IRENA energías renovables afronta su mayor crisis tras la retirada de Estados Unidos

Publicado el: 16 de enero de 2026 a las 09:23
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IRENA energías renovables asamblea internacional en Abu Dabi

IRENA energías renovables encara uno de los momentos más delicados de su historia tras el anuncio de Estados Unidos de abandonar la agencia. La decisión, impulsada por Donald Trump, supone un duro golpe financiero para el organismo internacional.

Sin embargo, defiende que la transición energética global es irreversible y que existen planes para amortiguar el impacto económico y político de la salida estadounidense.



Los recientes cambios de política en Estados Unidos ralentizaron las energías renovables y provocaron la salida de organismos de energía limpia, incluso cuando las energías renovables generaron la gran mayoría de la nueva capacidad energética mundial el año pasado.

IRENA energías renovables crisis financiera y pulso político global

IRENA energías renovables cierra su asamblea en Abu Dabi marcada por la retirada de Estados Unidos y el desafío de mantener la financiación global

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), por sus siglas en inglés) cerró este lunes en Abu Dabi su Asamblea General anual rodeada de polémica al celebrarse días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciase la retirada de esta entidad, un batacazo económico que intentará suplir ante un panorama energético limpio “irreversible”.



De formalizarse la decisión de la administración de Trump, Estados Unidos dejará de aportar el 22 % del presupuesto del organismo con sede en la capital de Emiratos Árabes Unidos (EAU), un año que se prevé complicado y en el que ostenta la presidencia la República Dominicana.

La viceministra de Innovación y Transición Energética de la República Dominicana, Betty Soto, afirmó que «hay planes de contingencia ante la salida de cualquier Estado miembro«.

«Dentro de la de la asamblea ya hemos ido identificando potenciales mecanismos para recuperar, por así decir, ese porcentaje de impacto económico, que va a tener dentro del presupuesto», según Soto, que no aportó más detalles.

Ayer, en un encuentro con periodistas, el director general de IRENA, Francesco La Camera, dejó claro que la decisión se tiene que depositar en Alemania para que se formalice y a partir de ahí, Washington ya no estará obligado a abonar la cuota, que junto con China es el país principal que financia a la agencia.

IRENA energías renovables pierde al mayor financiador tras Trump

Desde Al Dhafra Solar PV2, la mayor planta fotovoltaica del mundo en un mismo espacio ubicada al sur de Abu Dabi, el director de operaciones del gigante renovable emiratí Masdar, Abdulaziz Alobaidli, defendió la justicia energética.

«Mientras algunas políticas y algunos mercados están dando un paso atrás, vemos otras políticas y otros mercados avanzando», sin hacer referencia a la decisión de Trump, de la que prefirió no comentar dado que «cada país tiene su propia política y sus propias decisiones».

Preguntado por si Masdar podría cubrir una parte del porcentaje que EE. UU. dejará de pagar a IRENA, el director de operaciones de la empresa estatal emiratí señaló que no son un país, sino una empresa, aunque le complace «ayudar a todos los que comparten los mismos valores«.

«Creemos en la justicia energética, así que estamos hablando con todos los socios potenciales interesados ​​en las energías renovables», concluyó.

Desde que regresó al poder el pasado enero, Trump ha frenado las políticas de energías renovables en su país, y el último ‘hachazo’ ha sido el de retirarse de 66 entidades -la gran mayoría que promueve las energías limpias- por ir en contra de los intereses de Estados Unidos.

El año pasado, el 92 % de la nueva capacidad eléctrica instalada en el mundo fue renovable.

IRENA energías renovables defiende la justicia energética internacional

La segunda y última jornada de IRENA, el primer evento energético de 2026 enmarcado en la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi (ADSW), que dura hasta el jueves, ha tenido también otra protagonista: la inteligencia artificial (IA).

La directora general adjunta de IRENA, Gauri Singh, apuntó en un discurso que «de manera alentadora» están viendo que los operadores de centros de datos recurren «cada vez más a la energía renovable«.

«Sin embargo, suministrar energía renovable y electricidad limpia las 24 horas del día requiere redes modernizadas, carteras diversificadas de renovables, almacenamiento y un diseño de mercado flexible, y aquí es donde la coherencia de las políticas resulta fundamental», manifestó.

Por ello, reivindicó dos dinámicas: «la IA que impulsa la transición energética y la transición energética que posibilita la IA», por lo que «ninguna puede tener éxito sin la otra».

No obstante, esta es solo «una cara de la ecuación» porque añadió que, a medida que se entra en esta nueva era digital de los sistemas energéticos, la cooperación internacional será “indispensable”.

«La expansión global de los centros de IA y de la computación impulsada por IA está provocando un aumento estructural de la demanda de electricidad, a menudo a una escala comparable a la de ciudades de tamaño medio», adujo.

Sin estas bases, insistió, la IA corre el riesgo de «ampliar vulnerabilidades en lugar de aportar valor a nivel de sistema y excelencia«, y «ningún país puede abordarlo de manera aislada».

Actualmente, más de mil millones de personas utilizan diariamente las herramientas de inteligencia artificial generativa, y cada interacción consume energía, alrededor de 0,34 vatios/hora por prompt, lo que suma hasta 310 gigavatios/hora al año.

Una cifra equivalente al consumo anual de electricidad de más de 3 millones de personas en un país africano de bajos ingresos, según publicó la Unesco el pasado julio.

IRENA energías renovables y el reto energético de la inteligencia artificial

Al respecto, Joan Groizard, secretario de Estado de Energía de España, país que ostenta este año la vicepresidencia europea en IRENA, se mostró prudente al indicar que «no todo tiene que utilizar IA», y que todavía se está «tratando de encontrar la mejor manera de hallar un terreno común».

Las conversaciones de IRENA destacaron la inteligencia artificial junto con las transiciones energéticas, ya que los centros de datos buscan cada vez más energías renovables, lo que requiere redes modernas, almacenamiento, carteras diversificadas, mercados flexibles y una sólida cooperación internacional transfronteriza a nivel mundial.

El creciente uso de la inteligencia artificial impulsa una demanda estructural de electricidad comparable a la de las ciudades, lo que genera vulnerabilidades sin coordinación, lo que ha llevado a las autoridades españolas a instar a la moderación y al equilibrio pragmático mientras se consolidan enfoques usuales a nivel mundial. Seguir leyendo en ENERGÍAS RENOVABLES

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