Analizan el vaciado de El Perdiguero, descubren una amenaza para la fauna y el error que podría costar una extinción

Publicado el: 10 de febrero de 2026 a las 18:46
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Embalse de El Perdiguero en Calahorra durante el vaciado por obras, con el nivel de agua muy bajo.

El embalse de El Perdiguero, en Calahorra, se está vaciando para poder cambiar las válvulas de fondo de la presa y garantizar su seguridad estructural. Sobre el papel es una actuación de mantenimiento. En la práctica se ha convertido en un pulso entre las urgencias de la obra y la obligación legal de proteger a las especies que viven en sus aguas, algunas catalogadas en peligro.

Ecologistas y expertos en biodiversidad alertan de que el descenso rápido del nivel del agua ya está dejando animales atrapados en charcos y barro, con menos oxígeno y más estrés. En el fondo la pregunta es sencilla. ¿Se está haciendo todo lo posible para que una reparación necesaria no termine en una mortandad evitable de fauna acuática.



Una obra necesaria que abre un frente ambiental

El Perdiguero pertenece a la Comunidad General de Regadíos de Calahorra y llevaba décadas sin vaciarse por completo. Dos válvulas deterioradas ya no cerraban bien y la Comunidad de Regantes, con el visto bueno de la administración, decidió acometer un vaciado casi total para sustituirlas.

Según ha explicado el Gobierno regional, los trabajos se coordinan con la Dirección General de Medio Natural y Paisaje de La Rioja y se apoyan en un estudio de batimetría que marca dónde y cómo actuar. La Consejería de Agricultura y Medio Ambiente insiste en que una parte importante de los peces del embalse son especies exóticas invasoras y que el vaciado se aprovechará también para retirarlas.



Sobre el terreno la imagen es muy distinta de la que recuerdan pescadores y vecinos que acudían al pantano a pasar el día o a practicar deportes náuticos. Donde antes había una lámina de agua tranquila ahora se ven laderas de fango agrietado y pequeños bolsillos de agua donde la fauna se hacina. En esos puntos se han observado ya anguilas muertas y peces agonizando, algo que los ecologistas relacionan con la falta de oxígeno y el calor acumulado en charcos someros.

Qué especies están en juego

La principal preocupación es el pez fraile, un pequeño blénido de río que figura en el Registro Riojano de Especies Silvestres en régimen de protección especial como especie en peligro de extinción.Esta especie necesita aguas relativamente tranquilas y bien oxigenadas. Un vaciado brusco que reduce el embalse a charcos aislados deja a muchos ejemplares sin refugio ni posibilidad real de recolonizar otros tramos por sus propios medios.

En el mismo embalse vive laanguila europea, cuya situación es aún más delicada. La UICN la clasifica desde hace años en peligro crítico y el propio Ministerio para la Transición Ecológica acaba de proponer que se la incluya como especie en peligro de extinción en el catálogo nacional, lo que implicaría mayor protección en toda España. Ver morir anguilas adultas en el barro de un embalse mientras se debate su máximo nivel de protección no es precisamente una anécdota.

También se ha citado la presencia del galápago leproso, tortuga de agua dulce nativa de la península catalogada como vulnerable a nivel estatal, que depende de humedales y cursos de agua con cierta calidad. A su lado aparecen especies más comunes pero igualmente ligadas al agua, como el gobio ibérico y el barbo de Graells, ambos endemismos de la península ibérica, además de la tenca.

En las primeras fases del vaciado la Dirección General de Medio Natural organizó rescates puntuales de pez fraile y de náyades fluviales. Ecologistas en Acción calificó esa intervención de muy buena iniciativa, pero recalca que en el embalse viven muchas más especies que ahora se concentran en las últimas bolsas de agua.

Qué dice la ley y qué reclaman los ecologistas

LaLey 2/2023 de Biodiversidad y Patrimonio Natural de La Rioja obliga a conservar el patrimonio natural, aplicar el principio de precaución y evitar la pérdida neta de biodiversidad en cualquier intervención sobre el medio. Normas autonómicas de pesca recuerdan además que la sespecies piscícolas autóctonas no pueden ser perseguidas ni matadas y que deben protegerse de manera específica frente a obras e infraestructuras.

Desde Ecologistas en Acción sostienen que un vaciado de estas características sin un plan de rescate continuo choca con el espíritu de esa ley. La organización pide ampliar el dispositivo mientras quede agua en el embalse, con capturas sistemáticas y traslado de los ejemplares de especies protegidas a tramos del río Cidacos o a otras zonas húmedas adecuadas. También reclama que el coto de pesca de ciprínidos del Perdiguero quede vedado al menos durante esta temporada, porque el propio vaciado ya va a causar una gran mortalidad de peces.

En paralelo, algunos colectivos locales recuerdan que en otros embalses con fondos fangosos, cuando se ha vaciado sin recursos suficientes para rescatar fauna, la mortandad ha sido muy elevada. En buena parte por la misma combinación que ahora se observa en El Perdiguero, menos lámina de agua, más densidad de animales y menos oxígeno disponible.

Un aviso para futuras obras en embalses

Lo ocurrido en este embalse riojano llega en un contexto en el que la propia ley autonómica y las normas estatales exigen integrar la conservación de la biodiversidad en todas las políticas sectoriales, también en la gestión del agua y las infraestructuras hidráulicas. No se trata solo de este pantano concreto. Cada vaciado de un embalse con fauna autóctona a partir de ahora va a mirarse con lupa.

La experiencia de El Perdiguero apunta a varias lecciones prácticas. Planificar el rescate de fauna desde el inicio y dotarlo de medios suficientes. Diferenciar claramente entre especies invasoras y especies protegidas para actuar de manera selectiva. Coordinar mejor los tiempos de obra con los periodos más sensibles de la fauna acuática. Y, sobre todo, aplicar de verdad el principio de precaución cuando las decisiones sobre una presa puedan poner contra las cuerdas a especies que ya llegan muy justas a este siglo.

Mientras tanto, quien se acerque estos días al entorno del pantano no solo verá un paisaje cambiado. También está asistiendo a un debate de fondo sobre cómo combinar la seguridad de las infraestructuras con la conservación de la vida que depende de ellas. El resultado marcará en gran medida cómo se abordarán operaciones similares en otros puntos de la cuenca del Ebro y del resto del país.

La nota de prensa completa en la que Ecologistas en Acción detalla sus denuncias y peticiones sobre el vaciado del embalse de El Perdiguero ha sido publicada en la web de la organización.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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