Alarma en Nueva York a partir del 11 de abril por una invasión histórica de mosquitos: instan a cerrar las ventanas y persianas

Publicado el: 3 de abril de 2026 a las 18:57
Síguenos
Mosquitos volando en masa en zona urbana de Nueva York durante invasión estacional.

Si has pasado un verano en Nueva York, sabes lo fácil que es que el mosquito se cuele en el día a día. Para 2026, la preocupación no es solo el fastidio de las picaduras, también la salud pública.

El mensaje del Departamento de Salud es bastante claro. La temporada oficial de vigilancia y control va del 1 de abril al 31 de octubre y el virus del Nilo Occidental aparece en mosquitos de la ciudad todos los años desde 1999. En 2025, además, se detectó por primera vez el virus Jamestown Canyon en mosquitos locales, aunque sin casos humanos confirmados.



Por qué 2026 puede ser un año duro

Los mosquitos prosperan cuando se encadenan calor y humedad. No necesitan “lagos” urbanos, les sirve agua quieta en un cubo, un plato de maceta o una canaleta mal drenada. La ciudad recuerda que, con temperaturas altas, pueden criar en cualquier agua estancada que lleve más de cinco días.

Hay otro factor de fondo que cada vez pesa más, el clima. Los CDC explican que las temperaturas más cálidas y los cambios en las lluvias pueden favorecer a los insectos que transmiten enfermedades. Y un estudio en el estado de Nueva York estima que el aumento de temperaturas ha alargado casi un mes la temporada de transmisión del Nilo Occidental en unos 25 años.



El riesgo sanitario no es solo la picadura

El virus del Nilo Occidental es la referencia principal en Nueva York. La web municipal lo deja por escrito, se detecta en mosquitos de la ciudad cada año desde 1999 y por eso la vigilancia es constante. Cuando el virus circula, una picadura puede ser algo más que un grano que pica.

Los números ayudan a ponerlo en contexto. En el resumen oficial de 2025, la ciudad contabilizó 1.378 lotes de mosquitos positivos al Nilo Occidental y notificó 16 casos humanos neuroinvasivos, que son los cuadros más graves, además de casos de fiebre y positivos en donantes de sangre. El mismo Departamento de Salud aclara que Jamestown Canyon se encontró en mosquitos por primera vez en 2025, pero sin casos humanos en la ciudad.

Qué está haciendo la ciudad para frenarlo

La respuesta no es improvisada. Durante el verano, la ciudad coloca trampas y analiza mosquitos de forma semanal para seguir el rastro del Nilo Occidental y de otros virus que se vigilan por precaución. Esa información es la que marca dónde conviene actuar y cuándo el riesgo sube de verdad.

Hay un detalle que explica por qué el control en una gran ciudad es tan complicado. En documentación de contratación pública, el Departamento de Salud detalla que hay unas 150.000 alcantarillas de recogida de agua y que, en cada temporada entre abril y octubre, se inspeccionan cientos de miles y se aplican larvicidas cuando procede. Cada punto con agua puede convertirse en un criadero.

Larvicidas y fumigación selectiva, con criterios

El Departamento de Salud describe dos vías principales. Una es la larvicida aérea con helicópteros sobre marismas y grandes áreas naturales, siempre fuera de zonas residenciales. La otra es el uso de adulticida con camiones, que se reserva para momentos en los que los análisis apuntan a un riesgo alto para la salud, con pulverizaciones por la tarde o noche.

En un comunicado de 2025 sobre estos tratamientos, la comisionada de Salud en funciones, la Dra. Michelle Morse, lo dijo de forma muy humana. “A medida que se acerca el verano, muchos de nosotros estaremos rodeados de mosquitos cuando pasemos más tiempo al aire libre”, explicó, y añadió que el objetivo es mantener a la población protegida. En ese mismo texto, la ciudad detalla que usa productos aprobados por la EPA y que, en marismas, se recurre a larvicidas como VectoBac, basado en bacterias naturales, para cortar el ciclo antes de que haya mosquitos adultos.

Qué puedes hacer en casa sin complicarte

La medida más eficaz sigue siendo la más simple, quitarles el agua. Revisa una vez por semana los puntos típicos que se olvidan, platos de macetas, cubos, canalones y cualquier recipiente que acumule agua. Si vives en un edificio con patio interior o terraza comunitaria, merece la pena hablarlo, a veces el problema es un solo rincón.

Luego está la protección personal, sobre todo al atardecer y al amanecer. La ciudad recomienda repelentes aprobados por la EPA con ingredientes como DEET, picaridina, IR3535 u oil of lemon eucalyptus, que no se recomienda en menores de 3 años, además de ropa que cubra la piel y mosquiteras en buen estado. Usados según la etiqueta, NYC Health señala que los repelentes registrados y recomendados suelen ser seguros y eficaces, incluso en niños y durante el embarazo.

Y un detalle práctico, la EPA insiste en seguir la etiqueta y aplicar el producto solo sobre piel expuesta o ropa, sin acercarlo a ojos o boca. Es lo que marca la diferencia entre “me lo puse” y “me protegí”.

La información oficial sobre vigilancia, control y prevención ha sido publicada en NYC Health.

Imagen autor

ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

Deja un comentario