Fusionan dos metales y consiguen lo imposible: un nuevo tipo de energía que destroza los paneles solares

Publicado el: 19 de abril de 2024 a las 10:00
Síguenos
Metales energia

En plena transición energética, aparece un nuevo tipo de energía que hunde los paneles solares con la simple fusión de dos metales. Esta noticia ha pillado desprevenidos incluso a los entendidos en la materia. Los paneles solares llevan muchos años en circulación, pero hasta ahora siempre han sabido reinventarse. Quedó completamente demostrado con los paneles solares microscópicos que funcionan por las dos caras

Recordemos que los paneles solares hacen posible la captación de la energía del Sol para transformarla en electricidad y para otros muchos usos. Suelen tener una estructura de aluminio y estar formadas por un conjunto de celdas o células solares. 



El térmico panel solar suele confundirse con el de placa solar y, aunque son dos conceptos relacionados, no son lo mismo. Presentan diferencias en cuanto a potencia, aplicaciones y flexibilidad. Los paneles son más grandes potentes y se emplean en instalaciones fijas. En contraposición, las placas solares tienen un tamaño más moderado, son menos potentes y se usan en aplicaciones móviles y especiales. 

En un contexto tan afianzado y estructura, ¿qué tiene esta nueva energía para desbancar a una tecnología que lleva un largo tiempo funcionando? ¡Vamos a verlo! 



Estos metales crean una energía revolucionaria

Un equipo de investigación del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla, la Plataforma Solar de Almería (CIEMAT) y la Universidad Autónoma de Barcelona han confirmado en una planta piloto que la combinación de óxidos de titanio y cobre dilata hasta un 10% la creación de hidrógeno verde comparándola con otros métodos existentes. 

Los expertos trabajan para que la eficiencia en la obtención de H en plantas solares crezca. Buscan optimizar las características de todos los protagonistas del ‘juego’: desde el diseño de los espejos orientados al sol, el material de los tubos, el empleo de alcoholes que usan junto al agua o el tipo de catalizadores usados. Así lo ha informado la Fundación Descubre vía comunicado. 

Para lograr su propósito, tienen una propuesta: una combinación de dióxido de titanio y óxido de cobre como catalizadores. “Nosotros hemos incluido un metal de transición que funcione como cocatalizador y mejora la respuesta en la captación de electrones y su eficiencia, además de ser un material más accesible y económico”, expone Gerardo Colón, investigador del CSIC. 

Una nueva forma de energía de la que nadie puede parar de hablar

La novedad sobre la que se habla es el precalentamiento de la mezcla de estos compuestos antes de añadirlos. Así se consigue una mejora en sus propiedades para la transformación de la luz solar y agua en hidrógeno.  

En los fotorreactores, la luz solar incide sobre ella y la distribuye liberando el oxígeno a la atmósfera y consiguiendo hidrógeno molecular, una de las fuentes de energía sostenible más demanda hoy por su mínimo impacto en el medio ambiente. Además, presenta grandes posibilidades de obtención. 

De esta manera, estos fotorreactores emplean espejos que concentran la luz solar en un punto específico. Estos paneles reciben el nombre de colectores cilíndrico-parabólicos, que circulan una serie de tubos con agua y otro compuesto, generalmente alcohol. A través de una reacción, la molécula de agua queda reducida y genera H2. 

Concretamente, los experimentos que se hicieron en la plataforma solar de Almería (PSA), que corresponden al Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), en el desierto de Tabernas

Este nuevo tipo de energía se consigue fusionando dos metales: titanio y cobre

Los resultados cerraron con valores de hasta un 10% más de producción de hidrógeno con un 7% de cobre a 200 grados centígrados y 3 horas de exposición, sin mostrar cambios significativos con la diferencia de radiación. 

Una vez generada la reacción química que disminuye las moléculas de agua por la acción de la energía solar, se logra hidrógeno y dióxido de carbono. No obstante, se ha podido vislumbrar que el cobre se va disolviendo durante el proceso, por lo que dificulta las reacciones prologadas, un punto que no es apropiado para la aplicación a gran escala. 

En definitiva, la fusión de estos dos metales ha traído un nuevo tipo de energía que puede desplazar para siempre a los paneles solares. Sin embargo, hasta que no sea posible su producción a gran escala podremos seguir disfrutando de los paneles solares modernos