ECOticias.com tuvo el placer de entrevistar a varios de los integrantes de ECODES: Nicole Julien, Responsable proyectos Políticas Públicas Ecodes, Crístian Quílez, Responsable de transporte y movilidad Ecodes y Marcos Raufast, Técnico de proyectos de Transporte Ecodes.
Con ellos hablamos de la creación de esta organización, de sus objetivos, de los problemas vinculados con la contaminación del transporte, de las posibles soluciones, de lo que puede hacer cada uno de nosotros para contribuir a su disminución y de muchísimo más.
¿Qué es ECODES, por qué surge la necesidad de su creación y qué implica su lema ‘Tiempo de Actuar’?
ECODES es una organización sin ánimo de lucro con más de 30 años de experiencia, que trabaja en la búsqueda de soluciones sostenibles y equitativas a los desafíos ambientales y sociales. Surge de la necesidad de afrontar el cambio climático, la desigualdad y el deterioro ambiental mediante acciones concretas y colaborativas.
Nuestro lema, ‘Tiempo de Actuar’, refleja la urgencia de abordar estos problemas de manera inmediata y efectiva, promoviendo prácticas sostenibles, políticas públicas responsables y un cambio de mentalidad hacia un consumo más consciente.
Contadnos cuáles son los datos reales acerca de la contaminación que genera el transporte en general, que no solo implica a personas, sino también a todo tipo de mercaderías.
El transporte es una de las principales fuentes de contaminación en la Unión Europea. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el sector del transporte es responsable de aproximadamente el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE.
A nivel nacional, según el Ministerio para la Transición Ecología y el Reto Demográfico, el sector del transporte representa el 29% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) totales en España.
El realizado por carretera es el que más contribuye a estas emisiones siendo responsable, por sí solo, del 26,8% del total. Se trata de uno de los sectores más contaminantes, junto con el eléctrico y, por tanto, que más deben contribuir y avanzar hacia la transformación.
Además, el transporte de mercancías, incluyendo camiones y furgonetas, representa alrededor del 30% de las emisiones del transporte por carretera. La Organización Internacional del Transporte señala que el transporte de carga también contribuye significativamente a la contaminación del aire, especialmente en áreas urbanas, debido a las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas (PM) (European Environment Agency’s home page) (European Environment Agency’s home page).
Actualmente, todas las ciudades españolas superan los límites de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el transporte y la movilidad son uno de los principales responsables que afecta directamente en nuestra calidad de vida.
¿Qué medidas se pueden tomar en general, para conseguir disminuir el impacto del transporte?
A nivel urbano es indispensable desincentivar el uso del vehículo privado, promover la movilidad activa y la electrificación, con vehículos 100% eléctricos en flotas públicas y privadas de servicios, optimizar ambientalmente la distribución urbana de mercancías para reducir sus emisiones e impactos, reducir el espacio público destinado a los vehículos a motor.
Además, es indispensable generar corredores peatonales con preferencia, diseñar redes de transporte público de altas capacidades y cero emisiones y concienciar e informar a la ciudadanía, entre otras. Cada elección diaria que hacemos, influye en nuestra salud, en la economía y en el medioambiente.
En el transporte por carretera la electrificación de las flotas es esencial, así como la electrificación del ferrocarril y el abandono del uso de vehículos diésel. A nivel marítimo y aéreo impulsar soluciones a corto, medio y largo plazo para avanzar en la reducción de sus emisiones.
En un planeta con recursos finitos no se puede ser neutral por lo que, para avanzar con mayor rapidez y concentrar los esfuerzos tecnológicos, en innovación, desarrollo e investigación no se puede apostar por la neutralidad tecnológica. Estos cambios, son esenciales para mejorar la calidad del aire y nuestras vidas, con una mejora de nuestro bienestar.
¿Cómo nos beneficia reducir las emisiones del sector del transporte?
Principalmente beneficia a nuestra salud y a la de todas las personas. Por un lado, la calidad del aire mejora. Por otro lado, la contaminación atmosférica se reduce, ayudando a mitigar los cada vez más frecuentes impactos climáticos extremos.
A su vez, como las políticas de reducción de emisiones en el transporte se acompañan de medidas complementarias para garantizar el derecho a la movilidad y los espacios seguros y saludables, entre otros, redunda en efectos positivos en los desplazamientos diarios de la ciudadanía, haciéndolos más accesibles e inclusivos, y logrando mayores cuotas de bienestar y calidad de vida.
En estas épocas de bajón comercial, donde priman las ‘rebajas’ y las compras online ¿qué pueden hacer nuestros lectores para aportar su ‘granito de arena’ a la sostenibilidad del transporte de mercancías también?
El sentido común y la consciencia son fundamentales para contribuir significativamente a la sostenibilidad. Hacerse las siguientes preguntas puede suponer el primer paso para las personas que nos estáis leyendo:
- ¿Consumo de forma consciente?: Desde ECODES, promovemos pensar dos veces antes de consumir, evaluando si realmente es necesario adquirir un nuevo producto. Reflexionar antes de realizar compras online ayuda a reducir el consumo innecesario y el impacto ambiental.
- ¿Priorizo el comercio local?: Optar por comprar en comercios locales y de cercanía no solo reduce la huella de carbono asociada al transporte, sino que también fortalece la economía local y apoya a pequeños negocios barrio.
- ¿Elijo las opciones de Entrega Sostenibles?: Elegir métodos de entrega sostenibles al comprar en línea, como opciones de entrega agrupada o puntos de recogida, lo cual optimiza los viajes de entrega y reduce la huella de carbono.
- ¿Opto por productos con menor impacto ambiental?: Elegir productos que utilicen empaques sostenibles y materiales reciclados no solo reduce la cantidad de residuos generados, sino que también impulsa la demanda de productos más ecoamigables, beneficiando tanto al medio ambiente como a las economías locales.
- ¿Evito compras excesivas y reduzco las devoluciones innecesarias?: Al evitar comprar en exceso, se minimizan las devoluciones que podrían generar envíos adicionales y mayores emisiones. En caso de necesitar devolver algo, acercarse al local directamente ayuda a evitar envíos innecesarios y a reducir el impacto ambiental asociado.
Estas acciones no solo son beneficiosas para la sostenibilidad del transporte, sino que también tienen un impacto positivo en el desarrollo y la vitalidad de las pequeñas economías de barrio, promoviendo un entorno más justo y sostenible para todas las personas.
https://youtu.be/HzlOOy–I1A?si=rrcdi_iTDKXUHPbL
¿Cómo pueden las políticas públicas y las regulaciones, contribuir a la mejora de la sostenibilidad en la distribución urbana de mercancías?
Las políticas públicas y su regulación son cruciales para mejorar la sostenibilidad en la distribución urbana de mercancías mediante la implementación de medidas como:
- Las políticas unificadas y coordinadas: Establecer políticas y regulaciones unificadas que sean consistentes en diferentes municipios para evitar la fragmentación y facilitar la adaptación de las empresas que operan en múltiples localidades. Esto incluye la armonización de normativas sobre emisiones, restricciones de acceso y uso de vehículos sostenibles.
- Los incentivos y ayudas económicas: Se deben ofrecer subvenciones ágiles para la adquisición de vehículos eléctricos y otros medios de transporte sostenibles, junto con incentivos fiscales, subsidios directos y financiamiento para proyectos piloto que impulsen tecnologías limpias y métodos de entrega eficientes. Es fundamental mejorar la distribución de estas ayudas y evitar trabas burocráticas y fiscalidad sobre las mismas.
- La infraestructura adecuada: Desarrollar una infraestructura robusta de apoyo, como redes de puntos de recarga para vehículos eléctricos en áreas urbanas estratégicas y la creación de zonas de carga y descarga digitalizadas y reguladas. Esto garantiza que las operaciones logísticas sean eficientes y minimicen las emisiones asociadas.
- Los micro-hubs urbanos: Identificar espacios urbanos adecuados para establecer micro-hubs que faciliten la consolidación de mercancías y la distribución local eficiente mediante vehículos sostenibles. Fomentar la colaboración entre los ayuntamientos y las empresas para optimizar la gestión y operación de estos hubs, asegurando su viabilidad económica y operativa.
- El apoyo a la logística colaborativa: Promover iniciativas de logística colaborativa que permitan a las empresas compartir recursos y optimizar sus rutas de entrega. Facilitar el uso de plataformas tecnológicas que integren a todos los actores de la cadena de suministro, mejorando la coordinación y eficiencia en las operaciones logísticas urbanas.
Estas medidas no solo contribuyen a la descarbonización y mejora de la sostenibilidad en la distribución urbana de mercancías, sino que también promueven un entorno urbano más limpio, eficiente y resiliente.
Ahora que han llegado también las vacaciones y muchas personas eligen el avión para desplazarse ¿Qué alternativas tienen?
La época estival es un periodo fundamental para nuestro país. El turismo representa más del 13% del Producto Interior Bruto (PIB) aquí, con unas cifras similares en el empleo. De los 85 millones de personas que visitaron España en 2023, una gran cantidad lo hicieron utilizando el avión.
Para asegurar un modo de turismo sostenible concienciado con el entorno y el modo de vida de los habitantes de los destinos más concurridos, es necesario que tengamos en cuenta que existen otro tipo de vehículos para llegar a nuestro destino. El tren es una alternativa cómoda, segura y viable, que ha conseguido mitigar las críticas dirigidas a su coste debido a programas como Verano Joven 2024, que permite viajar a las personas de hasta 30 años a un precio reducido.
Otra opción es el alquiler de coches eléctricos. Son silenciosos, tienen gran autonomía y nos dan total libertad para viajar donde queramos con una huella de carbono menor (y permiten ahorrar en el precio del combustible) que los coches convencionales. Son una alternativa en pleno desarrollo que se vislumbra como clave en el turismo de montaña y de playa.
¿Qué es lo más perjudicial del uso del avión y cómo se puede reducir?
A diferencia de otros transportes, es difícil descarbonizar la aviación, es decir, reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero para mitigar el impacto dañino sobre la salud y el medioambiente. Esto es, sustituir la quema de combustible de aviación (queroseno) -que emite dióxido de carbono, nitrógeno o partículas ultrafinas que pueden afectar gravemente a nuestra salud- por otras tecnologías. Un reciente informe de Transport & Environment, apoyado por ECODES, muestra que 8 millones de españoles viven expuestos a estas partículas ultrafinas debido a la cercanía a los aeropuertos, y pueden desarrollar enfermedades como hipertensión arterial, diabetes y demencia.
Una tecnología posible podría ser la electrificación, es decir, la instalación de baterías que alimenten un motor eléctrico para su funcionamiento. Sin embargo, debido a problemas como el peso de la batería, la cadena de suministro y el precio, contamos con otras tecnologías con una madurez tecnológica mayor y que reducirían enormemente las emisiones: los combustibles sintéticos o el hidrógeno.
Los combustibles sintéticos son combustibles sostenibles de aviación que se obtienen a través de la reacción química del hidrógeno (H₂) verde -producido con electricidad generada a partir de fuentes de energías renovables y de las que España es potencia mundial- a partir del agua, y el dióxido de carbono (CO₂), capturado del aire. Son químicamente iguales al queroseno de aviación y se puede utilizar de la misma forma.
El caso del hidrógeno como combustible de aviación es similar. Se extrae del agua (H₂O) separando las moléculas para obtener hidrógeno (H₂). Esta tecnología requiere de un diseño distinto del avión para almacenar el combustible, al ocupar un mayor espacio que el queroseno convencional. La instalación de plantas de hidrógeno de aviación debe ir acompañada de un uso consciente que no ocasione el cambio indirecto de la tierra.
Ante todo, podemos reducir su impacto haciendo un uso responsable del avión y eligiendo otras alternativas que contaminen menos. Además, una apuesta decidida de la industria y administración pública por estos combustibles sostenibles ayudará a proteger nuestra salud y el medio ambiente.





















