Parece una simple planta pero la NASA revela que es el mejor purificador de aire que puedes tener en tu casa y además es la más eficiente absorbiendo el calor en verano

Publicado el: 26 de mayo de 2026 a las 09:42
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Planta poto colgante recomendada por la NASA para purificar el aire y refrescar la casa en verano.

Cuando llega el calor, cualquiera que viva en un piso con mucho sol sabe lo que pasa. Las paredes se calientan, el salón parece guardar la temperatura de todo el día y abrir la ventana no siempre soluciona nada. Por eso cada vez se busca más una planta de interior capaz de ayudar a refrescar el ambiente sin enchufes, sin obras y sin que la factura de la luz dé otro susto.

Entre helechos, ficus y otras plantas muy populares, hay una que destaca por una mezcla difícil de encontrar. El poto (Epipremnum aureum) no hace milagros, pero sí reúne tres ventajas claras. Resiste mucho, transpira a través de sus hojas y también se ha estudiado por su capacidad para reducir algunos contaminantes del aire en condiciones controladas. Y eso no es poca cosa.



La planta que gana en casa

El poto, también conocido como pothos o «devil’s ivy», es una planta trepadora de hojas verdes, brillantes y a menudo jaspeadas. La extensión de la Universidad Estatal de Carolina del Norte la describe como una planta de interior de bajo mantenimiento, fácil de cultivar y capaz de sobrevivir largos periodos con poca luz, aunque prefiere luz brillante e indirecta.

Esa resistencia es justo lo que la hace interesante para una casa real. No todos tienen humedad tropical en el salón, ni tiempo para pulverizar hojas cada mañana. El poto aguanta mejor los despistes, y eso se nota.



Por qué refresca el ambiente

El secreto está en la transpiración. Las plantas toman agua por las raíces y liberan parte de esa humedad por las hojas. En ese proceso usan energía térmica del entorno, lo que puede crear una pequeña sensación de frescor alrededor de la planta.

Un estudio publicado en Thermochimica Acta analizó el poto en un espacio cerrado y controlado, con temperatura ajustada a 23 ºC. Los autores observaron un efecto de enfriamiento del aire de alrededor de 1 ºC en esas condiciones de laboratorio.

¿Qué significa esto en una vivienda normal? Que no va a sustituir a un ventilador ni a un aire acondicionado. Pero varias plantas sanas, con buena superficie de hoja y bien regadas, pueden ayudar a que una zona concreta se note algo menos seca y más agradable.

El matiz importante

La ciencia también pide calma. En 2025, un estudio en Scientific Reports evaluó una pared vegetal activa conectada a un sistema de climatización. En primavera y otoño redujo la temperatura interior en 1,35 ºC, y en invierno en 1,03 ºC, pero en verano provocó una ligera subida de 0,18 ºC.

Ese dato es útil porque baja la historia a tierra. Las plantas pueden mejorar el confort, pero su efecto depende de la humedad, la ventilación, la luz, la densidad vegetal y el tipo de sistema. No todo vale para todo.

Lo que dijo la NASA

El poto también aparece ligado al famoso estudio de la NASA sobre plantas de interior y contaminación del aire. Ese informe técnico, publicado en 1989 por B. C. Wolverton y otros autores, investigó la capacidad de varias plantas para retirar compuestos orgánicos del aire en cámaras cerradas. La NASA recoge que los químicos elegidos fueron benceno, tricloroetileno y formaldehído.

En el documento, el «golden pothos» aparece con el nombre antiguo Scindapsus aureus, dentro de las plantas usadas en varias pruebas. También se muestran ensayos con poto en sistemas de filtro con carbón activado para retirar benceno y tricloroetileno en cámaras experimentales selladas.

Aquí está la clave. La NASA no estaba diciendo que una maceta en el pasillo limpie toda una vivienda moderna. Estaba probando plantas en condiciones muy concretas, con cámaras cerradas y concentraciones controladas. Es una diferencia enorme.

El mito de purificar el aire

Años después, una revisión publicada en Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology revisó 12 estudios y 196 resultados. Su conclusión fue bastante clara. Las plantas en maceta sí habían mostrado capacidad para retirar compuestos volátiles en cámaras pequeñas y selladas, pero para igualar la ventilación normal de un edificio harían falta entre 10 y 1000 plantas por metro cuadrado.

Por eso conviene no vender humo. El poto puede formar parte de una casa más agradable, con más humedad y más verde, pero no sustituye la ventilación, la limpieza, los filtros ni la eliminación de fuentes de contaminación.

En la práctica, abrir ventanas cuando se pueda, evitar productos químicos agresivos y no acumular humedad sigue siendo básico. La planta ayuda. No lo arregla todo.

Por qué supera al helecho y al ficus

El helecho de Boston es bonito y puede transpirar mucho, pero pide humedad alta y constancia. En muchos pisos con calefacción, aire seco o sol directo acaba con puntas marrones y hojas secas. Es una planta agradecida solo si se le da lo que necesita.

El ficus benjamina también tiene mucho tirón, pero suele ser más delicado con los cambios. Una corriente de aire, un traslado de habitación o una bajada de temperatura pueden hacer que pierda hojas. El poto, en cambio, es más tolerante.

La Royal Horticultural Society recomienda colocarlo con luz brillante e indirecta y evitar el sol directo, sobre todo en verano, porque puede quemar las hojas. También aconseja regarlo solo cuando el sustrato esté cerca de secarse, ya que el exceso de agua puede pudrir las raíces.

Cómo cuidarlo bien

Lo ideal es ponerlo en una estantería luminosa, en una maceta colgante o guiado por un tutor. Cuantas más hojas sanas tenga, mayor será su superficie de transpiración. Pero sin pasarse con el agua.

Un truco sencillo consiste en tocar la tierra antes de regar. Si todavía está húmeda, mejor esperar. Si la capa superior está seca, entonces sí toca darle agua. Fácil y sin complicarse.

También se multiplica muy bien por esquejes. La RHS señala que los tallos producen raíces con facilidad desde los nudos, y que los esquejes pueden ponerse en agua en un lugar luminoso hasta que enraícen. Así una sola planta puede acabar cubriendo media estantería.

Un aviso si tienes mascotas

Hay un punto que no se debe pasar por alto. El poto es tóxico para perros y gatos si lo muerden o lo ingieren. La ASPCA lo incluye como planta tóxica para ambos y señala como principio tóxico los oxalatos cálcicos insolubles.

Los signos pueden incluir irritación oral, babeo, vómitos y dificultad para tragar. Por eso, si hay mascotas curiosas o niños pequeños, conviene colocarlo en alto, en macetas colgantes o en una habitación donde no puedan alcanzarlo.

Una ayuda sencilla contra el calor

El poto no es una máquina de climatización, pero sí una de las mejores plantas de interior para quien busca algo resistente, decorativo y útil. Refresca ligeramente por transpiración, mejora la sensación de humedad y puede formar parte de una estrategia sencilla para hacer la casa más agradable.

La conclusión es clara. No hay que elegirlo esperando que baje varios grados todo el piso, sino como una ayuda verde, barata y fácil de mantener. En verano, cuando el aire pesa y el salón se calienta, hasta una pequeña mejora se agradece.

El estudio más reciente sobre el potencial del Epipremnum aureum en filtros botánicos ha sido publicado en la revista Building and Environment.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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