La UE cambia la norma y da un paso de gigantes en la lucha contra la deforestación: a partir de ahora el café será sostenible o no entrará en Europa

Publicado el: 15 de mayo de 2026 a las 18:42
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Granos de café sostenibles en una finca agrícola ante las nuevas normas anti deforestación de la Unión Europea.

El café y el cacao venezolano tendrán que enseñar su mapa antes de llegar a Europa. La Unión Europea ha explicado a productores, exportadores y comerciantes de Venezuela las nuevas normas contra la deforestación, que obligan a demostrar de dónde viene la materia prima y si fue producida sin destruir bosque. Ya no bastará con decir que un producto es sostenible. Habrá que probarlo.

El asunto no es menor. Venezuela exportó el año pasado 5 millones de euros en café verde a la Unión Europea, un 70 % más que en 2024, y vendió 37 millones de euros en cacao, un 5 % más, según los datos expuestos por el oficial de Asuntos Comerciales de la UE en Venezuela, José Luis Socas. En la práctica, Bruselas está diciendo algo muy simple al mercado mundial. Quien quiera vender allí tendrá que enseñar el origen real de cada lote.



La fecha que marca Europa

El calendario actualizado de la Comisión Europea fija la entrada en aplicación del reglamento para grandes y medianos operadores el 30 de diciembre de 2026. Para micro y pequeños operadores, la fecha pasa al 30 de junio de 2027, salvo algunos casos vinculados al sector de la madera.

¿Qué significa esto para una finca, una cooperativa o una empresa exportadora? Que la cuenta atrás ya empezó. Los contratos, los registros de parcelas y la separación de lotes no se improvisan cuando el contenedor ya está camino del puerto.



Qué tendrá que demostrar cada lote

El Reglamento 2023/1115 exige tres condiciones básicas. Los productos deben estar libres de deforestación, haber sido producidos conforme a la legislación del país de origen y estar cubiertos por una declaración de diligencia debida. Sin esa combinación, no podrán introducirse ni comercializarse en el mercado europeo.

Además, los operadores tendrán que recopilar información concreta. Entre esos datos aparecen la descripción del producto, la cantidad, el país de producción, la geolocalización de las parcelas, los datos de proveedores y clientes, y pruebas verificables de que el producto está libre de deforestación. Dicho más claro, Europa quiere saber de qué finca salió el grano.

El punto que lo cambia todo

La fecha clave es el 31 de diciembre de 2020. Según explicó María Madrid, oficial de Relaciones Internacionales en la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, los importadores deberán declarar dónde se produjo la materia prima y si hubo deforestación después de esa fecha.

Esto cambia mucho la forma de vender café y cacao. Si un lote mezcla producto de varias parcelas, habrá que identificar todas esas parcelas. Si una parte no se puede rastrear, el riesgo se extiende al conjunto. Y ahí es donde una cadena de suministro limpia puede perder valor por falta de papeles.

Venezuela queda bajo riesgo estándar

La lista oficial de clasificación de países de la Comisión sitúa a Venezuela en la categoría de «riesgo estándar». No significa que el café o el cacao venezolano estén prohibidos. Tampoco significa que todo el producto sea sospechoso. Significa que los operadores no tendrán el trato simplificado de un país de bajo riesgo.

Para esta categoría, el reglamento obliga a los Estados miembros a controlar al menos el 3 % de los operadores que comercialicen o exporten productos procedentes de países de riesgo estándar. Es una cifra concreta, pero detrás hay algo más importante. Cada declaración puede ser revisada.

Por qué café y cacao

El café y el cacao están dentro de la lista de materias primas vigiladas por la UE, junto con el ganado bovino, la soja, la madera, la palma aceitera y el caucho. El reglamento incluye también productos derivados, como chocolate y preparaciones alimenticias con cacao.

La Comisión justifica esta norma porque la expansión agrícola es uno de los grandes motores de la deforestación. Su objetivo es reducir la huella europea y recortar al menos 32 millones de toneladas anuales de emisiones de carbono ligadas al consumo y producción de estas materias primas. No es una etiqueta verde más. Es una regla de acceso al mercado.

La oportunidad y el riesgo

«Es una oportunidad para ustedes si quieren exportar productos como el café, cacao a la Unión Europea, es un mercado atractivo», señaló María Madrid durante el seminario dirigido al sector venezolano. También dejó una idea de fondo muy clara. «Lo importante de este reglamento es la trazabilidad».

La oportunidad existe porque Europa sigue siendo un comprador fuerte. Pero el riesgo también. Un productor que pueda demostrar origen, legalidad y ausencia de deforestación tendrá ventaja frente a otro que solo pueda ofrecer una promesa bonita. En el mercado europeo, el papel y el dato empiezan a pesar casi tanto como el grano.

Qué deben mirar ahora

Los productores y exportadores tendrán que ordenar la información de sus fincas. Coordenadas, fechas de producción, facturas, permisos, derechos de uso del suelo y documentos laborales pueden convertirse en piezas clave. También habrá que prestar atención al consentimiento libre, previo e informado en zonas donde existan comunidades indígenas, porque el reglamento incorpora ese principio dentro de la legislación pertinente del país de producción.

En resumen, la sostenibilidad deja de ser solo una palabra comercial. Para el café y el cacao venezolano, será una prueba documental. Y eso se nota. El comunicado oficial sobre el seminario «Ruta del Café y el Cacao Venezolano al Mercado Europeo» ha sido publicado por el Servicio Europeo de Acción Exterior.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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