Francia gastó 5 millones en una carretera solar que iba a iluminar un pueblo entero y acabó desmontándola porque los paneles no aguantaron coches, barro y hojas

Publicado el 18 de septiembre de 2026 a las 12:57
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Carretera con paneles solares en el asfalto por la que circulan coches

En diciembre de 2016, Francia convirtió un kilómetro de la carretera departamental 5 de Tourouvre-au-Perche, en Normandía, en un enorme generador solar. La instalación reunía 2.800 metros cuadrados de losas fotovoltaicas, recibió alrededor de 5 millones de euros públicos y prometía producir electricidad para el alumbrado de una localidad de 5.000 habitantes.

La idea parecía difícil de rechazar, ya que aprovechaba una superficie construida sin ocupar más terreno. Pero los paneles quedaron tumbados bajo coches, camiones, barro y hojas. En 2019 se retiraron los primeros 100 metros dañados y, en mayo de 2024, comenzó el desmontaje de las últimas losas.

Una promesa de 1.000 kilómetros

La entonces ministra francesa de Medio Ambiente, Ségolène Royal, inauguró el tramo el 22 de diciembre de 2016. No era un ensayo discreto. El plan político apuntaba a cubrir 1.000 kilómetros de carreteras francesas, mientras que la producción prevista para Tourouvre alcanzaba los 280.000 kWh anuales.

Colas había desarrollado Wattway junto con el Instituto Nacional de Energía Solar francés durante cinco años. La empresa aseguraba que las losas podían soportar todo tipo de vehículos, incluidos camiones, y que un kilómetro permitiría alimentar el alumbrado público de una ciudad de 5.000 habitantes. Sobre el papel, todo encajaba.

El asfalto no es un tejado

Un panel colocado en una cubierta puede orientarse hacia el sol y queda fuera del tráfico. En Tourouvre estaba en posición horizontal, recibía sombras de los vehículos y acumulaba suciedad. Además, cada rueda añadía presión, vibraciones y desgaste sobre la resina, las juntas y las conexiones.

La vía soportaba alrededor de 2.000 vehículos diarios y el tráfico agrícola y pesado sometía las losas a condiciones muy exigentes. También aparecieron paneles despegados, daños en la superficie y averías durante tormentas. El ruido de rodadura resultó tan molesto que el límite de velocidad tuvo que reducirse a 70 km/h. Y eso se notó.


Las cifras borraron el optimismo

Durante el primer año completo, la carretera produjo 149.459 kWh, cerca del 53 % de lo esperado. La generación cayó a 78.397 kWh en 2018 y acumulaba unos 37.900 kWh entre enero y comienzos de julio de 2019. Los ingresos siguieron el mismo camino, con 4.550 euros en 2017 y 3.100 en 2018, frente a los 10.500 euros anuales previstos.

A finales de mayo de 2019, unos 100 metros estaban demasiado deteriorados para repararlos y fueron retirados. Étienne Gaudin, entonces responsable de Wattway, reconoció que «nuestro sistema no está maduro para el tráfico interurbano» y que aquel modelo no sería comercializado. Las cifras y sus declaraciones fueron recogidas por Le Monde.

La prueba continuó cinco años más

El proyecto no desapareció por completo en 2019. Entre 2020 y 2021, Wattway instaló losas de nueva generación en un tramo reducido a 400 metros para estudiar materiales, fijaciones y rendimiento eléctrico. En 2023, el Departamento de Orne anunció la retirada de una parte para analizarla, mientras otras 576 losas continuaban bajo vigilancia.

La convivencia con la carretera, sin embargo, seguía provocando obras y cortes. El 27 de mayo de 2024, Colas empezó a quitar la porción que permanecía instalada y a rehabilitar la calzada. La administración local prohibió la circulación hasta el 9 de junio. Siete años y medio después de la inauguración, la gran carretera solar llegaba a su final.

Wattway cambió de rumbo

El fracaso del kilómetro normando no hizo desaparecer la tecnología. La primera fase permitió probar diez versiones de losas, 24 métodos de colocación y cuatro configuraciones eléctricas. Además, una versión posterior obtuvo en 2024 certificaciones internacionales de diseño y seguridad fotovoltaica.

La diferencia se entiende al mirar sus condiciones comerciales actuales. Wattway indica que sus soluciones son aptas para menos de 300 vehículos ligeros y 30 vehículos pesados al día, con una velocidad máxima de 50 km/h y límites de carga por eje. Ya no se habla de cubrir 1.000 kilómetros de carreteras abiertas al tráfico convencional. No es poca cosa.

La lección que dejó Tourouvre

Aprovechar una superficie ya construida sigue siendo una ventaja, sobre todo donde escasea el espacio. Pero una instalación renovable no se valora solo por la electricidad que logra generar. También cuentan su coste, su mantenimiento, su vida útil y las molestias que causa cuando algo falla.

Tourouvre no demostró que la energía solar sea una mala idea. Demostró que colocarla en el lugar más castigado de una carretera puede anular buena parte de sus ventajas, especialmente cuando existen tejados, marquesinas y suelos sin tráfico. Innovar también consiste en aceptar los datos y cambiar de rumbo.

El comunicado oficial sobre el inicio del desmontaje fue publicado por la Comunidad de Municipios de Hauts du Perche.

ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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