Treinta tórtolas europeas han sido liberadas cerca de Selborne, en Hampshire, dentro del Parque Nacional de South Downs, para intentar recuperar su población en Reino Unido. La suelta se realizó a finales de la primavera de 2026 y forma parte de una iniciativa que prepara otros cien ejemplares para la primavera de 2027.
El proyecto combina la liberación de aves con la recuperación de charcas, setos y plantas que les proporcionan alimento. Ya se ha observado una puesta de huevos, pero todavía queda por comprobar cuántas sobrevivirán, migrarán y volverán a criar en la zona.
Un desplome de décadas
La tórtola europea (Streptopelia turtur) ha perdido el 99 % de su población reproductora británica entre 1967 y 2024, según el British Trust for Ornithology (BTO). Es un descenso acumulado durante décadas, que explica por qué una suelta de treinta aves ha despertado tanto interés.
La especie figura en la lista roja británica de aves de preocupación para la conservación. A escala mundial está clasificada como vulnerable, una distinción necesaria para entender la noticia y no confundir el riesgo de desaparecer de Reino Unido con una extinción inminente en todo el planeta.
Recuperar su despensa
¿Qué necesita una tórtola para quedarse y sacar adelante a sus crías? La RSPB, organización británica de conservación de aves, señala tres recursos básicos que deberían encontrarse cerca unos de otros, idealmente a menos de 300 metros. Son semillas accesibles, vegetación densa para anidar y agua.
En South Downs se han plantado flores silvestres como fumarias y vezas, cuyas semillas sirven de alimento. También se han restaurado siete charcas próximas a lugares de nidificación para que las aves puedan beber y bañarse, según la información difundida sobre el proyecto.
Esas plantas que a menudo llamamos “malas hierbas” pueden ser una despensa para la fauna. La RSPB explica que las tórtolas buscan semillas en el suelo y necesitan vegetación baja con claros que les permitan alcanzarlas. La escasez de alimento en los paisajes agrícolas dificulta su recuperación.
Una puesta que anima
Una de las hembras liberadas regresó al recinto para poner huevos, según explicó el guarda del parque Paul Bushell. El responsable describió ese comportamiento como “increíblemente alentador” y destacó la emoción de volver a ver y escuchar estas aves en el paisaje.
La observación es prometedora, aunque por sí sola no demuestra que se haya establecido una población capaz de mantenerse. Una puesta es un primer paso, y habrá que comprobar si nacen pollos, si llegan a volar y si posteriormente se incorporan a la población reproductora.
Un viaje por España
El siguiente reto lleva a estas aves mucho más allá de Hampshire. Los responsables del parque esperan que emprendan una migración de unos 4.800 kilómetros hasta sus zonas de invernada en el África subsahariana, atravesando Francia, España y Marruecos.
Su regreso a South Downs se espera para la primavera de 2027, pero sigue siendo una expectativa. Ese recorrido ayuda a entender por qué proteger una especie migratoria exige mirar también fuera del lugar de la suelta. Las condiciones que encuentre durante el viaje forman parte de la misma historia.
Las sueltas generan debate
La liberación de ejemplares criados en cautividad no cuenta con el respaldo de todas las entidades conservacionistas. Operation Turtle Dove, una alianza en la que participa la RSPB, expresa que actualmente no apoya estas sueltas como medida de conservación y centra su trabajo en recuperar las condiciones que necesita la especie.
Turtle Dove Trust defiende, por su parte, combinar liberaciones controladas con mejoras del hábitat. En su respuesta a esas críticas reconoce que todavía no existen pruebas definitivas del éxito a largo plazo de la cría y reintroducción de esta especie. El seguimiento será decisivo para valorar los resultados.
La prueba de las próximas primaveras
Los guardas están reuniendo observaciones enviadas por la comunidad y situándolas en un mapa para seguir los movimientos de las aves. Esa colaboración permitirá conocer mejor dónde aparecen los ejemplares y qué ocurre cuando llegue la siguiente temporada reproductora.
La previsión de liberar otros cien ejemplares amplía la apuesta del proyecto, aunque su resultado deberá medirse durante los próximos años. La cuestión será si las tórtolas encuentran alimento, sobreviven y vuelven a criar de forma continuada en este paisaje agrícola.
El anuncio de esta actuación se difundió el 7 de septiembre de 2026. El comunicado oficial ha sido publicado en la web del Parque Nacional de South Downs.
Imagen: Gary Roberts / South Downs National Park Authority












