CO2

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora

El complejo proyectado para entrenar inteligencia artificial en Monfarracinos contempla una central energética con 24 motores de gas y cinco diésel que dispara las dudas sobre el coste climático de la nueva infraestructura digital.

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora. Un macrocomplejo informático proyectado en Monfarracinos genera alarma entre los vecinos y ecologistas por su abrumador impacto ambiental. La infraestructura, orientada al desarrollo de inteligencia artificial, prevé instalar una central térmica propia que funcionará con combustibles fósiles.

Los informes de impacto advierten sobre un consumo de gas natural que triplicaría la demanda doméstica provincial. Esta elevada dependencia de estos agentes altamente contaminantes liberará cientos de miles de toneladas de dióxido de carbono al año.

La cercanía a la capital zamorana hace que los vecinos se planteen que este centro deteriore la calidad del aire. Por esa razón, varios colectivos ambientalistas cuestionan que el avance de la tecnología digital implique la reactivación de modelos energéticos claramente obsoletos.

Actualmente, la central está en fase de tramitación administrativa, pero la iniciativa ya ha abierto un intenso debate ético sobre la huella industrial de la tecnología. El expediente exigirá aclarar la viabilidad de financiar el futuro de la IA a cambio de la proliferación de chimeneas de gas y diésel.

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora por el auge de la IA

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora y coloca sobre la mesa una de las grandes contradicciones de la revolución de la inteligencia artificial: la enorme infraestructura energética que puede esconderse detrás de los servicios digitales. El complejo proyectado en Monfarracinos contempla una central térmica con 29 motores alimentados principalmente mediante gas natural.

Las cifras denunciadas por Ecologistas Zamora, a partir de la documentación del proyecto actualmente en tramitación, son extraordinarias: 307.175 toneladas de CO2 anuales y 141,5 millones de metros cúbicos de gas natural. La asociación sostiene que este último volumen equivaldría a multiplicar aproximadamente por 2,5 el consumo doméstico de gas de toda la provincia.

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora con 307.175 toneladas de CO₂

El proyecto previsto en Monfarracinos, dentro del alfoz de Zamora, está promovido por FRV-X Renewable, perteneciente al grupo Abdul Latif Jameel, y Edison Next Spain, integrada en el grupo EDF.

Su finalidad estaría vinculada al entrenamiento de inteligencia artificial, una actividad que necesita grandes cantidades de capacidad informática y, consecuentemente, un suministro energético capaz de responder a cargas muy elevadas.

Según los cálculos divulgados por Ecologistas Zamora basándose en los datos del proyecto, su funcionamiento implicaría aproximadamente 307.175 toneladas anuales de dióxido de carbono. La asociación considera esta huella incompatible con los objetivos de neutralidad climática.

Una central térmica de 29 motores alimentaría la infraestructura digital

La característica más llamativa no está dentro de las salas de servidores, sino en su sistema energético. El proyecto contempla una central térmica formada por 29 motores, destinada a proporcionar energía a la instalación.

De ellos, 24 utilizarían gas natural y cinco combustible diésel. El planteamiento muestra hasta qué punto una infraestructura aparentemente digital puede depender físicamente de grandes equipos industriales y combustibles fósiles.

Los motores han sido señalados por el colectivo ambiental por su clasificación contaminante. Además del CO₂ asociado a la combustión, una evaluación ambiental completa debe considerar los diferentes contaminantes atmosféricos derivados del funcionamiento de instalaciones térmicas y sus sistemas de control.

Consumiría 141,5 millones de metros cúbicos de gas cada año

El segundo dato que permite dimensionar la infraestructura es el combustible. El consumo previsto alcanzaría 141,5 millones de metros cúbicos de gas natural al año, según la información difundida por la asociación.

Ecologistas Zamora compara esa cantidad con el consumo residencial provincial y calcula que equivaldría aproximadamente a 2,5 veces el gas utilizado domésticamente en toda Zamora. La comparación permite visualizar una demanda difícil de interpretar únicamente mediante millones de metros cúbicos.

La cuestión energética resulta especialmente relevante porque la expansión de la inteligencia artificial está multiplicando la necesidad de capacidad informática. Cada nuevo centro obliga a responder una pregunta esencial: de dónde procederá realmente toda la energía necesaria para mantenerlo funcionando.

La inteligencia artificial descubre su enorme dimensión física

Hablar de inteligencia artificial suele evocar algoritmos, software y servicios digitales. Sin embargo, detrás existen servidores, chips, sistemas eléctricos, refrigeración, edificios y redes que consumen recursos reales durante las 24 horas.

El entrenamiento de determinados modelos puede requerir enormes capacidades computacionales. La proliferación de centros de datos está convirtiendo, por ello, la electricidad disponible, las redes y la refrigeración en factores estratégicos para el desarrollo tecnológico.

El caso de Monfarracinos añade una cuestión especialmente sensible: si parte significativa de esa demanda termina cubierta mediante combustibles fósiles, el crecimiento digital puede traducirse directamente en nuevas emisiones, trasladando parte de la huella de la IA desde la pantalla hasta las chimeneas.

Zamora está a menos de cuatro kilómetros del proyecto

La preocupación no se limita al balance climático global. Monfarracinos se encuentra muy próximo a la ciudad de Zamora, y el colectivo ambiental señala que la ubicación prevista estaría a menos de cuatro kilómetros de la capital.

El presidente de Ecologistas Zamora, Julio Fernández, advierte de potenciales consecuencias tanto para Monfarracinos como para las poblaciones próximas y reclama valorar cuidadosamente las implicaciones ambientales y sanitarias.

Conviene distinguir aquí dos cuestiones. Las 307.175 toneladas de CO₂ planteadas corresponden esencialmente al impacto climático, mientras los posibles efectos locales sobre la calidad del aire deben evaluarse específicamente mediante las emisiones de otros contaminantes, su dispersión y las concentraciones resultantes.

El proyecto todavía está en tramitación administrativa

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora, pero la infraestructura no está actualmente operativa. El proyecto permanece en fase de tramitación administrativa, una diferencia fundamental a la hora de interpretar las cifras.

Las cantidades difundidas representan, por tanto, estimaciones asociadas al funcionamiento previsto, no emisiones que estén produciéndose actualmente. El procedimiento ambiental deberá determinar las condiciones, impactos y medidas aplicables antes de una eventual puesta en marcha.

Este proceso deberá aclarar también cómo encaja una instalación intensiva en energía fósil con las estrategias de descarbonización, qué alternativas tecnológicas existen y qué mecanismos podrían reducir tanto las emisiones climáticas como otros impactos sobre el territorio.

El verdadero debate es cuánta energía fósil necesita la nueva IA

La polémica de Zamora anticipa un debate que probablemente acompañará a la expansión europea de los centros de datos. No basta con preguntar cuántos empleos o inversión genera una infraestructura; también resulta necesario conocer cuánta electricidad, combustible, agua y territorio necesita.

Una inteligencia artificial compatible con la transición ecológica requiere centros de datos cada vez más eficientes, alimentados mediante electricidad baja en carbono y diseñados para minimizar sus necesidades energéticas y ambientales.

La paradoja aparece cuando la infraestructura digital del futuro necesita construir nueva capacidad térmica fósil para funcionar. En ese escenario, el desafío no consiste en elegir entre tecnología o medio ambiente, sino en evitar que el crecimiento tecnológico consolide emisiones durante décadas.

Solo centro de datos con energías limpias

Las cifras de Monfarracinos muestran que los centros de datos han dejado de ser simples edificios llenos de ordenadores. Con demandas energéticas enormes, pueden convertirse en auténticas infraestructuras industriales, cuyo impacto depende profundamente de cómo obtengan su electricidad.

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora según las estimaciones denunciadas durante su tramitación. Los 29 motores, 141,5 millones de metros cúbicos de gas y 307.175 toneladas potenciales de CO₂ anuales convierten el proyecto en una pregunta incómoda para la era de la IA: ¿tiene sentido construir la tecnología del futuro utilizando masivamente los combustibles del pasado?

Un centro de datos amenaza con disparar las emisiones de Zamora en 30 segundos

¿Dónde quieren construir el nuevo centro de datos de Zamora?

El proyecto está previsto en Monfarracinos, municipio situado en el alfoz de Zamora y muy próximo a la capital provincial.

¿Cuánto CO₂ emitiría el centro de datos de Zamora?

Según los cálculos difundidos por Ecologistas Zamora a partir de los datos del proyecto, podría alcanzar unas 307.175 toneladas de CO₂ al año.

¿Cuánto gas consumiría el centro de datos de Monfarracinos?

El consumo previsto señalado por el colectivo ambiental asciende a 141,5 millones de metros cúbicos de gas natural anuales.

¿Para qué se utilizará el centro de datos de Zamora?

El proyecto está planteado para desarrollar procesos vinculados al entrenamiento de inteligencia artificial, una actividad que puede requerir una elevada capacidad informática y energética.

¿Por qué necesita motores de gas un centro de datos?

Los centros de datos requieren un suministro eléctrico elevado y continuo. En este proyecto se contempla una central térmica con 24 motores de gas natural y cinco motores diésel asociada a sus necesidades energéticas.

¿El centro de datos de Monfarracinos ya está funcionando?

No. El proyecto se encuentra actualmente en tramitación administrativa, por lo que las cifras corresponden a previsiones asociadas a su eventual funcionamiento.

¿Los centros de datos de inteligencia artificial contaminan?

Su impacto depende principalmente de cuánta energía consumen, cómo se genera esa energía, su eficiencia, refrigeración y construcción. Cuando utilizan electricidad o generación basada en combustibles fósiles, su huella climática puede aumentar significativamente.

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