COP21 opiniones más relevantes

El acuerdo

Desde el 30/11 hasta el 12/12, los representantes de 195 países discutieron, cotejaron opiniones y finalmente confeccionaron un documento de 31 páginas, que fue firmado por la totalidad de los asistentes.

Se lo ha bautizado como el “Acuerdo de París” y sus cuatro puntos básicos son:

  • Mitigación del cambio climático con el objetivo de no alcanzar siquiera un aumento de 1,5ºC para el 2100 y que los países lleguen a su techo de emisiones “lo antes posible”.
  • Revisión de los planes y resultados de los países firmantes cada 5 años.
  • Financiación por parte de las naciones desarrolladas a las menos favorecidas y más afectados por el cambio climático.
  • El acuerdo será legalmente vinculante.

El primer punto queda un poco en la nebulosa, ya que se habla de “intenciones” y de que cada país debe alcanzar su propio “techo” de emisiones a la brevedad, pero al no poner límites claros ni explicitar la metodología, todo queda supeditado a la buena voluntad de que cada país cumpla con los planes propuestos; el problema es que dichos planes analizados en conjunto, lograrían que el aumento se disparase a los 3ºC.

En cuanto a que la revisión se hará en plazos de un lustro, para muchos es “más de lo mismo”: en 5 años hacemos otra cumbre, verificamos qué se ha cumplido y qué no, oímos las excusas y justificaciones de quienes no han llegado a las metas y echamos campanas al vuelo por los que si lo hayan conseguido.

Lo de la financiación resulta un poco reiterativo, ya que el Fondo Verde se creó en realidad en Cancún durante la conferencia del Clima de 2011 y nunca se llegó a juntar más que el 1% de la cifra propuesta, los famosos 100 mil millones.

La vinculación “legal” es un punto que se ha remarcado mucho, pero en la práctica si bien se han hecho muchas sugerencias y se aceptaron los proyectos de 185 de los países participantes (el resto tiene un plazo perentorio para presentarlos), no hay ninguna penalización pautada si se incumplen.

A favor

El presidente francés Françoise Hollande se mostró eufórico al declarar que se había logrado un acuerdo unánime y apoyó sin ambages el trabajo de su Ministro de Exteriores, Laurent Fabius, quien puede considerarse el facilitador principal del pacto.

Desde la Casa Blanca, Barak Obama, el presidente de USA ha declarado que el acuerdo será ratificado por su país, siempre y cuando su partido continúe en el poder, ya que al parecer los republicanos se niegan a hacerlo.

Ban Ki Moon, Sec. Gral. de la ONU reconoció que uno de los objetivos primordiales del mandato que ejerce en la actualidad, era sin dudas conseguir un acuerdo como este y comentó que desde su punto de vista los países del mundo habían pasado de lo “imposible” a lo “imparable”.

Greenpeace ha hecho una aprobación “crítica”; su director Kumi Naidoo lo valoró el acuerdo en general como positivo y como un “avance”, pero recalcó que hay partes del mismo que resultan decepcionantes y frustrantes.

En la misma línea se ha pronunciado Asunción Ruiz, desde Seo/BirdLife, quien afirma que las conclusiones de la COP21 reconocen como prioritario y urgente el combate del Cambio Climático, que la cuenta regresiva para el fin del uso de los combustibles fósiles ha comenzado, pero que tampoco le convence que no haya fechas explícitas para el cumplimiento de los objetivos.

En general, desde las cúpulas de gobierno de todos los países firmantes, se ha festejado de manera triunfalista el acuerdo, ya que como es obvio, al haberlo apoyado, no les quedaba otra opción. Falta ver cuantos lo ratifican antes del 20/4/2017, para que entre en vigor a partir de 2020.

En contra

La primera voz que se manifestó decididamente en contra del acuerdo fue la del científico James Hansen, un acérrimo crítico del efecto antropogénico en el clima y ex director del GISS (Inst. Goddard de Estudios Espaciales) perteneciente a la NASA. Hansen habla de “muchas promesas y nada de acciones” y califica el documento como una farsa y un fraude.

Desde Amigos de la Tierra tampoco ven con buenos ojos el pacto, ya que coinciden en que constituye una farsa y agregan que es un conjunto de tácticas de intimidación y de compromisos fragmentarios, en los que solo ganan los países ricos y que no tiene nada de ambicioso y justo, sino que es extremadamente negativo y un gran engaño.

Ecologistas en Acción ve el Acuerdo de París como insuficiente y claramente decepcionante, ya que no ofrece herramientas reales y tangibles para luchar contra el cambio Climático y que en realidad es un conjunto de falsas soluciones.

Una reflexión final

Más allá de opiniones convergentes o divergentes, el acuerdo existe y ahora queda ver si quienes hoy lo defienden con bombos y platillos, luego lo ratifican; no hay que olvidarse de Kyoto, que fue igual de festejado y luego no fue eficaz porque los principales contaminadores se negaron a convalidarlo.

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