Descubren una extraña forma de energía con vida: está en la zona más oscura del Ártico, y no debería existir

Publicado el: 27 de septiembre de 2024 a las 11:30
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energía, bioenergía

Sale a la luz una extraña forma de energía con vida. Está situada en la zona más oscuro del Ártico y hay quienes piensan que no debería existir. Si te sorprendió el proyecto que crea biomasa a partir de los residuos de la aceituna, no puedes perderte la información que viene a continuación. La proliferación de nuevas formas de energía o energías olvidadas no es casual. Responde a la necesidad energética presente en el mundo ante la huella ambiental de los combustibles fósiles.

Un gran número de industrias todavía depende de los contaminantes fósiles, que tienen los días contados. De esta manera, la bioenergía o energía de biomasa va tomando protagonismo. Es un tipo de energía renovable que proviene del aprovechamiento de la materia orgánica o industrial creada en algún proceso biológico o mecánica. En líneas generales, tiene su origen en sustancias constituidas por seres vivos (plantas, animales) o sus restos y residuos.



La biomasa siendo la materia prima de la bioenergía se produce a partir de materiales vegetales que hacen fotosíntesis, el proceso natural por el que las plantas transforman la luz solar, el dióxido de carbono y el agua en oxígeno y glucosa. Puede realizarse en la naturaleza incluso cuando los niveles de luz son muy bajos, según se ha descubierto en el desarrollo de las microalgas árticas al final de la noche polar.

Aparece una extraña forma de energía con vida en la zona más oscura del Ártico

Las mediciones mencionadas se ejecutaron a 88º de latitud norte y expusieron que incluso en esta zona tan septentrional, las microalgas pueden producir biomasa a través de la fotosíntesis ya a finales de marzo. En esa instancia, el sol apenas se ve en el horizonte, por lo que todavía está prácticamente oscuro en el hábitat de las microalgas bajo la capa de nieve y el hielo del océano Ártico.



El análisis corresponde a la expedición MOSAiC a 88 grados de latitud norte, descubrió que las microalgas tienen capacidad para generar biomasa a través de la fotosíntesis, aun cuando el sol apenas se ve sobre el horizonte. Dicho estudio fue publicado en Nature Communications y registra que la fotosíntesis en el océano es posible aún en condiciones bajas de luz y a profundidades mucho mayores a los que se han creído hasta ahora.

La fotosíntesis es un proceso crucial para la vida en la Tierra. No obstante, las mediciones anteriores de luz necesaria para este procedimiento han sido muy superiores al mínimo teórico posible. Los hallazgos recopilados en el estudio mencionado muestran que la acumulación de biomasa puede generarse con niveles de luz cercanos al mínimo.

Los investigadores utilizaron datos del proyecto internacional de investigación MOSAiC, que incluyó congelar el rompehielos de investigación alemán ‘Polarstern’ en el mando de hielo del Ártico central durante un año en 2019 para analizar el ciclo anual del clima y el ecosistema del Ártico. Concentraron sus esfuerzos en el fitoplancton y las algas de hielo, responsables de la gran parte de la fotosíntesis del Ártico central.

La zona más oscura del Ártico da una sorpresa con una energía que tiene vida

Un trabajo liderado por la Dra. Clara Hoppe del Instituto Alfred Wegener, Centro Helmholtz para la Investigación Polar y Marina (AWI). De forma sorprendente, apenas unos días después del final de la noche polar, la biomasa vegetal comenzó a acumularse otra vez, un proceso dependiente de la fotosíntesis. El equipo utilizó sensores de luz sensibles en hielo y agua para medir la luz mínima disponible bajo este marco.

Los resultados fueron inesperados y sorprendentes. La fotosíntesis en el océano Ártico tiene lugar bajo el hielo marino cubierto de nieve, donde solo ingresa un pequeño atisbo de luz solar. Han descubierto esta extraña forma de energía con vida y el mundo ha quedado sin palabras con la biomasa, una energía de la que te contamos más en este artículo.