El lehendakari reclama más velocidad en la descarbonización industrial en Euskadi y destaca 19 proyectos transformadores con cerca de 1.000 millones de inversión, junto a una reforma prevista para reducir hasta un 75 % los plazos de ejecución.
La descarbonización industrial en Euskadi necesita avanzar más deprisa para ganar competitividad y reducir la factura energética. Ese es el mensaje que Imanol Pradales ha trasladado en la inauguración del congreso DS-Decarbonized & Sustainable Industry, en el BEC de Barakaldo. «Tenemos que hacer más, mejor y más rápido», ha advertido, pese a defender los avances del tejido industrial vasco.
El lehendakari ha destacado la puesta en marcha de 19 proyectos transformadores del Plan Industrial, con cerca de 1.000 millones de euros de inversión, y la previsión de duplicar la inversión en la red de distribución eléctrica. También ha anunciado que espera aprobar en diciembre una «autopista regulatoria» para agilizar la ejecución de proyectos hasta un 75 %.
La estrategia incluye el Valle de la Descarbonización, que contará con 75 millones de euros hasta 2033 para infraestructuras vinculadas al hidrógeno verde y la reducción de emisiones. Pradales ha reclamado además al Gobierno español incentivos para invertir en redes y a las instituciones europeas reformas industriales que permitan competir frente a Estados Unidos y China.
Descarbonización industrial en Euskadi: se hace mucho y bien
El lehendakari, Imanol Pradales, ha afirmado que «se está haciendo mucho y bien» en el impulso de la descarbonización industrial en Euskadi, aunque ha advertido de que «tenemos que hacer más, mejor y más rápido» para lograr liderar la «reindustrialización verde, sostenible y competitiva».
Pradales ha inaugurado este martes la primera edición del congreso ‘DS-Decarbonized & Sustainable Industry‘, que reúne en Bilbao Exhibition Centre (BEC) a expertos internacionales y representantes de empresas líderes para analizar las claves de la transición hacia una industria más sostenible.
Más tarde, ha recorrido el recinto ferial de Barakaldo (Bizkaia) visitando los principales stands, acompañado por el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi; la diputada foral de Promoción Económica de Bizkaia, Ainara Basurko; y responsables de las empresas patrocinadoras del evento, Iberdrola y Petronor.
Una apuesta por la energía verde
En palabras del lehendakari, «este congreso ejemplifica lo que queremos hacer en este país», una apuesta «por la energía verde, por una industria más competitiva y por una rebaja de la factura energética, tanto para la industria como para las personas y las familias».
Durante el acto inaugural, Pradales ha querido centrar su discurso «en las oportunidades y no en los riesgos y amenazas«, pese a las «dificultades» que vive el sector, ha recordado, tras el cierre del estrecho de Ormuz y el consiguiente encarecimiento del gas, la electricidad y el petróleo.
«Podría insistir al Gobierno español», ha dicho, para que «adopte de una vez un marco regulatorio estatal que incentive la inversión en redes y aproveche las herramientas que ofrece la UE, de forma que nuestras empresas no compitan en desventaja por la factura eléctrica».
«Podría también pedirle a Europa -ha añadido- que pase de los debates a la acción y apruebe cuanto antes leyes fundamentales para competir en el mundo«, como la de Aceleración Industrial o la de Economía Circular.
Poner el foco en la descarbonización industrial
Ha preferido, no obstante, poner el foco en el impulso de la descarbonización industrial, «uno de los grandes retos que tenemos como país», según ha considerado. «En Euskadi se están haciendo muchas cosas y se están haciendo bien. Siempre hemos sido un país industrial, vamos a seguir siéndolo y aspiramos a ser referentes en industrias limpias», ha reivindicado, como uno de los territorios de referencia en Europa.
El jefe del Ejecutivo vasco ha llamado a «liderar la reindustrialización verde, basada en una descarbonización industrial competitiva«, una aspiración que no constituye «un optimismo infundado», puesto que «tenemos capacidades diferenciales para conseguirlo».
En este sentido, ha destacado que Euskadi cuenta con empresas energéticas tractoras, industrias ‘hard to abate’ que «están experimentando nuevas formas de descarbonización industrial«, una red puntera de fabricantes de bienes de equipo eléctricos, ingenierías hiperespecializadas, centros de I+D+i, clústeres y centros de investigación.
También posee un sector medioambiental en crecimiento, que representa el 5,3 % del PIB vasco, una fiscalidad verde muy atractiva, «única en el entorno europeo, así como «una larga tradición de colaboración público-privada», ha recalcado Pradales, quien también ha aludido a proyectos de alcance en hidrógeno verde, redes eléctricas, combustibles renovables, biometano o economía circular.
«Y aun así no basta. Tenemos que hacer más, mejor y más rápido», ha advertido Pradales, para detallar a continuación algunas de las actuaciones del Ejecutivo autonómico, como la puesta en marcha de 19 proyectos transformadores del Plan Industrial, con cerca de 1.000 millones de euros de inversión, o que la inversión en la red de distribución eléctrica se va a duplicar.
En diciembre llega la autopista regulatoria
Ha recordado que está previsto que en diciembre se apruebe la «autopista regulatoria», para agilizar los plazos de ejecución de los proyectos hasta un 75 %, y que ayer se presentó en el Parlamento Vasco el impulso al Valle de la Descarbonización, que contará con 75 millones de euros hasta 2033 para el desarrollo de infraestructuras asociadas al hidrógeno verde y a la reducción de emisiones de CO₂.
Por último, el lehendakari ha insistido en que las instituciones europeas deben «pasar del diagnóstico a la acción», pues, a su juicio, «no basta con proteger nuestro mercado» sino que son necesarias «reformas profundas» para «no quedar a merced de Estados Unidos o China».
Durante tres jornadas, DS Industry combinará exposición, congreso y ‘networking’ en una propuesta que reunirá en BEC a más de 140 ponentes nacionales e internacionales, más de 100 firmas expositoras y 190 reuniones programadas.
Acortar las esperas es básico para las empresas
El alcance de la agilización anunciada puede expresarse con un ejemplo: reducir un plazo un 75 % supondría pasar de 24 meses a seis, siempre que se alcanzara ese recorte máximo. Es una equivalencia matemática, no un calendario confirmado para los proyectos.
Para las empresas, acortar la espera puede adelantar la entrada en funcionamiento de equipos e infraestructuras y el momento en que comienzan a obtener ahorros energéticos, una variable que conecta la simplificación administrativa con la competitividad industrial.












