Cuando pensamos en la subida del nivel del mar, casi siempre aparece la misma imagen en la cabeza. Un enorme bloque de hielo rompiéndose en Groenlandia, un glaciar retrocediendo o la Antártida perdiendo masa poco a poco. Y sí, todo eso importa. Mucho.
Pero un nuevo estudio publicado en Science Advances apunta a un protagonista menos visible y bastante más silencioso. Desde 1960, el mayor motor individual de la subida global del nivel del mar ha sido la expansión térmica del agua, es decir, el aumento de volumen que se produce cuando el océano se calienta. Según el trabajo, este proceso explica el 43 % del aumento observado desde 1960. No es poca cosa.
El océano también se hincha
La explicación es sencilla, aunque sus efectos son enormes. Cuando el agua se calienta, ocupa más espacio. No hace falta que se añada más agua al mar para que el nivel suba. Basta con que el océano absorba calor y se expanda.
La NASA recuerda que más del 90 % del calor atrapado por los gases de efecto invernadero acaba en los océanos. A medida que ese calor entra en el agua, la temperatura sube y el volumen aumenta. Es un proceso lento, pero constante. Y eso se nota.
Esto no significa que el deshielo deje de ser un problema. Significa que el océano no solo está recibiendo agua procedente de glaciares y capas de hielo, sino que además se está dilatando por dentro. Es como si el mar creciera por dos caminos al mismo tiempo.
Las cifras que cambian la lectura
El equipo internacional de científicos analizó datos de varias décadas para cerrar lo que llaman el «presupuesto» del nivel del mar. Dicho de forma sencilla, querían comprobar si todo lo que se mide como subida del mar encaja con las causas conocidas.
El resultado es bastante claro. Entre 1960 y 2023, el nivel medio global del mar subió a un ritmo de 2,06 milímetros al año. Pero entre 2005 y 2023, ese ritmo alcanzó los 3,94 milímetros anuales. En la práctica, la velocidad casi se ha duplicado en las últimas décadas.
La expansión térmica explica el 43 % de la subida desde 1960. Después aparecen los glaciares de montaña con un 27 %, la capa de hielo de Groenlandia con un 15 %, la Antártida con un 12 % y los cambios en el almacenamiento de agua en tierra con un 3 %. Visto así, el hielo sigue siendo clave, pero el calor acumulado en el océano se coloca en primer lugar como factor individual.
Un misterio que llevaba años abierto
Durante años, los científicos tenían un problema incómodo. Las mediciones mostraban que el mar subía, pero al sumar las causas conocidas no siempre salían las cuentas. Faltaba una parte de la explicación.
El nuevo trabajo reduce ese descuadre gracias a mejores correcciones en las mediciones por satélite, a métodos más finos para interpretar los mareógrafos costeros y a estimaciones actualizadas de la pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida. En otras palabras, no es que el mar empezara a comportarse de forma extraña. Es que ahora se mide mejor.
John Abraham, coautor del estudio y profesor en la Universidad de St. Thomas, resumió el avance con una frase muy directa. «Podemos explicar la subida del nivel del mar con mayor confianza», señaló en la nota difundida por EurekAlert.
Qué significa para las costas
La subida del nivel del mar no es una cifra lejana en una tabla científica. Se traduce en más riesgo de inundaciones costeras, más erosión, más intrusión de agua salada y más presión sobre playas, puertos, carreteras, viviendas y sistemas naturales.
El IPCC advierte de que el aumento del nivel medio y de los niveles extremos del mar amenaza las zonas costeras mediante inundaciones más frecuentes, erosión, pérdida de ecosistemas y salinización de suelos y aguas. Es decir, el problema no llega solo cuando hay un gran temporal. También cambia el punto de partida desde el que golpean las mareas y las olas.
En España, esto toca de lleno. El MITECO recuerda que el litoral español concentra mucha población, actividad económica y sistemas naturales sensibles a la subida del nivel medio del mar, los cambios en oleaje, vientos, tormentas y corrientes marinas. Quien vive cerca de la costa sabe que una playa no se pierde de golpe. A veces retrocede poco a poco, verano tras verano.
Por qué seguirá subiendo
Una de las claves del estudio es que el océano tiene mucha inercia. Aunque se redujeran rápidamente las emisiones, el calor acumulado no desaparece de un día para otro. El agua profunda responde despacio, y las masas de hielo también.
La NOAA explica que, con el calentamiento continuado del océano y la atmósfera, el nivel del mar probablemente seguirá subiendo durante siglos. Además, el nivel local no aumenta igual en todas partes, porque influyen factores como la subsidencia del terreno, las corrientes regionales o la erosión.
¿Qué significa esto en la práctica para un municipio costero? Que ya no basta con mirar solo el próximo temporal. Hay que pensar en drenajes, paseos marítimos, puertos, playas, humedales y nuevas construcciones con una referencia distinta. El mar de dentro de unas décadas no será exactamente el mismo que el de hoy.
La lección principal
La gran novedad no es que el nivel del mar suba. Eso ya estaba claro. La novedad es que ahora los científicos han afinado mejor cuánto aporta cada causa y han colocado a la expansión térmica del océano como el mayor factor individual desde 1960.
Esto cambia la forma de contar el problema. No estamos solo ante glaciares que se derriten en lugares remotos. También estamos ante un océano que absorbe la mayor parte del exceso de calor del planeta y que, al calentarse, ocupa más sitio. Silencioso, sí. Pero constante.
El estudio completo ha sido publicado en Science Advances.













