Entidades ecologistas piden al Cabildo canario que tome medidas y defienda a estos cetáceos prohibiendo que se lleven a cabo toda clase de exhibiciones con estos animales; al tiempo que pone en duda que este tipo de actuaciones sean educativas o conservacionistas.
Nadie duda del impacto que tiene para los cetáceos no vivir libre, estar en cautividad y participar en espectáculos abiertos al público. Un argumento que salta de nuevo a la opinión pública en la isla de Tenerife de la mano de la Fundación Franz Weber que ha pedido el fin de este tipo de espectáculos mientras aboga por un entretenimiento respetuoso con los animales.
La petición abre el debate sobre el bienestar de los cetáceos, las condiciones en las que viven en cautividad y el papel de estas actividades en la educación ambiental. El artículo analiza los argumentos de la fundación y explica qué cambios reclama a las instituciones insulares.
Según el comunicado de la Fundación Franz Weber, la organización propone declarar Tenerife territorio libre de espectáculos con animales, con especial atención a las exhibiciones de cetáceos. La iniciativa constituye una reivindicación de la entidad y no implica que el Cabildo haya aprobado una medida en ese sentido.
Fin a que los cetáceos sean protagonistas de shows en Tenerife
La Fundación Franz Weber ha remitido este martes una petición al Cabildo de Tenerife para que declare la isla como territorio libre de espectáculos con animales y, en concreto, para que finalicen las exhibiciones con cetáceos en parques zoológicos tinerfeños.
La propuesta se basa en la contradicción que supone la Ley de Protección Animal de carácter estatal aprobada en 2023, que prohibió la explotación de animales silvestres en circos pero dejó la puerta abierta al mantenimiento de otros espectáculos con especies marinas, entre ellos delfines o leones marinos, según ha señalado la oenegé en un comunicado.
Así, mientras Europa avanza hacia el fin de estas funciones con prohibiciones estatales o restricciones a la construcción de nuevas infraestructuras, en Tenerife perviven espectáculos públicos sin interés real por la conservación de los ecosistemas y sus habitantes, añade la Fundación Franz Weber.
Al respecto, señala que estudios científicos demuestran cómo la cautividad afecta la salud orgánica de los cetáceos y constatan que impacta negativamente en el funcionamiento cerebral de estos animales, que tienen características como el gran tamaño de sus cuerpos y cerebros, comportamiento altamente social, cognición sofisticada, esperanza de vida elevada y rangos territoriales muy amplios.
Pero el cautiverio implica instalaciones pequeñas, falta o reducción de ejercicio y limitación de interacciones sociales con individuos de la misma especie, impidiendo el desarrollo de comportamientos normales de socialización, cuidados, búsqueda de alimentos o el recorrido de grandes distancias, precisa la entidad animalista.
Así, estos animales son reducidos a meros objetos de entretenimiento y la dinámica que se realiza a diario no aporta en absoluto valor alguno a su conservación, y mucho menos a la pedagogía con el público asistente, continúa la Fundación.
Por ello propone al Cabildo de Tenerife que se posicione frente a estas dinámicas «inaceptables, dirigidas al turista extranjero e ignoradas por la mayor parte de las vecinas y vecinos insulares».
Apostilla también que España ostenta «el triste liderazgo de delfinarios abiertos» de toda la Unión Europea, contribuyendo a un modelo de cautiverio «por simple negocio», y explica que, de acuerdo a estimaciones realizadas en los últimos años, en estos «contenedores de agua» se encontrarían un centenar de delfines y media docena de orcas «forzadas a realizar saltos y trucos que nada tienen que ver con su comportamiento natural».













