India llega a la COP30 exigiendo financiación climática para la adaptación y transición energética justa

Publicado el: 7 de noviembre de 2025 a las 07:45
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India llega a la COP30 exigiendo financiación climática para adaptación y transición energética justa

La India llega a la COP30, que se celebrará en Belém do Pará en 2025, con una posición firme y estratégica: exigir a las naciones desarrolladas una mayor financiación climática destinada a la adaptación y a una transición energética justa.

El país, uno de los más poblados y vulnerables del planeta frente a los impactos del cambio climático, sostiene que los países ricos deben asumir su responsabilidad histórica en la crisis climática y cumplir con los compromisos financieros adquiridos en anteriores conferencias.



El gobierno indio recalca que, aunque ha realizado avances significativos en energías renovables, la magnitud del desafío exige un flujo constante y predecible de fondos internacionales. La promesa de movilizar 100.000 millones de dólares anuales en apoyo climático aún no se ha cumplido plenamente.

India y su postura ante la cercana COP30

La India llegará a la COP 30 en Brasil exigiendo financiación real para la adaptación y su supervivencia ante el calor letal que ya sufre, advirtiendo que sin esa ayuda no podrá renunciar al carbón que necesita para su crecimiento, forzando así al mundo a elegir entre financiar su presente o aceptar su desarrollo basado en combustibles fósiles.



«Sin un apoyo financiero real y accesible, los países en desarrollo no podrán avanzar hacia transiciones bajas en carbono sin comprometer su desarrollo«, admitió Ashish Chaturvedi, responsable de Acción por el Clima y Medio Ambiente del Programa De Las Naciones Unidas en la India (PNUD).

Esta falta de recursos no solo retrasa la transición energética, sino que tiene ya un impacto directo en la vida de millones de personas, donde la emergencia climática no es una amenaza futura sino una realidad que ya mata.

Solo el año pasado, las olas de calor superaron los 47 °C en Nueva Delhi y rozaron los 50 °C en el norte del país, dejando decenas de muertos por insolación.

El país, uno de los más poblados y vulnerables del planeta frente a los impactos del cambio climático, sostiene que los países ricos deben asumir su responsabilidad histórica en la crisis climática

La ONU reconoce que el carbón sigue siendo clave para garantizar el acceso a la energía, mientras las renovables y las tecnologías de almacenamiento continúan avanzando. «El enfoque de la India es pragmático y quiere acelerar la energía limpia asegurando que la transición sea justa e inclusiva para los trabajadores y las comunidades dependientes del carbón. Y aquí es donde la financiación climática se vuelve vital», explicó Chaturvedi.

La India ha situado en las últimas ediciones el financiamiento climático del Sur Global como uno de los objetivos prioritarios, y según ha reiterado en diferentes foros climáticos el ministro de Medioambiente indio, Bhupender Yadav, requiere que los países desarrollados den un paso al frente con más fondos, pero también con otras ayudas.

Yadav afirmó durante la Mesa Redonda Ministerial previa a la Cumbre del Clima que «la COP30 debería ser la COP de la Adaptación», subrayando que la clave está en traducir los compromisos políticos globales en soluciones prácticas adaptadas al contexto local.

«El enfoque debe centrarse en transformar los compromisos climáticos en acciones concretas que aceleren su implementación y mejoren directamente la vida de las personas«, añadió el ministro.

La potencia del Sur Global ha propuesto en diversas ocasiones crear indicadores comunes que permitan medir de forma real el avance de los países en su adaptación al cambio climático y cumplir con el Objetivo Global de Adaptación.

La India fue el tercer país con mayores emisiones de gases de efecto invernadero en 2024, según datos de la Comisión Europea. Sin embargo, el Ejecutivo indio reniega de estos datos absolutos, puesto que con una población de más de 1.400 millones de personas, que representa el 17 % de la población mundial, su participación en las emisiones globales no supera el 8 %, según datos gubernamentales.

Cada habitante de la India emite unas 2 toneladas de CO₂ al año, una cifra muy por debajo del promedio mundial (alrededor de 4,7 toneladas) y de los grandes emisores per cápita, como Qatar (más de 40 toneladas) o Estados Unidos (casi 14), según la Agencia Internacional de la Energía (IEA, 2023).

Esa brecha entre la magnitud total y la individual es clave para su argumento: sin apoyo externo, dice, no puede permitir una transición energética rápida que comprometa su desarrollo.

El país prevé poner en marcha su propio mercado nacional de carbono en 2026 y endurecer las regulaciones sobre las emisiones industriales para cumplir con la meta de cero emisiones netas en 2070, anunciada por el primer ministro Narendra Modi durante la COP26 de Glasgow.

Aunque el país ya alcanzó antes de lo previsto el 40 % de su capacidad eléctrica con fuentes no fósiles, India sigue lejos de sus metas climáticas, ya que la producción de carbón sigue creciendo y se mantendrá al alza hasta 2035, según datos del propio gobierno.

A menos de una semana del inicio de la COP 30, la urgencia de actuar se refleja en el aire que respiran millones de personas, con su capital, Nueva Delhi, copando en los últimos días los puestos más altos del listado de ciudades más contaminadas del planeta, un símbolo del dilema que enfrenta el país: cómo mantener su crecimiento sin seguir asfixiándose.

El país prevé poner en marcha su propio mercado nacional de carbono en 2026 y endurecer las regulaciones sobre las emisiones industriales para cumplir con la meta de cero emisiones netas en 2070

India defiende el concepto de una transición energética justa, que combine la reducción de emisiones con la protección del empleo y la erradicación de la pobreza. Argumenta que la transformación de su sistema energético debe ser compatible con sus objetivos de desarrollo y con la necesidad de garantizar energía asequible y segura para su población.

Durante la COP30, la delegación india buscará alianzas con otras economías emergentes para reforzar una voz colectiva que demande justicia climática. Para India, el éxito de la cumbre dependerá no solo de los compromisos de reducción de emisiones, sino del cumplimiento real del financiamiento climático. Seguir leyendo en EFE / ECOticias.com