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domingo, enero 29, 2023

El grupo gallego Austen lidera un proyecto que usa sensores para controlar el estado de los viñedos y de la uva

Los responsables del Grupo Austen, en rueda de prensa en la Galería Sargadelos en Ferrol, han explicado que se trata de un proyecto denominado Simovi

Un grupo de empresas gallegas, liderado por el Grupo Austen, ubicado en Narón (A Coruña), desarrollará una herramienta electrónica que permitirá a los productores vitícolas controlar desde un ordenador el estado de sus viñedos y las uvas o la posibilidad de sufrir una plaga, mediante sensores similares a los de las cámaras de móvil que se colocarán en las plantaciones.

   Los responsables del Grupo Austen, en rueda de prensa en la Galería Sargadelos en Ferrol, han explicado que se trata de un proyecto denominado ‘Simovi’, que cuenta con una inversión superior a los dos millones de euros, un plazo de ejecución de dos años y que ha sido seleccionado en la convocatoria europea de ayudas públicas Interconecta, por lo que recibirá cerca de un millón de euros de los Fondos Feder.

   El proyecto será probado en dos bodegas de Pontevedra, Pazo de Señoráns –Meis– y Bodegas Coto Redondo –As Neves–. Para su completo desarrollo también participa la Misión Biológica del CSIC, que será la que analice los valores que ofrezcan los estudios realizados de la uva de las plantaciones, y los centros tecnológicos AIMEN y Gradiant.

   Junto con el Grupo Austen, en el proyecto ‘Simovi’ colaboran otras seis empresas gallegas, como son Avansing de Ferrol, especializada en ingeniería de software y orientada al desarrollo de nuevas herramientas y aplicaciones informáticas; Egatel, compañía ourensana con experiencia en desarrollos de sistemas de comunicación de banda ancha y radiofrecuencia; Eltor Electrónica, firma ferrolana que realiza soluciones de visión artificial y automatización en el sector maderero y de alimentación, y Saec, dedicada al software de gestión y control de calidad en empresas alimentarias.

   El Grupo Austen es una empresa dedicada a la electricidad naval e industrial pero que optó por la innovación ante la crisis actual del sector, según explicó su responsable Felipe Sas. «Este proyecto es un poco un espaldarazo al trabajo que llevamos haciendo en los últimos años, de renovarnos en una comarca que está un poco hundida y con pocas expectativas, pero como ejercemos de gallegos y ferrolanos y estamos intentando tirar para adelante desde aquí», aseguró.

CONTROL INMEDIATO EN ORDENADOR O TELÉFONO MÓVIL

   El Grupo Austen, que ya ha desarrollado el proyecto Siega System, que medía el estado de la uva, la temperatura o humedad, tratará ahora con la nueva herramienta realizar «un control en vivo». La idea es instalar en el viñedo distintos sensores, parecidos a la cámara de un teléfono móvil, que tomarán imágenes en distintas bandas del espectro luminoso que serán analizadas según los parámetros establecidos.

   Hasta ahora, se realizaban estudios con cámaras manuales, transportadas por un operario, que tomaba una muestra de un racimo concreto. Con el nuevo proyecto se  pretende desarrollar dos dispositivos. Uno, con carácter fijo, se instalaría en el viñedo, para tomar muestras del conjunto completo, y otro, móvil, se podría emplear durante la vendimia en el tractor o el vehículo que se utilizase.

   De esta forma se pretende lograr una mayor precisión para cuestiones como la detección temprana de enfermedades en la uva o reducir la aplicación preventiva de productos fitosanitarios, que también permitirá ahorrar costes al productor. Pero según han explicado desde el Grupo Austen también se podrán analizar cuestiones puramente enológicas, como su aromaticidad o su grado alcohólico, al tiempo que se dispondrá de herramientas de gestión para la valoración económica de la uva de proveedores o para la gestión de la vendimia.

   El nuevo programa enviará información puntual, hasta cada cinco minutos, al ordenador del responsable del viñedo, y activará alarmas en su teléfono móvil ante el riesgo de que sufra una plaga. Se evitará así que se sulfate innecesariamente pero también que se dañe la uva por falta de previsión.

   «El tema es que nosotros instalamos nuestros equipos en el viñedo y el responsable recibe en su ordenador cada cinco minutos o media hora, como quiera, alarmas, sobre empezar a sulfatar, según distintos parámetros», señaló como ejemplo Felipe Sas, responsable del Grupo Austen.

ECOticias.com – ep

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