Baleares instalará placas solares en los hospitales públicos, con una inversión de 2,6 millones de euros, para paliar los efectos económicos del COVID-19 gracias al ahorro que se prevé conseguir con estos sistemas.
Este lunes el Consell de Govern ha aprobado la financiación del proyecto, cuyos fondos derivan de la cancelación -también aprobada este lunes- de otros proyectos del impuesto de turismo sostenible relacionados con la instalación de placas solares.
En concreto, se trataba de proyectos para colocar estos sistemas en grandes cubiertas y polígonos industriales y zonas turísticas. La portavoz del Govern, Pilar Costa, ha indicado en rueda de prensa que los hospitales son «grandes consumidores de energía» y que el ahorro que se obtenga con las instalaciones fotovoltaicas contribuirá a afrontar el aumento del gasto por el COVID-19.
Además, desde el Govern han destacado otras ventajas como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes, el aprovechamiento del suelo urbanizado para la introducción de energías renovables, el acercamiento de la producción de electricidad al consumo o el impulso de un nuevo ámbito de trabajo cualificado.
Con todo, el Ejecutivo ha puntualizado que no renuncian a recuperar en el futuro los dos proyectos cancelados hoy. «Se siguen considerando estratégicos para la Comunidad Autónoma y para llegar a una transición energética justa», han recalcado.
















