Un equipo de botánicos de Perú y del Reino Unido ha descrito una nueva especie de orquídea en las montañas del norte de Perú. Se llama Lepanthes phuyupitika y tiene flores rojizas con sépalos de poco más de medio centímetro. Solo se conocen unos 25 ejemplares maduros, repartidos en dos rincones de Piura y Amazonas.
El hallazgo lo dio a conocer el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) el 27 de octubre. Sus autores ya la consideran En Peligro, de forma provisional, porque ocupa muy poco terreno. Y su hábitat sufre quemas de pastos y ganado.
Un nombre quechua para la niebla
Según el Serfor, el nombre de la planta une dos palabras quechuas. Phuyupi significa «entre las nubes» o «en la neblina», y t’ika quiere decir flor. Juntas vienen a ser algo así como flor entre las nubes.
Lejos de ser un capricho poético, el nombre describe su casa. La planta vive en páramos y bosques de montaña casi siempre envueltos en niebla, entre los 3400 y los 3900 metros. Muchas de esas laderas superan al Mulhacén, que ronda los 3479 metros.
Ocho días a pie por Huancabamba
En mayo de 2026, William Nauray, especialista en flora silvestre del Serfor, salió al monte con el investigador Edicson Parra-Sánchez. Recorrieron las provincias de Huancabamba y Ayabaca, en Piura. Querían saber qué orquídeas crecen allí arriba.
Nauray habla de ocho días con «exigentes jornadas de caminatas mayores a siete horas» para revisar diez lugares. El artículo científico añade que fueron unos 30 kilómetros a pie. Como casi no había senderos, tuvieron que abrirlos ellos mismos.
Uno de esos lugares fue el entorno de las lagunas de Huaringas, en el distrito de El Carmen de la Frontera. Nauray lo describe como una zona de montañas y extensos pajonales. Los bosques de yungas que la rodean pasan mucho tiempo cubiertos de neblina, y el Serfor recuerda que en ellos vive también el oso de anteojos.

Rojo oscuro con borde amarillo
Allí, el 9 de mayo y a 3463 metros, apareció una pequeña orquídea agarrada a rocas húmedas. Ese ejemplar sirve de referencia para describir la especie. Hoy se guarda en el herbario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
A primera vista, la verdad, no llama mucho la atención. Mide como mucho 23 centímetros con el tallo floral y abre una sola flor cada vez. De cerca cambia la cosa, porque los sépalos son de un rojo muy oscuro con el borde amarillo.

Su pariente más parecida es Lepanthes unitrinervis, de Venezuela. La peruana, eso sí, tiene el sépalo superior, los pétalos y la columna más grandes. Otras especies cercanas de Colombia y Ecuador viven sobre árboles y a la sombra, mientras que esta crece sobre piedra y en sitios bastante expuestos.
Solo dos puntos en el mapa
El segundo registro está lejos de Piura, en la región de Amazonas. José Edquén, de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza, la encontró el 10 de marzo de 2026. Fue en el distrito de Granada, en la provincia de Chachapoyas, a 3894 metros.
¿Y cuántas hay en total? Entre los dos sitios, unas 25 plantas adultas. Los investigadores buscaron más por esos 30 kilómetros de Piura y no dieron con ninguna otra población.
Con esos datos, su área de ocupación estimada se queda en 8 kilómetros cuadrados. Es la medida que usa la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en su Lista Roja. Por eso la han propuesto como En Peligro.
Fuego y vacas en el páramo
La mayor amenaza para esta orquídea llega con las quemas. En los páramos se prende fuego al pasto cada dos o tres años para que rebrote tierno para el ganado, recuerda el estudio. Y donde coinciden quemas fuertes y pastoreo, la vegetación cae en picado.
Los autores midieron con imágenes de satélite lo que ha ardido alrededor de las dos localidades. En un radio de 10 kilómetros, 850 hectáreas se quemaron al menos una vez entre 2000 y 2025. Es cerca del 1,35 % de las casi 63.000 analizadas.
Puede parecer poco, pero una planta con 25 ejemplares no aguanta muchos sustos. Perú ya encadenó 8000 incendios forestales en cinco años. Y la temporada de quemas vuelve cada año.
Cuántas quedan sigue sin saberse
La etiqueta de En Peligro es, de momento, preliminar. El equipo no ha podido demostrar que el número de plantas esté bajando, solo que su hábitat se deteriora. Por eso pide más búsquedas y seguimiento.
Tampoco se sabe si la orquídea vive en otras cumbres de la zona. En Perú solo se habían registrado siete especies de Lepanthes por encima de los 3000 metros. Eso dice mucho de lo poco explorados que están estos pisos altos.
El país ya cuenta con un plan para conservar sus orquídeas amenazadas. Y hace unos días se presentó otra planta andina, la Salvia messii dedicada a Leo Messi. El estudio ha sido publicado en la revista Lankesteriana.
Foto: Serfor












