La UE cambia las normas y, a partir del mes de abril, todos los dueños de perros y gatos estarán obligados a registrar con antelación los viajes que hagan con mascotas

Publicado el: 11 de febrero de 2026 a las 15:38
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Perro asomado por la ventanilla de un coche durante un viaje con mascotas dentro de la Unión Europea.

A partir del 22 de abril de 2026, viajar con perros, gatos, hurones o aves dentro de la Unión Europea ya no será exactamente igual. Ese viaje típico al pueblo con el perro en el asiento trasero o la escapada de fin de semana con el gato empezará antes, en la consulta del veterinario y en la revisión de la documentación. El cambio llega con un nuevo Reglamento Delegado de la Comisión Europea que actualiza las normas para los llamados “desplazamientos sin fines comerciales de animales de compañía” apoyándose en la Legislación sobre sanidad animal de 2016.

Algunos titulares han asegurado que “todos los dueños tendrán que preregistrar los viajes de sus mascotas”. La realidad es más matizada. El texto oficial no obliga todavía a un registro digital previo de cada viaje, aunque esa idea está claramente sobre la mesa y podría convertirse en el siguiente paso.



Qué cambia a partir del 22 de abril de 2026

El nuevo reglamento sustituye de forma práctica al antiguo sistema de 2013, cuyo periodo transitorio termina el 21 de abril de 2026. A partir de ahí, los movimientos no comerciales de animales de compañía se regirán por un único acto jurídico que detalla requisitos de identificación, vacunas y documentación para perros, gatos, hurones y aves.

En la vida diaria esto significa algo bastante sencillo de resumir. Para llevar un perro, gato o hurón a otro Estado miembro habrá que mantener lo que ya se exigía en gran medida microchip legible o tatuaje anterior a 2011, vacunación antirrábica válida y, en el caso de perros que entren en países declarados libres de Echinococcus multilocularis, tratamiento antiparasitario documentado en las fechas que marca la norma.



El reglamento también aclara que los desplazamientos no comerciales siguen limitados a un máximo de cinco perros, gatos o hurones por viaje. Por encima de esa cifra, salvo excepciones muy concretas ligadas a competiciones y similares, el movimiento deja de considerarse “familiar” y pasa al régimen de movimientos comerciales, mucho más estricto.

Perros, gatos y hurones: lo que se mantiene y lo que se refuerza

Para quienes viajan con perro o gato dentro de la UE hay una mezcla de continuidad y ajustes. La identificación con microchip sigue siendo la base del sistema. El animal deberá proceder de un lugar en el que no se hayan notificado casos de rabia en los treinta días anteriores al viaje y tendrá que haber recibido la primovacunación antirrábica al menos veintiún días antes del desplazamiento o estar correctamente revacunado.

Cuando el animal entra en la Unión desde un país tercero, el reglamento refuerza el papel del certificado zoosanitario emitido por un veterinario oficial o autorizado. Ese documento recoge la identificación, la vacunación antirrábica, los tratamientos contra Echinococcus cuando proceden y la declaración de que el viaje no tiene fines comerciales. Su validez general se limita a seis meses a partir de los controles en el punto de entrada o hasta que caduque la vacuna de la rabia, lo que ocurra antes.

En la práctica esto se traduce en más planificación. No bastará con mirar la cartilla la víspera de coger el coche o el avión. Habrá que cuadrar fechas de vacunas y certificados con las del viaje, algo que los veterinarios ya están empezando a explicar en consulta.

Aves de compañía: el nuevo límite de cinco y el miedo a la gripe aviar

Donde sí hay un cambio claro es en las aves de compañía que llegan desde países de fuera de la UE. El reglamento fija un máximo de cinco aves por desplazamiento no comercial cuando se entra en un Estado miembro desde un tercer país. Por encima de ese límite, el movimiento pasa a tratarse como importación de aves en cautividad, con controles fronterizos y requisitos de otro nivel.

Además, las aves deben identificarse de forma individual mediante un sistema permanente que incluya un código alfanumérico único. Y, para reducir el riesgo de gripe aviar, se contemplan varias medidas combinables aislamiento previo al viaje, pruebas de laboratorio frente a los subtipos H5 y H7 de gripe aviar altamente patógena o cuarentena de treinta días tras la llegada, ya sea en el propio domicilio aisladas de otras aves o en un establecimiento de cuarentena autorizado, según el origen y las indicaciones de la autoridad veterinaria.

Quien tenga loros, canarios u otras aves exóticas y sueñe con un viaje largo verá que la parte de papeles y tiempos se vuelve tan importante como elegir transportín.

Y el famoso prerregistro digital: en qué punto está

El texto aprobado no obliga a registrar cada viaje de la mascota en una base de datos europea antes de salir de casa. Lo que sí recoge es que, durante la fase de consulta, muchas organizaciones reclamaron precisamente eso registro obligatorio en bases de datos interoperables y desarrollo de un pasaporte electrónico para perros, gatos y hurones.

En paralelo, el Consejo y el Parlamento han alcanzado un acuerdo político sobre un reglamento específico de bienestar y trazabilidad de perros y gatos que, entre otras medidas, prevé que los movimientos no comerciales se inscriban en una nueva base de datos de viajeros con mascota al menos cinco días antes de la llegada. Ese texto todavía espera adopción formal, aunque la profesión veterinaria ya lo ve como un paso importante contra el comercio ilegal.

Es decir, la idea del preregistro digital está encaminada, pero no está aún en el terreno de las obligaciones diarias para quien cruza una frontera interior con su perro o su gato.

Qué debe tener en cuenta ahora quien viaja con mascota

Para un tutor medio, el mensaje práctico se puede resumir en tres ideas. Mantener al día el microchip y la vacunación antirrábica, revisar con tiempo si el país de destino exige tratamiento frente a Echinococcus, especialmente en perros, y pedir al veterinario que compruebe qué certificado o documento será necesario según si el viaje es dentro de la UE o desde un país tercero. Si hay aves de por medio, contar con el límite de cinco ejemplares por viaje y con posibles periodos de aislamiento o cuarentena.

En el fondo, estas normas buscan reducir el riesgo de zoonosis en un contexto de más viajes, más calor y más intercambio de animales de compañía. Es el enfoque “Una sola salud” llevado a la maleta del perro.

El Reglamento Delegado de la Comisión sobre los requisitos zoosanitarios para los desplazamientos sin fines comerciales de animales de compañía ha sido publicado como documento oficial del Consejo de la Unión Europea.

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Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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