Sostenibilidad

El abono único de transporte da el paso clave, pero Greenpeace alerta: dependerá de cada comunidad

El abono único de transporte ya cuenta con el marco administrativo para avanzar en España, pero Greenpeace advierte de su principal punto débil: la integración de las redes autonómicas, municipales y de los consorcios dependerá de su adhesión voluntaria al nuevo sistema.

El abono único de transporte da el paso clave, pero Greenpeace alerta: dependerá de cada comunidad

El abono único de transporte público ha sido aprobado hoy bajo Orden Ministerial y desde Greenpeace lo celebran. Es una medida que busca la reducción drástica de las emisiones contaminantes a la atmósfera, impulsando la movilidad sostenible. Sin embargo, desde la organización advierten de varias problemáticas a la hora de la implantación del abono único de transporte.

Cada comunidad autónoma y ayuntamiento debe adherirse al abono único de transporte de manera voluntaria, que no obligatoria; es por ello que desde Greenpeace exigen que los gobiernos regionales se integren sin demoras ni excusas y garanticen unas tarifas asequibles para todos. También instan al Ministerio a activar las subvenciones para reforzar la flota de autobuses y evitar un posible colapso ante el aumento previsible de los usuarios.

El abono único de transporte da el paso clave, pero Greenpeace alerta

La ONG Greenpeace valora positivamente la publicación de hoy de la Orden Ministerial por la que se aprueba el programa de Fomento del Transporte Público mediante el abono único de transporte. Este es un paso administrativo clave para simplificar el uso del transporte público y para reducir el uso del coche y las emisiones del sector del transporte.

Sin embargo, desde Greenpeace observan que existe un punto crítico en este texto. La norma está prevista como un marco de adhesión voluntaria. Esto significa que el abono único de transporte no va a ser una realidad completa hasta que los gobiernos autonómicos, los ayuntamientos y los consorcios de transporte firmen formalmente su instrumento de integración.

Por eso, desde Greenpeace exigen a los distintos gobiernos autonómicos que tramiten, sin demora, su adhesión voluntaria para integrar su red de transporte público en el sistema de abono único de transporte. También piden que el sistema garantice un precio asequible para todas las personas, que garantice la equidad social y que conecte el medio rural con las áreas metropolitanas. No podemos permitirnos un sistema de transporte a dos velocidades. Además, el despliegue del abono único debe ir acompañado de un plan de choque urgente para aumentar la flota.

Asimismo, reclaman al Ministerio que active de forma urgente los sistemas de incentivos que están contemplados en la norma para acelerar la implantación autonómica del abono único de transporte y compensar adecuadamente el previsible aumento de demanda de viajero. En plena crisis climática, como nos encontramos, y del coste de la vida, desde Greenpeace no entenderían que ningún gobierno regional bloquee el derecho a la movilidad sostenible que a partir de hoy ya cuenta con cobertura legal y presupuestaria.

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