España tiene en su dominio la energía del futuro. Si bien se ha hablado mucho acerca del potencial del hidrógeno, en esta oportunidad no nos referimos a él, sino a un tipo de energía situada en el núcleo de la Tierra. Ya no hay duda de que el mundo necesita desesperadamente nuevas formas de abastecerse. Los combustibles fósiles han cumplido su labor de manera óptima durante años, pero las consecuencias en las que ha desembocado nos obligan a mirar de cerca las renovables.
Uno de los problemas más urgentes con los que el planeta debe enfrentarse es el cambio climático, causado principalmente por la emisión de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2). Este tiene su origen en la quema de los combustibles fósiles. Para mitigar el avance de este oscuro enemigo, no hay otra opción más que reemplazar esta práctica por el empleo de energías limpias.
El punto fuerte de las renovables es su capacidad de generar energía sin la emisión de CO2, contribuyendo de manera considerable a la reducción de emisiones y el control del cambio climático.
España tiene en su territorio la energía del futuro: está más cerca de lo que piensas
En los últimos años, la energía geotérmica ha tomado más peso que nunca en España. Esto se debe especialmente a su variabilidad, que puede generarse tanto en zonas de montaña como en áreas costeras. Además, los costes de implementación de la tecnología han bajado de manera considerable, permitiendo una mayor adopción, según informa Novaesfera.
La geotérmica está ganando protagonismo porque se ve como una solución innovadora que ofrece una producción de electricidad confiable y constante, además de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Es una fuente de energía renovable e inagotable obtenida a partir del calor almacenado en el interior de la Tierra. Usa la temperatura constante producida en el subsuelo para elaborar electricidad, calor, refrigeración y agua caliente sanitaria. Una de sus ventajas es que resulta autóctona, dado que su aprovechamiento no depende de factores externos.
Asimismo, es segura y sostenible dado que no presenta impactos ambientales negativos en el suelo. Para tener acceso a las capas geotérmicas y aprovechar el potencial energético existente bajo la superficie terrestre, deben realizarse pozos profundos. Cuanto más profundos sean, más calor podrá encontrarse.
El calor que tiene su origen en la Tierra viene por medio de dos tubos que permiten el acceso al subsuelo. Desde la superficie, se inyecta agua fría mediante uno de los extremos del tubo para que se caliente al llegar al fondo. El agua se transforma en vapor y este vuelve a la superficie por un tubo. El vapor de agua hace girar una turbina, como si se tratara de un molino de viento y otorga electricidad.
La energía geotérmica se abre paso en España: trae grandes beneficios
La energía geotérmica es una fuente de energía inagotable, ya que el subsuelo de la Tierra puede almacenar calor casi de manera ilimitada. Este calor es producido por la desintegración radiactiva de elementos existentes en las rocas y el movimiento de las placas tectónicas. Así es como la geotérmica se convierte en una fuente de energía inagotable.
A su vez, brinda energía constante e ininterrumpida sumamente fiable. A diferencia de lo que sucede con la energía solar y eólica, dependientes de las condiciones climáticas, la geotérmica puede producir y suministrar energía eléctrica de manera constante e ininterrumpida durante todo el año.
En conclusión, España tiene un gran potencial como cuna de la energía geotérmica, un camino viable para contribuir con la transición energética y la descarbonización y acabar con la contaminación exacerbada.





















