Greenpeace exige dejar de financiar combustibles fósiles en España en plena crisis energética agravada por la guerra en Oriente Medio, y lanza una advertencia directa al Gobierno: las medidas aprobadas para aliviar la inflación están repitiendo errores del pasado y pueden terminar beneficiando más a las grandes petroleras que a la ciudadanía.
La organización denuncia que la rebaja del IVA del 21% al 10% en carburantes y gas, junto con otros subsidios generalizados, supone un coste potencial de miles de millones de euros para las arcas públicas, sin garantizar una protección real a los hogares más vulnerables, mientras consolida un modelo energético dependiente de los combustibles fósiles.
Greenpeace exige dejar de financiar combustibles fósiles en España y denuncia ayudas ineficaces
La organización ecologista carga contra la rebaja del IVA al 10% en carburantes y gas y advierte de que estas ayudas pueden costar miles de millones y beneficiar a las petroleras.
El núcleo del mensaje es claro y directo: Las ayudas generalizadas al gas y los carburantes no están diseñadas para proteger a quien más lo necesita.
Según la organización, estas medidas:
- Son regresivas, porque benefician más a quien más consume.
- No tienen en cuenta el nivel de renta.
- Incentivan el uso de combustibles fósiles.
Datos clave que refuerzan esta crítica:
- El Banco de España estimó que en la crisis energética de 2022, el 80% de las ayudas fueron generalistas y poco eficientes.
- La AIReF ha señalado que este tipo de políticas: no focalizan el gasto público en los hogares vulnerables.
El gran problema económico: miles de millones en ayudas que acaban en las petroleras
Greenpeace advierte de un efecto que ya se ha repetido: parte de las ayudas públicas acaban en los beneficios empresariales
Durante la crisis del gas de 2022:
- Las energéticas registraron beneficios récord.
- Las ayudas públicas no evitaron el aumento de la factura energética.
Ahora, con la guerra en Oriente Medio:
- Suben los precios del petróleo y el gas.
- Se incrementan los márgenes empresariales.
- Se repite el riesgo de “beneficios caídos del cielo”.
Las petroleras vuelven a ser las grandes ganadoras del contexto geopolítico
Un sistema que premia al que más consume: por qué las ayudas son regresivas
El problema estructural de estas medidas: no dependen de la renta, sino del consumo
Esto implica:
- Hogares con más recursos reciben más ayuda.
- Familias vulnerables quedan infra protegidas.
Ejemplo claro:
- Más vehículos = más consumo = más subvención.
- Viviendas grandes = más gasto energético = más beneficio fiscal.
El resultado es una redistribución inversa
El coste oculto: hasta 10.000 millones al año en subsidios fósiles
Greenpeace pone cifras al problema: España destina alrededor de 10.000 millones de euros anuales a subsidios a combustibles fósiles
Este dinero:
- No reduce la dependencia energética.
- No mejora la eficiencia.
- No acelera la transición energética.
Mantiene un modelo vulnerable a crisis geopolíticas
Lo que sí funciona: renovables, electrificación y eficiencia energética
La organización sí respalda varias medidas aprobadas:
- Deducciones en IRPF para:
- Paneles solares.
- Bombas de calor.
- Puntos de recarga.
- Rehabilitación energética de edificios.
- Ampliación del bono social eléctrico.
- Prohibición de cortes de suministro.
Estas medidas:
- Reducen consumo energético.
- Disminuyen emisiones.
- Protegen a los hogares.
Transporte y movilidad: el gran agujero de la política energética
Uno de los puntos más críticos del análisis: Falta de medidas estructurales en el transporte
Propuestas de Greenpeace:
- Abono único de transporte público.
- Impulso a movilidad eléctrica.
- Fomento de movilidad compartida.
- Teletrabajo.
El transporte sigue siendo el sector más dependiente del petróleo
Vivienda: congelar alquileres es necesario, pero no suficiente
La organización valora positivamente:
- Congelación temporal del precio del alquiler.
Pero advierte: no basta para frenar la especulación
Problemas pendientes:
- Falta de control a grandes tenedores.
- Presión de la turistificación.
- Falta de fiscalidad estructural.
El gran mensaje político: acabar con la dependencia fósil es seguridad económica
Greenpeace lanza un mensaje estratégico: La dependencia del petróleo y el gas es un riesgo estructural
Cada crisis:
- Dispara precios.
- Aumenta desigualdad.
- Genera inestabilidad.
Frente a ello: renovables = soberanía energética + estabilidad + ahorro
Escudo social verde: la propuesta que cambia el modelo
La propuesta final es clara: Un “Escudo Social Verde”
Basado en:
- Fiscalidad a petroleras.
- Fin de subsidios fósiles.
- Apoyo directo a hogares.
- Transición energética justa.
Cita clave:
“El petróleo y el gas nos encadenan a polvorines geopolíticos, el sol y el viento garantizan bienestar”
Greenpeace exige dejar de financiar combustibles fósiles en España y critica ayudas al gas que pueden costar miles de millones.

















