Rivadulla explicó que, tras la puesta en marcha, por parte de la Sociedade Galega do Medio Ambiente, de un programa de compostaje doméstico que ya se ha extendido a alrededor de 120 entidades, distribuyendo cerca de 4.000 compostadores, ésta consideró que había llegado el momento de adentrarse en el aprovechamiento ecológico del compost obtenido.
El pasado jueves, día 22 de enero, el centro de formación de la Confederación de Empresarios de Lugo (CEL), en el marco de un convenio de colaboración en materia de formación ambiental firmado meses atrás con Sogama, acogió una jornada sobre agricultura ecológica que reunió a más de 80 asistentes.
Tras la introducción y presentación realizada por el Secretario General de la CEL, Jaime López, el Director Técnico de la firma lucense Agronovo, Rafael Rivadulla, autora de la guía de agricultura ecológica editada recientemente por Sogama y destinada a uso particular y no profesional, fue el encargado de impartir una ponencia a través de la cual profundizó en los pormenores de este tipo de agricultura, más saludable y respetuosa con el medio ambiente que la tradicional, y que cada vez cuenta con más adeptos.
Rivadulla explicó que, tras la puesta en marcha, por parte de la Sociedade Galega do Medio Ambiente, de un programa de compostaje doméstico que ya se ha extendido a alrededor de 120 entidades, distribuyendo cerca de 4.000 compostadores, ésta consideró que había llegado el momento de adentrarse en el aprovechamiento ecológico del compost obtenido.
No obstante, precisó que no se trata de una agricultura de laboratorio, sino de un “sistema de producción agrario que busca conseguir alimentos de máxima calidad, respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad del suelo, mediante la utilización óptima de los recursos naturales y sin el empleo de productos químicos de síntesis”.
Es por ello que este tipo de agricultura se caracteriza por estar controlada y reglamentada, con ausencia de transgénicos y plaguicidas sintéticos, abogando, en todo caso, por la utilización de productos que respetan el contorno y contribuyen a la conservación de la biodiversidad.
Dado que para combatir las plagas existen muchas limitaciones, la prevención resulta más relevante que la curación, al igual que las técnicas de rotaciones y asociaciones de cultivos, destacando la forma de distribuir los productos en la tierra y procurando que el terreno esté equilibrado y sin desgaste.
En este escenario, no habría que olvidar los mercados, distinguidos por tener unos consumidores críticos y exigentes, con la particularidad de que, a día de hoy, los productos ecológicos, al igual que los convencionales, se pueden adquirir en cualquier lugar.
El portavoz de Agronovo reconoció que, a veces, la agricultura ecológica se confunde con la agricultura tradicional, natural o del país, sin tener en cuenta que el término ecológico está regulado y protegido. De hecho, desde el año 1997, la agricultura ecológica en Galicia está controlada por el Consejo Regulador (CRAEGA), con sede en Monforte de Lemos (Lugo), a su vez tutelado administrativamente por la Consellería de Medio Rural e do Mar.
CONTENIDOS DE LA GUIA
Respecto a los contenidos de la guía editada por Sogama, anunció que ésta hace especial hincapié en el método de labra, es decir, en cómo se utiliza el terreno, cómo lograr un suelo en condiciones, cómo realizar un menor consumo de agua y cómo usar las barreras artificales, además de definir el tipo de simientes a emplear, los abonos a aplicar y cómo hacer frente a plagas y enfermedades.
SALUD Y MEDIO AMBIENTE
La agricultura ecológica cobra todo su sentido por dos motivos esenciales: la salud y el medio ambiente. Esto quiere decir que su principal objetivo se dirige hacia la obtención de productos sanos y respetuosos con el medio.
Tal y como desveló Rafael Rivadulla, a lo largo de nuestra vida, y tomando como referencia un peso medio de 72,9 kilos por persona, comemos casi 45.000 kilos de alimentos, lo que supone 616 veces nuestro peso.
Respecto a los niveles de contaminación, se establecen dos formas de medirla: mediante la huella de carbono, toda vez que la producción de alimentos supone la emisión de 17.000 megatoneladas anuales de CO2, representando el 29 por ciento de las emisiones globales; y la huella hídrica, con un 92 por ciento del consumo global.
Lamentó que, a día de hoy, se desperdicie en el mundo un tercio de los alimentos producidos, lo que significa que estamos utilizando agua y emitiendo CO2 de productos que nunca se han llegado a consumir.
IMPACTO DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA
Rivadulla concretó que en nuestra comunidad hay 38 establecimientos comerciales adscritos al CRAEGA: 9 en la provincia de A Coruña, 13 en la de Lugo, 8 en la de Ourense y 8 más en la provincia de Pontevedra.
La superficie destinada a la producción y comercialización de productos ecológicos creció en Galicia, en el período 2012-2013, en un 2,81 por ciento, mientras que los operadores lo hicieron en un 8,07 por ciento y el volumen de negocio, en un 11,26 por ciento.
Respecto al mercado mundial de artículos ecológicos, Estados Unidos, con un 44 por ciento, ocupa el primer lugar del ránking, seguido de Alemania, Francia, Canadá, Reino Unido, Italia, Suiza, Austria y España, en novena posición, con un 2 por ciento.
En relación a la estructura del consumo de estos productos, y según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, cabría destacar las hortalizas, frutas, legumbres y frutos secos, además del aceite, vino, carne y derivados, panadería y bollería, leche y derivados, huevos y alimentación infantil, encontrándose los principales puntos de consumo en Madrid, Valencia, Cataluña y Andalucía.





















