The Cove: documental que refleja la cruel matanza de delfines en Japón

  • “De entrenador de delfines a creador de The Cove (La cala) una película que denuncia su caza y masacre en las costas japonesas, Ric O´Barry ha dedicado su vida entera a estos inteligentes y sensitivos mamíferos y hoy es su mayor defensor.”

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En agosto de 2015, un hombre americano de 75 años de edad llamado Ric O´Barry fue arrestado en Japón por conducir sin llevar encima su pasaporte. Mientras que los paparazzi tomaban cientos de fotos, fue sacado de su coche y trasladado a una cárcel local. Después de que se produjera una avalancha de llamadas a la embajada y la historia llegara a oídos de un miembro del Congreso, O´Barry fue puesto silenciosamente en libertad 24 horas más tarde.

O'Barry es un ex entrenador de delfines de la serie de televisión Flipper que desde hace varios años es un objetivo para la policía japonesa. Saltó a la fama en 2009 por protagonizar la película The Cove ganadora de un Oscar, que ponía al descubierto la manera brutal con que se cazan los delfines en la localidad japonesa de Taiji y el enorme negocio que hay detrás de estas prácticas.

O´Barry ha estado tratando de convencer a los pescadores locales para que detengan la caza de delfines en Taiji, una costumbre que según ellos lleva muchísimo tiempo practicándose. Haciendo oídos sordos a sus ruegos y explicaciones, éstos se suben a sus botes una vez más a partir del mes de setiembre y hasta abril en busca de delfines y matan o cazan unos 23.000 cada año.

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¿Ha cambiado algo 7 años después del estreno de The Cove?

Los pescadores de Taiji explican a quienes quieran escucharlos, que esta caza es una tradición local. Verificar que con lanchas a motor lo que hacen es acorralar a las manadas de delfines en una aislada ensenada, con el fin de desorientarlos y poder cazarlos a arponazos para vender su carne o capturarlos vivos, no avala las palabras que citan tradiciones centenarias.

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Durante las últimas décadas, el enfoque de la caza ha pasado de matar animales con el fin de comercializar su carne a intentar prioritariamente capturarlos con vida, para que puedan ser entrenados y vendidos a acuarios y parques marinos. De acuerdo con la Sociedad de Conservación Oceánica, la organización que produjo The Cove, un delfín vivo puede costar más de 180.000 euros.

El documental The Cove: Un hombre atormentado

Este excelente documental es tan emocionante como una película de suspenso y se centra en un personaje tan fascinante como el célebre John Newton, que de ser capitán de un barco de esclavos tomó los hábitos, escribió "Amazing Grace" y se convirtió en un ferviente abolicionista.

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El paralelo de dicha historia con la vida del carismático Richard O'Barry es innegable. En la década de 1960, el protagonista de The Cove capturó y entrenó a 5 delfines salvajes que fueron utilizados para realizar la popular serie de televisión estadounidense “Flipper” de enorme repercusión en el mundo entero y acabó siendo el motor impulsor para la creación de innumerables delfinarios de todo el mundo.

Tras la experiencia de convivir con estos animales y que uno de ellos según su propia opinión se suicidara en sus brazos dejando de respirar voluntariamente, Ric cambió por competo el objetivo de su existencia y durante los últimos 35 años ha tratado de hacer uso de todos los medios posibles para mantener a los delfines lejos de las redes de captura y evitar que sean explotados en acuarios.

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Pescados in fraganti

En el documental se muestra cómo este hombre ya mayor, pero con un objetivo muy claro en su vida reunió a un intrépido equipo de cineastas, buzos, expertos en electrónica y en operaciones especiales y con ellos se infiltró en el puerto pesquero japonés de Taiji para registrar y exponer la realidad de sus crueles prácticas.

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En el pequeño pueblo donde las ballenas, las marsopas y los delfines se pasean a sus anchas a metros de la costa hay una pequeña cala que ostenta un rótulo: “No pasar”. Tras ese cartel se esconde el secreto que los vecinos quieren guardar a cualquier costo, que en esa ensenada los delfines son masacrados o capturados por los propios pobladores del lugar.

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Lo asombroso es que para poder hacer la filmación el grupo puso cámaras ocultas camufladas de rocas, micrófonos de alta potencia también sumergidos y hubo de infiltrarse de forma furtiva, para poder filmar las duras escenas que desvelaran la realidad de esta abyecta práctica.

Un gran negocio

Gracias a dicho documental se hizo patente la metodología inhumana y cruel que se esconde tras la pesca de delfines motivada por el enorme precio que alcanza un espécimen vivo para los delfinarios y el negocio que se mueve detrás de su carne y que este sanguinario negocio constituye la principal fuente de ingresos de Taiji.

Es una historia asombrosa, cuidadosamente explicada y que permite a los espectadores aprender mucho acerca de la codicia, de la naturaleza humana y de los diversos tipos de argucias privadas y gubernamentales de las que se vale una dudosa organización, dominada por la Comisión Ballenera Internacional japonesa.

Comentario/s

  • elizabeth - domingo 23 oct 2016

    espero que la matanza de los delfines no continué y así de ningún otro ser vivo de la manera en que lo hacen en japan.

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