Descubren tibia gigante de tiranosaurio en Nuevo México y sorprende a científicos

Publicado el: 16 de marzo de 2026 a las 09:10
Síguenos
Descubren tibia gigante de tiranosaurio en Nuevo México

Una enorme tibia fósil descubierta en Norteamérica podría pertenecer a un tiranosaurio gigante primitivo. El hueso mide 96 centímetros de largo y 12,8 centímetros de diámetro, según una investigación publicada en Scientific Reports.

El fósil fue analizado por investigadores de la Universidad de Bath. Su tamaño representa la mayor parte de la longitud y el diámetro de la tibia de tiranosaurio más grande conocida del mismo período.



Descubren tibia gigante de tiranosaurio en Nuevo México

El hallazgo de un enorme hueso fósil podría pertenecer a uno de los primeros miembros del grupo de los Tyrannosaurini.

Solo se ha encontrado una tibia enorme en la naturaleza, de casi un metro de largo, y podría pertenecer a uno de los primeros miembros del grupo de los Tyrannosaurini, lo que respaldaría la hipótesis de que estos animales pudieron haber evolucionado en lo que hoy es el sur de América del Norte.

Un fósil de casi un metro encontrado en la Formación Kirtland

El fósil fue encontrado en la conocida como Formación Kirtland, en Nuevo México (EE. UU.), y el animal vivió a finales del periodo Campaniense hace unos 74 millones de años.

Lo que más llama la atención es la dimensión del único hueso conocido, que permite calcular aproximadamente el peso y tamaño del dinosaurio en cuestión.



Un dinosaurio que pudo pesar cerca de cinco toneladas

La tibia mide 960 centímetros de largo y 128 de diámetro, lo que sugiere que pesaba unos 4.700 kilos, señala un estudio que publica Scientific Reports.

Ese tamaño de tibia supone el 84 % de la longitud y el 78 % del diámetro de la tibia del tiranosaurio más grande conocido para ese periodo, escriben los autores del estudio, encabezado por la Universidad de Bath (Reino Unido).

Hasta ahora, el más grande bien documentado se llama Sue, un ejemplar de Tyrannosaurus rex que vivió hace 67 millones de años, en el periodo Cretácico, y cuyos restos (unos 250 huesos de los 380 conocidos para este tipo de dinosaurio) se conservan en el Museo Field (EE. UU.)

Al haber encontrado un solo hueso es difícil establecer de qué dinosaurio se trata y el estudio considera que «podría representar un Bistahieversor inusualmente grande y robusto, un linaje previamente desconocido de tiranosaurios gigantes, o un representante temprano de los Tyrannosaurini«.

El artículo indica que «el gran tamaño de la tibia, sus proporciones robustas y la forma del eje distal son más consistentes con la referencia a los Tyrannosaurini«, del que podría ser uno de los primeros miembros. Ese grupo de animales de gran tamaño incluye al Tyrannosaurus, al Tarbosaurus y al Zhuchengtyrannus.

El posible origen de los grandes tiranosaurios

Al comparar las características de la tibia con las de otros tiranosaurios, estiman que podría haber compartido un antepasado común con el T. rex y el Tyrannosaurus mcraeensis.

El origen del tiranosaurio «sigue siendo enigmático, pero los fósiles sugieren un origen en el Campaniense-Maastrichtiense del sur de Laramidia«, recuerda el artículo.

Durante el Cretácico Superior (entre 66 y 100 millones de años) el este y el oeste de Norteamérica eran dos masas de tierra separadas por un océano poco profundo, que se extendía desde el Golfo de México hasta el océano Ártico. Esas masas se llamaban Appalachia y Laramidia respectivamente.

Un hallazgo clave para entender la evolución del T. rex

El hallazgo de este hueso, junto con otros descubrimientos anteriores de dinosaurios gigantes similares al Tyrannosaurus en Nuevo México y Texas, podría respaldar la hipótesis de que pudo haber evolucionado en lo que hoy es el sur de América del Norte.

La tibia ahora descubierta «enfatiza la marcada endemicidad de los dinosaurios de Laramidia; mientras que los Albertosaurinae y Daspletosaurini más pequeños habitaban el norte, los tiranosaurinos gigantes se encontraban en el sur», dice el artículo.

Sin embargo, hay que seguir estudiando los registros de dinosaurios en esta región y se necesitan restos más completos para identificar de forma definitiva al dinosaurio, sus relaciones con otros tiranosaurios y estimaciones más precisas de su tamaño.

Debido a que solo se encontró un hueso, la especie exacta aún es incierta. Los científicos sugieren que podría pertenecer a un miembro grande del grupo de los tiranosaurios emparentado con el Tyrannosaurus rex.

El descubrimiento respalda las teorías de que los tiranosaurios gigantes pudieron haber evolucionado en las regiones meridionales del antiguo continente conocido como Laramidia durante el Cretácico Superior. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA.

Deja un comentario