“Algunos turistas inaprensivos han estado alimentando a los famosos residentes de cuatro patas de Big Cay, Bahamas, con comidas basura y hasta les suministraba alcohol, por lo que se especuló que ello podría ser la causa de la muerte de la mitad de la manada, pero los resultados de la autopsia desmintieron esta versión.”
Big Cay ha sido catalogado a nivel mundial, como una especie de paraíso porcino. Los cerdos nadaban en las cristalinas aguas, bebían de la fuente de agua dulce de la isla y tenían un suministro constante de comida, traída por los turistas.
A fines de febrero se encontraron los cadáveres de varios de estos animales flotando en el mar. Las primeras investigaciones no pudieron identificar una causa explícita de su muerte y los que sobrevivieron parecían estar sanos.

Algo de historia
La presencia de estos animales en la isla ha sido objeto de muchas elucubraciones, desde que su origen se remontaba a las épocas de los piratas, hasta que eran descendientes de cerdos alojados en una guarnición francesa de mediados del siglo XVII.
La verdad es mucho más reciente. Cuando los temores sobre el cataclismo del Milenio alcanzaron un punto álgido a finales de los noventa, dos agricultores temiendo que los suministros de alimentos colapsaran junto con las computadoras, compraron varios cerdos y los criaron en la isla.

Tras el descubrimiento mediático de este paraíso, donde es posible nadar con estas amigables criaturas, el lugar se vio invadido de turistas y si bien los animales estaban controlados por un veterinario, nadie se preocupaba de su dieta y comían cuanto les traían los visitantes.
Los animales estaban acostumbrados a buscar alimentos por sí mismos, pero la afluencia de turistas, que llegan en barcos contratados y tienen libertad de nadar con ellos y darles alimentos, ha hecho que éstos tomasen confianza con los humanos y se acercasen mansamente a ellos.

¿La culpa es de los turistas?
Wayde Nixon, uno de los bahameños que trajo los cerdos a la isla hace décadas, se ha quejado desde que se descubrió el lugar y comenzó a llegar gente a visitarlo, de que el acceso irrestricto a los cerdos sin ningún tipo de control era una “mala idea”, porque los turistas les daba cualquier cosa de comer y no los respetaban, llegando a montarlos como si fuesen caballos.
Al realizar la autopsia los veterinarios encontraron grandes cantidades de arena no digerida en sus estómagos, por lo que han concluido que cuando los cerdos comían los restos de alimentos dejados en la playa, ya sea a propósito o sin darse cuenta, terminaron consumiendo arena al mismo tiempo y esta acumulación acabó por matarlos.

Se están realizando análisis a los demás animales para conocer su estado de salud y con ello prevenir más fallecimientos y el gobierno de Bahamas está confeccionando una legislación especial para protegerlos.





















