Una alianza compuesta por 70 entidades y ayuntamientos ha respaldado la protesta contra los vertidos mineros al Guadalquivir asociados a Cobre Las Cruces y Aznalcóllar sobre el río y reclama que los riesgos sean evaluados por una comisión científica independiente.
El futuro del Guadalquivir está en peligro y las localidades dependientes de su estuario, los pescadores y los que se dedican a la agricultura lo están defendiendo. Para ello se han manifestado el pasado 17 de octubre por las calles de Sevilla, entre la Presidencia de la Junta y el conocido monumento de Las Setas.
Los convocantes hablan de 70 ayuntamientos y otras entidades que marcharon con el objetivo de que se presente una moratoria por los vertidos mineros al Guadalquivir y para que se haga una revisión seria y basada en la ciencia de la autorización que se concedió a Cobre Las Cruces y Aznalcóllar.
Los manifestantes han denunciado que la previsión de vertidos por causa de ambos proyectos es de más de 115.000 millones de l y explican que su temor está en las nefastas consecuencias que estos pueden tener en la salud de los ecosistemas lacustres, en las actividades y en la biodiversidad local.
Vertidos mineros al Guadalquivir: los ayuntamientos y vecinos marchan por Sevilla
Miles de personas se han dado cita en Sevilla para protestar contra los vertidos mineros al Guadalquivir. La marcha ha recorrido las calles de la capital andaluza desde la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía hasta las Setas de la Encarnación.
La manifestación ha sido convocada y apoyada por una amplia y diversa coalición de colectivos sociales, ecologistas, agrarios, de pescadores, de consumidores y de defensa de la salud pública, que, junto a ayuntamientos de la desembocadura y el estuario del Guadalquivir, forman un total de 70 organizaciones que se han unido bajo un mismo clamor social e institucional para exigir la paralización inmediata de las autorizaciones y concesiones a las explotaciones de Minera Los Frailes (Aznalcóllar) y Cobre Las Cruces (Gerena, Guillena y Salteras).
El proyecto de reapertura del recinto minero de Aznalcóllar contempla la construcción de una tubería de 30 kilómetros para conducir hasta el estuario del Guadalquivir —frente al Estadio de la Cartuja de Sevilla—un vertido tóxico de más de 85.500 millones de litros de agua contaminada a lo largo de 18 años. Cifra que equivale al consumo total de agua de la ciudad de Sevilla durante todo un año.
A esta amenaza de vertidos mineros al Guadalquivir se suma el proyecto minero subterráneo de Cobre Las Cruces que prevé verter en La Algaba otros 32.000 millones de litros de agua contaminada, durante 14 años. La suma de ambos vertidos superaría los 115.000 millones de litros de vertidos de aguas industriales con contenido en metales pesados de alta toxicidad, tales como arsénico, plomo, cadmio, níquel, zinc, selenio y mercurio.
Las organizaciones denuncian que estos vertidos mineros al Guadalquivir afectarían directamente a los Hábitats de Importancia Comunitaria de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Bajo Guadalquivir (Red Natura 2000), supondrían otra nueva amenaza para el Parque Nacional de Doñana y pondrían en peligro la salud pública y la supervivencia de las actividades económicas, pesqueras y agrarias que dependen del buen estado del estuario del Guadalquivir.
Por otro lado, las entidades alertan sobre el impacto ecotóxico en el río Guadalquivir y los riesgos sanitarios ya constatados debido a los vertidos de Cobre Las Cruces durante los años que ha estado en funcionamiento. Investigaciones realizadas por las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada demuestran que ya existe bioacumulación de metales pesados en la flora, moluscos, bivalvos y especies de peces de consumo tradicional como los albures.
Este impacto de los vertidos mineros al Guadalquivir amenaza directamente la seguridad alimentaria y la continuidad económica de actividades sostenibles como la pesca y la agricultura, en la desembocadura y en el Bajo Guadalquivir.
Medidas urgentes
Tras la finalización de la marcha contra los vertidos mineros al Guadalquivir, los colectivos convocantes han leído un manifiesto conjunto en el que exigen a la Junta de Andalucía y a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir las medidas urgentes:
- Paralización cautelar y moratoria de los vertidos. Suspensión inmediata de las autorizaciones de vertido y de las prospecciones mineras relativas a los proyectos de Los Frailes y Cobre Las Cruces, atendiendo al principio de precaución y a la legislación ambiental europea.
- Creación de una Comisión Científica Independiente. Constitución de un órgano evaluador y de seguimiento técnico integrado por investigadores independientes que examine los impactos reales sobre el medio ambiente, la salud y la seguridad alimentaria.
Las organizaciones han advertido que continuarán las movilizaciones y la vía jurídica ante los tribunales y las instituciones europeas para evitar que los vertidos mineros al Guadalquivir conviertan al río en una cloaca minera.
Las organizaciones convocantes a la manifestación han sido: Salvemos el Guadalquivir, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Cofradía de Pescadores de Sanlúcar de Barrameda y de Chipiona, Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), FACUA Andalucía, Marea Blanca Andalucía, así como los Ayuntamientos de las localidades de Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Trebujena, Lebrija, Marismillas, Las Cabezas de San Juan, Los Palacios y Villafranca, y Coria del Río.














