El proyecto Bosques de Brañosera ha instalado cajas nido y refugios para aves y murciélagos en Salcedillo, en la Montaña Palentina, y prevé crear un humedal temporal y tres majanos.
Un árbol con una oquedad puede ofrecer refugio y espacio de cría a la fauna forestal. Cuando esos huecos escasean, las cajas nido y los refugios artificiales pueden compensar parte de su ausencia. Con ese objetivo, el proyecto Bosques de Brañosera ha instalado veinte estructuras en las Laderas del Arroyo de Rucabado, en Salcedillo, dentro del municipio palentino de Brañosera.
La actuación fue realizada en septiembre e incluye cinco refugios para murciélagos, una caja para cárabo y catorce para aves paseriformes. Antes de colocarlos, el equipo técnico seleccionó las ubicaciones según las características específicas del terreno y las necesidades de las especies a las que se dirigen. La finalidad es ampliar sus posibilidades, tanto de refugio como de descanso y reproducción.
La iniciativa está impulsada por la Fundación Santa María la Real, con apoyo de BBVA Asset Management mediante la Convocatoria Solidaria BBVA Futuro. El proyecto también contempla construir tres majanos y un humedal temporal, con participación de voluntariado, para diversificar los hábitats disponibles para anfibios, reptiles, pequeños mamíferos e invertebrados.
Cajas nido en Brañosera
El proyecto Bosques de Brañosera ha instalado una veintena de cajas nido para aves y murciélagos en los montes comunales de Brañosera (Palencia) con el objetivo de favorecer la conservación de la biodiversidad y la resiliencia de los montes frente a los incendios forestales.
El equipo del proyecto, impulsado por la Fundación Santa María la Real con el apoyo de BBVA Asset Management a través de la Convocatoria Solidaria BBVA Futuro, ha dado un nuevo paso en sus acciones de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad con la instalación de veinte cajas nido en la parcela de Laderas del Arroyo de Rucabado, situada en la localidad de Salcedillo (Brañosera).
«La actuación forma parte del conjunto de medidas previstas para mejorar los hábitats de la fauna silvestre y reforzar la capacidad de acogida de especies ligadas a los ecosistemas forestales de la Montaña Palentina», explican desde la Fundación Santa María la Real.
Antes de proceder a la instalación de las cajas nido, el equipo técnico realizó una visita de campo para identificar y señalizar las ubicaciones más adecuadas, atendiendo a las características de la parcela y a los criterios necesarios para favorecer su ocupación por las especies objetivo.
Durante el mes de septiembre se colocaron un total de 20 refugios artificiales, entre ellos cinco cajas nido para murciélagos, una caja para cárabo y catorce cajas destinadas a aves paseriformes. «De este modo se compensa parcialmente la escasez de árboles maduros con oquedades naturales, cada vez menos frecuentes en determinadas zonas forestales e incrementamos la disponibilidad de espacios adecuados para el refugio, descanso y reproducción de distintas especies», comentan los responsables del proyecto.
Por la conservación de la fauna forestal
Estas estructuras constituyen una herramienta de apoyo a la conservación de la fauna forestal, al favorecer la presencia de aves insectívoras y murciélagos, especies que desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico de los ecosistemas.
El proyecto contempla la realización de diversas actuaciones de mejora ambiental con la participación de voluntariado, entre ellas la construcción de tres majanos y la creación de un humedal temporal.
Estas intervenciones están orientadas a incrementar la diversidad de hábitats disponibles para distintas especies de fauna, especialmente anfibios, reptiles, pequeños mamíferos e invertebrados, contribuyendo así a reforzar la biodiversidad del espacio de actuación.
Un programa para apoyar a la biodiversidad local
Los refugios forman parte de una intervención más amplia, dotada con 32.000 euros, que prevé reforestar cuatro hectáreas con 1.200 árboles y arbustos autóctonos. Según la fundación, la plantación seguirá un diseño en manchas para reducir la continuidad de la vegetación combustible.
El programa incorpora un seguimiento de fauna mediante cámaras de fototrampeo. Son actuaciones complementarias, ya que las cajas aportan refugios a corto plazo y la restauración busca mejorar la estructura y diversidad del monte a largo plazo.











