La mayor selva tropical del planeta sigue perdiendo bosque, pero el ritmo de destrucción se ha reducido considerablemente. La deforestación en la Amazonía brasileña cayó un 41,8 % y alcanzó el nivel más bajo desde que se empezaron a tomar datos allá por el año 1988.
El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) ha estimado que entre agosto de 2025 y julio de 2026, se destruyeron 3.335 kilómetros cuadrados de bosque debido a la deforestación ilegal.
Desde el gobierno de Brasil destacan las labores de vigilancia satelital, el aumento de las inspecciones ambientales y la efectiva colaboración entre las administraciones públicas.
La deforestación en la Amazonía brasileña
La deforestación en la Amazonía brasileña cayó un 41,8 % entre agosto de 2025 y julio de 2026 y alcanzó el menor nivel registrado desde que comenzó a realizarse la medición en el año 1988, informó este viernes el Gobierno.
En total fueron destruidos unos 3.335 kilómetros cuadrados de vegetación en la más extensa selva tropical del planeta, según los datos del sistema por satélite Prodes, divulgados por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), que son más precisos y detallados que los informes que se divulgan mes a mes.
Este sería el cuarto año consecutivo donde se reduce la tasa de deforestación de la Amazonía brasileña, luego de los 11.504 kilómetros cuadrados de bosques que fueron destruidos en 2022 durante el último del mandato del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2023).
El resultado supone un mínimo histórico en casi cuatro décadas de mediciones y supera el anterior récord, de 4.571 kilómetros cuadrados, que se registró en el año 2012.
Desde el Gobierno brasileño atribuyeron la reducción de la deforestación a las nuevas políticas de prevención y control de la deforestación aprobadas durante el mandato de Lula da Silva, que combinan la vigilancia por satélite, las inspecciones ambientales, la protección territorial y los incentivos a las actividades de producción sostenibles.
«La reducción de la deforestación no es un hecho aislado, ni fruto de la suerte. Se trata de un proceso continuo, de reducción año tras año«, dijo el ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, João Paulo Capobianco, citado en un comunicado.
El ministro atribuyó los buenos datos a políticas públicas estructuradas en torno a tres pilares fundamentales: «la ciencia, la información y la democracia, con la participación de la sociedad en la elaboración de las políticas públicas», así como la colaboración del Gobierno con las autoridades locales y regionales.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, puso como meta para el país alcanzar la deforestación cero en la Amazonía para el año 2030.
Desde 2023, las autoridades ambientales han realizado 76.095 operativos de fiscalización en todo Brasil e impuestas 25.101 multas por infracciones relacionadas con la deforestación, por un valor total de 11.800 millones de reales (2.322 millones de dólares), según datos oficiales.













