El documento del acuerdo Belém 4x plantea un marco estratégico que podría permitir cuadriplicar la producción de biocombustibles líquidos, como el biodiésel sin expandir la superficie agrícola, centrado en la productividad, la sostenibilidad y la asequibilidad y su proyección es a 2035.
La meta de “Belém 4x” es factible siempre y cuando se consiga una intensificación sostenible del agro del que depende la fabricación de biocombustibles, que incremente la producción sin deforestación ni uso adicional de tierra.
Chile, México, Panamá y otros 16 países apoyan cuadriplicar el uso de biocombustibles hasta 2035, en el marco de la COP30 de Belém, que comenzó el lunes 10 y transcurrirá hasta el 21 de noviembre, lo que constituiría un gran golpe en la lucha contra los combustibles fósiles.
Belém 4X: la alianza para cuadriplicar los biocombustibles hasta 2035
La iniciativa, copatrocinada por Brasil, Japón e Italia, pretende fomentar la cooperación internacional para extender los combustibles sostenibles, como el hidrógeno verde, los biogases o el etanol, actualmente con una participación residual en los mercados de energía.
El compromiso, asumido en una declaración divulgada este viernes, es, «como mínimo», cuadriplicar el uso de estos productos hasta 2035 por medio de «la implementación de políticas existentes o nuevas».
Bautizada como «Belém 4X», la declaración explica que estas fuentes de energía «necesitan ser producidas en escala y a precios competitivos» para que sean un complemento a la electricidad y puedan ayudar a «sustituir los combustibles de origen fósil en el transporte y la industria».
Según la Cancillería brasileña, la Agencia Internacional de Energía (AIE) se mostró a disposición de monitorear anualmente el progreso del compromiso asumido.
Chile, México, Panamá y otros países se alinean con Brasil, Japón e Italia
Por el momento, ‘Belém 4X’ recibió el respaldo de 19 países: Armenia, Bielorrusia, Brasil, Canadá, Chile, Guatemala, Guinea, India, Italia, Japón, Maldivas, México, Mozambique, Myanmar, Países Bajos, Panamá, Corea del Norte, Sudán y Zambia. No obstante, se mantiene abierta para incorporar nuevos miembros.
Para el Ministerio de Relaciones de Exteriores de Brasil, la variedad geográfica de los países signatarios evidencia «la relevancia de los combustibles sostenibles para la transición energética y el combate al cambio climático».
La transición de las fuentes fósiles hacia las renovables fue uno de los temas centrales de la segunda y última jornada de la cumbre líderes de la conferencia climática (COP30), que se celebra en la ciudad brasileña de Belém, puerta de entrada a la Amazonía.
A lo largo de las dos jornadas, alrededor de 60 jefes de Estado y de Gobierno participaron en una cita marcada por las ausencias de los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump; y de China, Xi Jinping.
La iniciativa cuenta con Brasil, anfitrión de la COP30 y gran productor de biocombustibles, como uno de los patrocinadores de este proyecto, que cuenta con la aprobación y el compromiso, por ahora, de 19 países.
Entre las críticas a Trump, cuya ausencia, junto con la de Xi Jinping, es notoria, la COP30 sigue su curso esperando podre resolver problemas tan importantes como la reedición del Acuerdo de París, el camino hacia la transición justa, el consenso en materia de financiación y acciones para combatir eficazmente la crisis climática mundial. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE





















