El paisaje oculto de la Antártida deja de ser un misterio. Un nuevo mapa continental, desarrollado con datos satelitales y física del hielo, desvela montañas, valles y antiguos ríos enterrados bajo kilómetros de hielo.
El hallazgo, publicado en Science, supone un avance decisivo para entender cómo se mueve el hielo antártico y cómo responderá al calentamiento global.
El mapa resultante ha revelado accidentes geográficos de escala media, que previamente eran desconocidos o poco definidos, incluyendo llanuras erosionadas, profundos valles alpinos y cauces fluviales enterrados durante mucho tiempo, algunos de los cuales posiblemente son anteriores a la capa de hielo antártica.
Los investigadores descubrieron que sutiles variaciones en la superficie del hielo reflejan la presencia de valles, lomas, colinas y cañones muy por debajo; detalles invisibles a simple vista, pero detectables mediante mediciones satelitales.
El paisaje oculto de la Antártida queda al descubierto
El paisaje oculto de la Antártida revela montañas, valles y ríos enterrados clave para prever el aumento del nivel del mar.
Bajo la colosal capa de hielo de la Antártida se esconde un paisaje complejo de montañas, valles y lagos que ha permanecido, hasta ahora, como una de las superficies menos exploradas del sistema solar.
Un equipo de investigadores liderado por Helen Ockenden, de la Escuela de Geociencias de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), ha desarrollado un mapa a escala continental que desvela estas estructuras geológicas invisibles, fundamentales para entender cómo se desplaza el hielo y cómo responderá al calentamiento global.
Montañas y valles enterrados bajo kilómetros de hielo
Para lograrlo, el estudio publicado esta semana en la revista Science no ha dependido exclusivamente de las costosas y limitadas mediciones directas sobre el terreno (vuelos de radar o sensores en tierra).
En su lugar, el equipo utilizó una técnica denominada Análisis de Perturbación del Flujo de Hielo (IFPA, por sus siglas en inglés).
Este método aplica la física del movimiento del hielo a las observaciones satelitales de alta resolución de la superficie, deduciendo qué formas debe tener el lecho rocoso para generar las sutiles ondulaciones que se ven desde el espacio.
Una superficie más desconocida que Marte
El mapa resultante revela accidentes topográficos de escala media (entre 2 y 30 kilómetros) que antes eran desconocidos o aparecían desdibujados.
Entre los hallazgos destacan profundos valles alpinos, llanuras erosionadas y extensos canales fluviales enterrados que se extienden durante cientos de kilómetros.
Según los autores, algunas de estas formas podrían ser reliquias de paisajes que existieron incluso antes de que la Antártida estuviera cubierta de hielo.
Cómo el terreno controla el flujo glaciar
«Es sorprendente que tanto detalle de la topografía del lecho —valles, colinas y cañones— quede capturado en la forma de la superficie del hielo, situada a tanta distancia por encima», explica Robert Bingham, catedrático de Glaciología en la Universidad de Edimburgo y coautor del estudio.
Bingham señala que los cambios en la superficie son extremadamente sutiles: cuando un bloque de hielo de 3 kilómetros de espesor pasa sobre un cañón de 100 metros de profundidad, la elevación de la superficie apenas cae unos pocos metros, algo casi imperceptible al ojo humano pero detectable mediante satélites.
Claves para predecir el aumento del nivel del mar
La importancia de este nuevo mapa no es solo geográfica, sino climática. La textura del terreno determina la velocidad y la dirección en la que el hielo fluye hacia el océano.
Al reducir la incertidumbre sobre la topografía subglacial, los científicos pueden mejorar drásticamente los modelos de pérdida de masa helada y las proyecciones sobre el aumento del nivel del mar a escala global.
No obstante, expertos independientes como Duncan Young, del Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas en Austin, advierten en un comentario adjunto que este mapa no es la «última palabra», ya que se basa en supuestos sobre la deformación del hielo y el deslizamiento basal que aún deben seguir ajustándose.
Paisaje oculto de la Antártida: un mapa decisivo para el clima global
Aun así, el estudio ofrece un marco mucho más claro para reconstruir la dinámica del continente blanco y comprender su interacción con el lecho rocoso.
Más allá de la geografía, el mapa es crucial para la climatología, ya que el terreno subglacial controla el flujo del hielo rumbo al océano, lo que mejora las proyecciones de pérdida de hielo y el futuro aumento del nivel del mar a nivel mundial.
Si bien los especialistas señalan que persisten incertidumbres en las suposiciones sobre la deformación del hielo en el paisaje oculto de la Antártida, el estudio proporciona un marco más claro para reconstruir la dinámica antártica y para comprender las interacciones entre la capa de hielo y el lecho rocoso. Seguir leyendo en CAMBIO CLIMÁTICO




















