Di NO a las mascotas exóticas en Navidad y Reyes

Más allá de la pregunta obvia, de ¿qué pintan estos pobres bichos aquí, con un hábitat, alimentos y clima completamente diferentes al suyo, la realidad es que muchos de estos animalitos pueden convertirse en una amenaza grave para la salud pública y la biodiversidad local.

Las mascotas no pintan nada aquí

Las Asociaciones, Refugios y Protectoras advierten que, en estas épocas se dispara la compra de animales exóticos, para regalar como mascotas durante las fiestas, cuando la mayoría de las especies que se venden no son animales de compañía, por lo que tenerlos puede acarrear varios problemas.

Hablamos de un mercado (tanto el legal como el ilícito) que puede mover cantidades exorbitantes de dinero, puesto que la gente compra de forma impulsiva los animales, muchas veces motivados por ‘modas’ que se crean, fomentan y difunden, principalmente a través de las redes sociales y las aplicaciones de ventas online.

De esta manera se logra que las personas se interesen en la adopción de estos animales, pero la mayoría de las veces no se les indica, que las condiciones en las que las especies exóticas necesitan para tener una vida medianamente digna son casi imposibles de reproducir en el caso de los particulares.

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Además, como su compra suele ser ‘caprichosa’, quienes los adquieren no se molestan en realizar una mínima valoración de los riesgos que su posesión puede tener para su salud (y en la de su familia, vecinos y comunidad puesto que pueden ser focos de zoonosis), ni mucho menos para la biodiversidad y/o la fauna autóctona.

Compra fácil, pero una vida difícil para las mascotas

Gracias a Internet las transacciones en las que un animal exótico cambia de manos por un puñado de euros son cada día más fáciles: una respuesta a un anuncio o un oportuno ‘contacto’, permite que en pocos minutos se haga el pago y se retire el animal o en el peor de los casos, se lo envíen por mensajería, a veces sin conocimiento de qué es lo que lleva el paquete por parte de la empresa que los transporta.

Y no hablamos solo de las especies ilegales, sino también a las que se promocionan ‘alegremente’ como legales, que muchas veces actúan impulsando a los ‘no legales’ a transgredir las leyes, porque hay mucho dinero en juego y demasiada incertidumbre y ambigüedades en su regulación.

Los animales exóticos Nunca son mascotas ideales, que no dan trabajo y resultan muy fáciles de mantener y criar. Básicamente porque ni son autóctonos, ni son animales de compañía, por lo que su ‘adaptación’ será muchas veces infructuosa y acabará incautado por las autoridades y en un refugio (en el mejor de los casos), suelto o muerto.

Un gran número de animales exóticos perecen mientras se los transporta de su lugar de origen hasta aquí, pero luego, cuando ya están en sus nuevos ‘hogares’ el desconocimiento de los cuidados básicos que necesitan, la omisión de los mismos, la soledad y el encierro puede provocarles graves estados de estereotipia, que generalmente acaban en muerte.

De mascota a plaga

Desde las cotorras argentinas que van a ser matadas a tiros en Madrid, pasando por la caza indiscriminada de mapaches y coatíes, la matanza de tortugas como la de Florida y algunas variedades chinas y americanas que se realiza en espacios lacustres de todo el país, hasta el combate a moluscos, arácnidos y ofidios, la cantidad de animales que se han aclimatado y transformado en ‘especies invasoras’ crece año a año.

Hay cientos de casos más que documentados y públicos de los peligros que representan los animales no autóctonos para la biodiversidad local. Ya sea que se escapen o se los suelte intencionadamente, muchas especies son capaces de adaptarse y proliferar, de forma que representen una amenaza para la fauna local. El mejor remedio es alejarse de modas efímeras y NO comprar animales exóticos.

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