera hora del sábado en el Centro de Visitantes del Guadiamar, un lugar emblemático del Paisaje Protegido, que fue el auténtico protagonista de este último itinerario. A través de una ruta circular, plagada de paradas ornitológicas y actividades, los participantes en esta última actividad de «Bicis&Aves» recorrieron numerosos ecosistemas vinculados al afluente del Guadalquivir en la comarca, como el bosque de galería que cubre buena parte de su recorrido, la dehesa de bosque mediterráneo o las fincas agrícolas bañadas por el río.

En esta ruta la actividad agrícola tuvo un papel predominante, ya que los propietarios de la finca El Quema abrieron las puertas de una de sus explotaciones para permitir a la expedición la observación de una gran variedad de avifauna en una balsa de riego, una laguna artificial que resultó ser un paraíso para cientos de aves.

La jornada, tras su parada de avituallamiento en el Vado del Quema, cuya interpretación permitió introducir en la explicación del recorrido algunos aspectos antropológicos y culturales intrínsecos a una de las comarcas más rocieras de Andalucía; emprendió por la ribera del Guadiamar el camino de vuelta, con destino de nuevo hasta el Centro de Visitantes donde, especialmente los más pequeños, disfrutaron de lo lindo con la actividad con la que se clausuró el programa, una magnífica exhibición de cetrería.

 

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