La EPA elimina los límites sobre las emisiones de las centrales eléctricas de carbón y gas y abre una nueva batalla judicial por su autoridad climática.
De nuevo Donald Trump y su Administración son noticia en su peculiar y poco acertada política climática ya que se está planteando el eliminar la normativa que regular las limitaciones de los gases de efecto invernadero que desprenden las centrales eléctricas. Sin duda, una noticia que va camino de sumarse a la estrategia de desregulación que lleva a cabo el presidente de los Estados Unidos.
Como era de espera, esta medida ya se ha encontrado con las críticas de organizaciones y entidades ecologistas y ambientalistas que ponen el foco en las consecuencias y los impactos que esta medida tendría para nuestra salud y la del medioambiente.
Sin freno por parte de Trump a las emisiones de las centrales eléctricas
El Gobierno del presidente de EE. UU., Donald Trump, prevé anunciar este lunes la eliminación de las normas que limitan las emisiones de efecto invernadero en las plantas de generación eléctrica, según medios estadounidenses y fuentes relacionadas con el sector.
«Hoy, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de Trump estaría dispuesta a derogar sus Normas de Contaminación por Carbono para centrales eléctricas y a presentar una propuesta que le quitaría a la agencia la autoridad para limitar la contaminación de estas centrales en el futuro», denunció la directora de la Campaña de Acción Climática, Margie Alt, en un comunicado.
Según recogen medios estadounidense de fuentes conocedoras, el administrador de la EPA, Lee Zeldin, realizará hoy el anuncio durante las reuniones sobre Energía del G20 que se celebran en Houston, en el estado de Texas, cuna de la industria petrolera del país.
En línea con la política de desregulación climática del Ejecutivo de Trump, la medida pondría fin a las limitaciones para las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas.
Alt alertó de que la decisión se produce en medio de uno de los veranos más calurosos registrados en el país y responsabilizó a las acciones de la actual Administración por «poner en peligro» las vidas y el «bienestar» de los estadounidenses.
La ONG ambientalista pidió a la EPA «rectificar y empezar a cumplir con su deber protegiendo el medioambiente y anteponiendo los intereses del pueblo estadounidense a los de los multimillonarios contaminadores«.
Trump ha rechazado reiteradamente el consenso científico sobre el cambio climático, al que ha llegado a calificar como «la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo» y una «estafa verde» que, según él, arruinaría a los países que apuestan por las energías renovables.
En febrero el mandatario revocó el llamado dictamen del peligro, aprobado por el Gobierno de Barack Obama en 2009, que establecía que seis gases de efecto invernadero emitidos por motores de combustión son perjudiciales para la salud.













