El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua mientras aumenta su impacto ambiental

Publicado el: 30 de junio de 2026 a las 08:28
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El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua en algunas de las regiones de Norteamérica que ya soportan un importante estrés hídrico debido a la sequía, el aumento de las temperaturas y la creciente demanda de recursos. Expertos en sostenibilidad advierten de que la magnitud del torneo incrementa notablemente la presión sobre unos sistemas hídricos cada vez más vulnerables.

Además del consumo de agua necesario para mantener los estadios y atender a millones de aficionados, la propia FIFA prevé que esta edición se convierta en la más contaminante de la historia, con unas emisiones superiores a 9 millones de toneladas de CO₂, impulsadas por el aumento del número de sedes, selecciones y desplazamientos internacionales.



El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua y aumenta la presión sobre los recursos hídricos

La celebración del torneo en Estados Unidos, México y Canadá vuelve a situar en el centro del debate el elevado impacto ambiental de las grandes competiciones deportivas.

La cita mundialista tensiona gravemente los recursos hídricos en regiones norteamericanas ya castigadas por la escasez estructural. La avalancha de aficionados dispara la demanda urbana en sitios donde los acuíferos ya rozan los niveles críticos de agotamiento.

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua. La imposición de instalar césped natural en todos los recintos deportivos multiplica los litros necesarios para el riego diario. Esta exigencia organizativa choca con la realidad climática de sedes que priorizan el consumo humano básico.



El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua en territorios con escasez hídrica

Buena parte de los partidos se disputan en regiones de Estados Unidos y México donde los recursos hídricos ya se encuentran sometidos a una fuerte presión debido a la sobreexplotación de acuíferos, el crecimiento urbano y los efectos del cambio climático.

La llegada de cientos de miles de visitantes incrementa temporalmente el consumo de agua destinado a abastecimiento, restauración, servicios públicos y mantenimiento de las instalaciones deportivas, elevando aún más la demanda en zonas especialmente sensibles.

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua. Los especialistas consideran que repartir el torneo entre varias sedes reduce parcialmente la concentración del consumo, aunque no elimina el elevado impacto asociado a un evento de estas dimensiones.

El césped natural multiplica las necesidades de riego

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua. Uno de los principales consumos está relacionado con el mantenimiento del césped natural, cuya utilización fue exigida por la FIFA incluso en estadios que anteriormente utilizaban superficies artificiales.

Según el profesor de gestión deportiva de la Universidad de Florida, Timothy Kellison, esta adaptación ha incrementado significativamente las necesidades de riego en numerosos recintos deportivos.

A ello se suma el consumo derivado del funcionamiento diario de un evento que moviliza a decenas de miles de personas en cada partido y requiere importantes recursos para garantizar su operatividad.

La huella de carbono también alcanza cifras récord

Además del impacto sobre el agua, la ampliación del torneo ha provocado un fuerte incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La propia FIFA estima que esta edición superará los 9 millones de toneladas de CO₂, convirtiéndose en el Mundial con mayor huella climática registrada hasta ahora debido al aumento del número de selecciones, partidos, desplazamientos aéreos e infraestructuras utilizadas.

Los expertos consideran que este crecimiento obliga a replantear el modelo organizativo de las grandes competiciones internacionales para reducir su impacto ambiental.

Los estadios incorporan sistemas para reutilizar el agua

Uno de los aspectos positivos señalados por los especialistas es que, a diferencia de ediciones anteriores, no ha sido necesario construir numerosos estadios nuevos.

Instalaciones como el SoFi Stadium de California, el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta o el Estadio Akron de Guadalajara disponen de sistemas de captación y reutilización de agua de lluvia que permiten reducir parte del consumo asociado al mantenimiento de las instalaciones.

Según la Green Sports Alliance, aprovechar infraestructuras ya existentes constituye una de las medidas más eficaces para disminuir el impacto ambiental de este tipo de acontecimientos deportivos.

México continúa afrontando una delicada situación hídrica

Entre los tres países organizadores, México presenta el escenario más complejo debido a los años de sequía acumulada y a la elevada presión sobre sus recursos hídricos, por eso se dice que el Mundial de fútbol dispara el consumo de agua.

Aunque las lluvias registradas durante el último año mejoraron parcialmente la situación reflejada por el Monitor de Sequía, los especialistas advierten de que todavía es prematuro considerar superada la crisis del agua.

La profesora Monika Streule recuerda que el país continúa enfrentándose a importantes desafíos relacionados con el abastecimiento urbano, el drenaje y la adaptación de las infraestructuras frente a fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.

El torneo también rompe con los récords de contaminantes al duplicar los trayectos aéreos de equipos y aficionados entre tres países. La masificación del evento genera millones de toneladas de gases de efecto invernadero, obligando a replantear el futuro del fútbol.

La reutilización pluvial en estadios modernos mitiga levemente el daño, especialmente en el territorio mexicano, castigado por sequías prolongadas. El desafío actual reside en compaginar el espectáculo deportivo con la supervivencia ambiental de los entornos.

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua: conclusiones

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua en un contexto marcado por la creciente escasez de recursos hídricos y el aumento de los episodios de calor extremo. La celebración de grandes eventos deportivos vuelve a plantear el desafío de compatibilizar el espectáculo con una gestión más eficiente y sostenible del agua.

La experiencia de este campeonato también demuestra que la reutilización del agua, el aprovechamiento de infraestructuras existentes y una mejor planificación ambiental serán factores decisivos para reducir el impacto ecológico de futuras competiciones internacionales.

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua en 15 segundos

¿Por qué el Mundial de fútbol dispara el consumo de agua?

El mantenimiento del césped natural, la atención a cientos de miles de espectadores y el funcionamiento diario de los estadios incrementan notablemente la demanda de agua durante toda la competición.

¿Qué relación tiene el Mundial con el estrés hídrico?

El Mundial de fútbol dispara el consumo de agua. Muchas sedes del torneo se encuentran en regiones que ya sufren escasez de agua debido a la sequía, el crecimiento urbano y el cambio climático, por lo que el aumento temporal del consumo genera una presión adicional sobre los recursos disponibles.

¿Por qué este Mundial tendrá la mayor huella de carbono?

La propia FIFA prevé que supere los 9 millones de toneladas de CO₂ debido al incremento del número de selecciones, partidos, desplazamientos internacionales y extensión geográfica del campeonato.

¿Qué medidas ambientales se han aplicado en algunos estadios?

Varios recintos deportivos incorporan sistemas de captación y reutilización de agua de lluvia, además de aprovechar infraestructuras ya existentes para reducir el impacto ambiental asociado a la construcción de nuevos estadios.

Imagen autor

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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