GREFA ha liberado en Madrid a una joven águila imperial que fue rescatada en Navalcarnero con deshidratación y lesiones en el pico. Una cámara confirma que acude a comer el alimento que le proporciona el equipo.
Revierta ya vuela en libertad, pero su recuperación todavía necesita acompañamiento. Esta joven hembra de águila imperial fue liberada el 10 de octubre al oeste de la Comunidad de Madrid, después de varios meses de cuidados en el Hospital de Fauna Salvaje de GREFA. Lleva una anilla y un emisor GPS que permite al equipo seguir sus desplazamientos.
Su historia comenzó a mediados de julio, cuando el SEPRONA alertó de que había un ejemplar con problemas en Navalcarnero. El rescate permitió comprobar la sintomatología de su delicado estado: presentaba delgadez, deshidratación y lesiones en la cavidad oral causadas por tricomonas. Tras el tratamiento y la rehabilitación, ha podido regresar al medio natural.
La principal incógnita ahora es cómo avanzará hacia su autonomía. Por su corta edad, GREFA considera probable que todavía no haya cazado ni se haya alimentado por sus propios medios. Para apoyarla, mantiene un aporte de comida y vigila sus localizaciones. Una cámara de fototrampeo ya ha confirmado que Revierta acude al alimento, una señal favorable que permite comprobar que está aprovechando esa ayuda.
Otra águila imperial recuperada gracias al SEPRONA y GREFA
A mediados del pasado julio, el Equipo de Rescate de GREFA recibió un aviso del SEPRONA, alertando de la presencia de un águila imperial con problemas en la localidad madrileña de Navalcarnero.
Era un joven volantón, o como les dicen en GREFA «un pollo huérfano». Tras su rescate e ingreso en el Hospital de Fauna Salvaje, llegó el diagnóstico: delgadez, deshidratación y lesiones en la cavidad oral por trichomonas.
El ejemplar de águila imperial rescatado resultó ser una hembra, a la que le pusieron el nombre de ‘Revierta’. Después de varios meses de rehabilitación y cuidados, llegó el momento tan deseado de devolverla a la naturaleza. Previamente a su puesta en libertad, ‘Revierta’ fue anillada y equipada con un emisor GPS.
Por fin, el pasado día 10 de octubre, procedieron a su liberación, acompañados por su padrino, el director del Parque Regional del Curso de Medio del Río Guadarrama y su entorno, José Juárez, en una zona óptima para la especie, situada al oeste de la Comunidad de Madrid.
Seguimiento intensivo al águila ‘Revierta’
Al tratarse de un ejemplar tan joven y que probablemente todavía no haya cazado, ni se haya alimentado por su cuenta, el equipo de campo está atento a las localizaciones que les llegan, gracias a su GPS, y continúa proporcionando alimentación suplementaria a ‘Revierta’.
Para asegurarse de que el águila está comiendo, han colocado una cámara de fototrampeo y han podido comprobar que ‘Revierta’ acude a la comida, por lo que auguran un gran futuro a su amiga y le desean un muy buen viaje.
Una gran recuperación en la región
El regreso de Revierta forma parte de una recuperación que también se aprecia en toda su región. Según el censo divulgado por el Ministerio para la Transición Ecológica, en la Comunidad de Madrid se pasó de 30 parejas de águila imperial ibérica en 2008 a 83 en 2022.
Son 53 parejas más en 14 años, aunque la especie continúa catalogada en peligro de extinción en España. El crecimiento de la población y la atención brindada a ejemplares jóvenes como Revierta muestran dos escalas complementarias de su conservación: proteger los territorios de cría y ayudar a que nuevas aves puedan incorporarse a la población silvestre.













