En la actualidad, el desarrollo de un país está íntimamente ligado al creciente consumo de energía, haciéndose necesario promover su utilización racional.
Mañana, 14 de febrero, se celebra el Día Mundial de la Energía, una fecha con la que se pretende evidenciar la importancia que este recurso tiene en nuestras vidas y la necesidad de fomentar el uso de energías renovables, disminuyendo la dependencia de combustibles fósiles.
En la actualidad, el desarrollo de un país está íntimamente ligado al creciente consumo de energía, haciéndose necesario promover su utilización racional. Y es que, según Naciones Unidas, más de un tercio de la población mundial no tiene acceso a las formas avanzadas de energía, consumiendo los 30 países más desarrollados del planeta, que representan en torno al 15 por ciento del total de habitantes, el 60 por ciento.
Se calcula que aproximadamente el 80 por ciento de la energía proviene de los combustibles fósiles (un 36 por ciento del petróleo), y que tan solo el 2 por ciento procede de energías renovables. Dado que la primera es finita, los expertos apuntan a que inevitablemente la demanda no podrá ser abastecida en un determinado momento, haciéndose necesario, para minimizar este riesgo, generar nuevos procesos, metodologías y técnicas que favorezcan desarrollo de fuentes limpias a partir del sol, el agua y el viento fundamentalmente.
Sogama contribuye al sistema con la producción de energía eléctrica a partir del residuo no reciclable, poniendo en valor un desecho que, de no seguir este camino, estaría condenado a acabar su vida útil en un vertedero, con el consiguiente impacto sobre el medio ambiente y la salud pública.
La empresa pública lleva a cabo el proceso de valorización energética desde el máximo rigor y conforme a la normativa vigente en la materia, disponiendo para ello de las tecnologías más innovadoras con las que consigue limitar las emisiones a la atmósfera, lo que le permite llevar a cabo un proceso absolutamente respetuoso con el entorno.
Con la energía producida en el complejo medioambiental de Cerceda, la compañía puede abastecer una ciudad de tipo medio (100.000 hogares).
SEMANA DE LA LUCHA CONTRA LA POBREZA ENERGÉTICA
Del 17 al 23 de febrero se conmemora, a propuesta de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), la Semana de la Lucha contra la Pobreza Energética, una fecha en la que se reclama a los Estados Miembros el diseño de medidas coordinadas para combatir este problema, que afecta en la actualidad a más de 54 millones de europeos. En este sentido, se recuerdan las ventajas que tiene la rehabilitación energética de edificios, medida con la que se contribuye al mismo tiempo a luchar contra el cambio climático y el calentamiento global.
Con esta efeméride se pretende poner de relieve la tercera y última de las extraordinarias oleadas de frío que recorrieron Europa en febrero de 1956, momento en el que soportó unas heladas excepcionales y un frío intenso, completando así el invierno más duro desde que se tienen registros.

















