Deforestación global avanza mientras la UE debilita ley contra importaciones clave

Publicado el: 18 de marzo de 2026 a las 12:32
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Deforestación global avanza mientras la UE debilita ley contra importaciones

Deforestación global avanza mientras la UE debilita ley contra importaciones. No es una contradicción menor. Es el reflejo de un momento crítico: justo cuando los bosques desaparecen más rápido que nunca, las reglas para protegerlos empiezan a tambalearse.

El dato es incómodo. Europa no solo observa el problema desde fuera. Lo alimenta. Y ahora, además, duda sobre cómo frenarlo.



La legislación europea, conocida como Reglamento contra la Deforestación Importada, tenía como objetivo garantizar que productos como soja, aceite de palma, cacao, café o madera no procedieran de zonas deforestadas.

Sin embargo, las modificaciones planteadas buscan simplificar su aplicación y reducir cargas administrativas para empresas y países exportadores, lo que, según los críticos, podría debilitar su eficacia.



Deforestación global avanza mientras la UE debilita ley contra importaciones

El planeta pierde millones de hectáreas cada año mientras Europa duda sobre la ley que puede frenar su papel en la destrucción de bosques.

Con motivo, el 21 de marzo, del Día Internacional de los Bosques, la Alianza Cero Deforestación, de la que forma parte SEO/BirdLife, hace un llamamiento a la UE para que no diluya más las obligaciones contenidas en el Reglamento Europeo sobre productos libres de deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés).

Las entidades de la plataforma subrayan que el mercado europeo sigue vinculado a la destrucción de los bosques mediante la importación de materias primas de riesgo, y advierten de que cualquier intento de retrasar o debilitar el Reglamento supone un retroceso ambiental que, finalmente, erosiona también la economía europea.

Europa consume… y eso tiene consecuencias lejos de casa

Según datos recientes de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), durante la última década (2015-2025), el planeta ha perdido una media de 10,9 millones de hectáreas de bosque al año.

Las mayores tasas de deforestación se han producido en África y América del Sur, donde los bosques son sustituidos por cultivos (soja, cacao, café, aceite de palma) o pastos para el ganado destinados a los mercados internacionales.

La pérdida de bosques sigue siendo alarmante. Según el World Resources Institute, en 2024 la destrucción forestal se disparó a máximos históricos globales, impulsada por el aumento de los incendios. Solo la pérdida de bosques tropicales primarios alcanzó los 6,7 millones de hectáreas, casi el doble que en 2023 y un área casi del tamaño de Panamá, a un ritmo de 18 campos de fútbol por minuto.

Desde la Alianza Cero Deforestación se señala que «los datos de deforestación global no nos permiten celebrar el Día Internacional de los Bosques pensando solo en Europa. Lo que debe cesar es la demanda internacional de productos agrícolas y madereros procedentes de la deforestación que está impactando a los pueblos indígenas, la biodiversidad y el clima».

La UE es el segundo mayor importador de productos asociados a la deforestación del mundo a través de su consumo de materias primas que ponen en riesgo los bosques, como la soja y el aceite de palma.

En el caso de Brasil, aproximadamente el 20% de las exportaciones de soja y al menos el 17 % de las exportaciones de carne de vacuno hacia la UE podrían estar vinculadas con deforestación ilegal. Dentro de la UE, España destaca como uno de los países con mayor impacto, al haber sido el tercer mayor importador de productos vinculados a la deforestación durante el periodo 2005-2017.

La ley que podía cambiarlo todo ahora está en riesgo

La UE es el segundo mayor importador de productos asociados a la deforestación del mundo a través de su consumo de materias primas que ponen en riesgo los bosques, como la soja y el aceite de palma.

Para frenar esta complicidad del mercado europeo con la deforestación, la UE aprobó en 2023 el EUDR. La norma obligará a las empresas a demostrar que materias primas como soja, carne de vacuno, aceite de palma, cacao, café, madera o caucho no proceden de tierras deforestadas ni de procesos de degradación forestal posteriores a 2020.

«Dado que la Unión Europea es uno de los mayores impulsores globales de la deforestación tropical a través de sus importaciones agrícolas y ganaderas, esta regulación representa un paso importante para reducir esa responsabilidad y garantizar que el consumo europeo deje de destruir bosques y ecosistemas«, han declarado desde la Alianza Cero Deforestación.

Presiones políticas que no aparecen en los titulares

El reglamento está sometido a fuertes presiones políticas. Por un lado, el gobierno estadounidense ha estado presionando a los Estados miembros de la UE y a la Comisión Europea para que debiliten el texto. Incluso un alto funcionario del Departamento de Agricultura de EE UU ha llegado a afirmar que la ley perjudicará la relación comercial entre la UE y EE UU.

La Casa Blanca alude a que EE UU representa un riesgo insignificante de deforestación, lo cual contrasta con los datos de la FAO: este país registró una pérdida neta anual de bosques de alrededor de 120.000 hectáreas entre 2015 y 2025, casi el doble del umbral de lo que propone revisar.

Sin embargo, esta presión podría deberse a que EE UU ha perdido una parte sustancial de su cuota de mercado de soja en China frente a Brasil, lo que convierte a la UE en un destino estratégicamente valioso para sus exportadores.

Por otro lado, la Comisión Europea y los gobiernos de la UE pretenden desregular normas ambientales cruciales de la UE.

Las organizaciones que forman parte de la Alianza Cero Deforestación advierten de que esta ofensiva no solo podría afectar a la lucha en defensa de los bosques y la biodiversidad. También a la capacidad de la UE para aprobar legislaciones medioambientales ambiciosas, así como para cumplir con sus obligaciones de mitigación del cambio climático en virtud de su propia Ley del Clima.

La sociedad civil aprieta cuando la política duda

La Casa Blanca alude a que EE UU representa un riesgo insignificante de deforestación, lo cual contrasta con los datos de la FAO: este país registró una pérdida neta anual de bosques de alrededor de 120.000 hectáreas entre 2015 y 2025, casi el doble del umbral de lo que propone revisar.

Ante este escenario, la sociedad civil europea se está movilizando con la campaña Hands Off the Nature («Quitad las manos de la naturaleza»), que busca detener la ofensiva de recortes a la legislación ambiental europea, destacar la importancia de los bosques, y reclamar la implementación inmediata del reglamento EUDR sin retrasos ni debilitamientos.

Para ello, se están recogiendo firmas de la ciudadanía europea a través de la página web de la campaña. Hasta la fecha se han recogido más de 350.000 firmas y se espera llegar al medio millón las próximas semanas.

La Alianza Cero Deforestación ha recalcado: «Las propuestas que impulsa la Comisión Europea de Von der Leyen con el PP europeo y la extrema derecha pueden provocar el mayor retroceso de la historia en la protección de la naturaleza y de la salud de la ciudadanía europea. En el contexto actual de crisis climática y de pérdida acelerada de biodiversidad, la UE no puede permitirse titubeos en la protección de los bosques: debe aplicar el EUDR y hacerlo sin concesiones».

La Alianza Cero Deforestación está formada por: Amigos de la Tierra, Carro de Combate, ClientEarth, Coordinadora Estatal de Comercio Justo, Ecologistas en Acción, Federación de Consumidores y Usuarios (CECU), Greenpeace España, Justicia Alimentaria, Mighty Earth, SEO/BirdLife y WWF España.

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