Ecologistas en Acción alerta de que la contaminación por ozono alcanza en España en 2026 los niveles más altos desde 2010 y sitúa a Cataluña y a Madrid entre los territorios más afectados por este tipo de polución aérea.
Llenarse los pulmones al aire libre también puede implicar que tengamos problemas de contaminación por ozono. Este es un agente de polución invisible, pero muy presente durante los meses de verano y primavera.
En España, durante ambos periodos del año 2026, según datos del último informe de Ecologistas en Acción, la contaminación por ozono habría afectado a más de 48 millones de personas, si se toman como parámetros los mínimos que recomienda la OMS.
Este informe recopila datos hasta el pasado mes de setiembre de unas 500 estaciones de medición de la calidad del aire oficiales y repartidas por todo el país. Por cálculo estadístico, se estima que en el trienio 2024-2026 17 millones de personas estuvieron expuestas a contaminación por ozono en límites que no cumplen con los objetivos de la UE con horizonte 2030.
Y si bien no es lo mismo superar los límites mínimos que no cumplir con ciertos objetivos, el resultado sigue siendo el mismo, la contaminación por ozono un año más sigue siendo demasiado alta y esto tiene consecuencias en la salud de las personas.
La contaminación por ozono sigue siendo un grave problema
Como cada otoño desde hace una década, Ecologistas en Acción ha publicado su informe anual sobre la contaminación por ozono en España, que analiza los datos recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026 en casi 500 estaciones oficiales de medición.
El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa, sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata, por tanto, de un contaminante típico de primavera y verano.
Desde el punto de vista meteorológico, el año 2026 ha sido muy propicio para la formación y acumulación de ozono, con un periodo primaveral muy cálido y de gran actividad vegetal, tras las cuantiosas lluvias invernales, y el verano más tórrido desde hace al menos siglo y medio, incluyendo cuatro intensas y prolongadas olas de calor y la avalancha de incendios forestales de los meses de julio y agosto, resultado todo ello del cambio climático global.
Así, durante 2026 los niveles de contaminación por ozono han sido en España los más altos al menos desde la entrada en vigor de los actuales límites legales, en 2010, desbordando en general las concentraciones de los años anteriores y las previas a la pandemia de la COVID-19, con un aumento del 25 % en relación al promedio de las superaciones del objetivo legal para la protección de la salud registradas en el periodo 2012-2019, en el conjunto del Estado.
Informe demoledor
El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el nuevo valor objetivo para la protección de la salud aprobado para 2030 por la Unión Europea. De acuerdo a este umbral, que se evalúa por períodos de tres años consecutivos, el aire contaminado por ozono habría afectado durante el trienio 2024-2026 a 17 millones de personas en el Estado español, el 34 % de la población. En otras palabras, una de cada tres españolas habría respirado en 2026 un aire que incumpliría el nuevo estándar legal de la Unión Europea referido a la contaminación por ozono.
Considerando el obsoleto valor objetivo establecido por la normativa todavía vigente, la población que habría respirado aire con más ozono del permitido en el trienio 2024-2026 alcanzaría casi 9 millones de personas, un 17 % del total. En otras palabras, una de cada seis españolas habría respirado en 2026 un aire que todavía incumple el obsoleto estándar legal actual del ozono, tras década y media de su entrada en vigor.
Finalmente, si se tiene en cuenta el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más estricto que el objetivo legal y más acorde con una adecuada protección de la salud, el aire contaminado por ozono ha afectado en 2026 a 48 millones de personas, casi el 99 % de la población. Es decir, la práctica totalidad de la población española ha respirado, en 2026, un aire con más ozono del recomendado por las autoridades sanitarias.
En 33 zonas de Andalucía, Illes Balears, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunitat Valenciana, Extremadura y Comunidad de Madrid se ha incumplido el vigente objetivo legal de contaminación por ozono en el trienio 2024-2026, al excederlo en al menos una de las estaciones de medición ubicadas en su interior. Siendo 53 las zonas en diez Comunidades Autónomas (las citadas y Aragón y Región de Murcia) donde se incumpliría el nuevo objetivo legal aprobado para 2030 por la Unión Europea, agrupando 28 millones de habitantes.
Cataluña y Madrid: el peor aire
Durante 2026, Cataluña y la Comunidad de Madrid se han confirmado como los territorios con una mayor contaminación por ozono. La ciudad de Madrid ha vuelto a batir su récord histórico de este contaminante, mientras Cataluña ha registrado en conjunto 124 superaciones del umbral de información, rebasando el umbral de alerta en Barcelona.
La contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer orden, que causa cada año hasta 10.000 muertes en el Estado español, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, afectando a niñas y niños, mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias. Durante el verano de 2026, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado un exceso de 5.800 muertes atribuibles al efecto combinado de las elevadas temperaturas y la mayor exposición asociada a contaminantes como el ozono.
La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. Todavía en 2026, los gobiernos de Asturias, Cantabria, Extremadura y País Vasco no han advertido a la población durante los episodios de contaminación por ozono, como es preceptivo, mientras las demás comunidades afectadas se han limitado a difundir avisos rutinarios, por procedimientos que no han permitido su difusión eficaz.
Ecologistas en Acción reclama al Gobierno la urgente aprobación del Plan Nacional de Ozono, tras seis años de elaboración, mientras ocho comunidades carecen de planes autonómicos para reducir este contaminante, pese a las condenas recibidas de los tribunales. La entidad ambiental también reclama al Gobierno la transposición de la Directiva europea de calidad del aire antes del vencimiento del plazo legal para ello, el próximo 11 de diciembre.
Por último, las principales vías de actuación para reducir la contaminación por ozono son disminuir el tráfico motorizado, sustituir los disolventes orgánicos por agua, el ahorro energético, ordenar el actual despliegue caótico de las energías renovables, las Áreas de Control de Emisiones del Mar Mediterráneo y el Atlántico Noreste, penalizar fiscalmente los vehículos diésel y la aviación y una moratoria para las nuevas macrogranjas.














