El Bezos Earth Fund ha concedido ya 63,3 millones de dólares de los 100 millones que prometió en 2023 para el océano Pacífico. La última ronda se anunció el 17 de septiembre de 2026. Suma más de 25 millones para las Islas Cook, Kiribati, Papúa Nueva Guinea, Tonga y Vanuatu, y para preparar reservas en alta mar.
Con este reparto, las ayudas llegan a 17 de los 22 países y territorios insulares de la región. Según el fondo, los nuevos proyectos abarcan más de 625.000 millas cuadradas de océano, algo más de 1,6 millones de kilómetros cuadrados.
La promesa de Dubái
El compromiso nació el 3 de diciembre de 2023, en la cumbre del clima de Dubái. Los líderes de las islas presentaron allí Unlocking Blue Pacific Prosperity, su propio plan regional. Quieren gestionar de forma sostenible todas sus aguas y proteger al menos el 30 % antes de 2030.
Ese 30 % supera los 1000 millones de hectáreas de mar. El fondo ofreció ese día hasta 100 millones de dólares en subvenciones para diseñar y aplicar el plan.
Su entonces presidente, Andrew Steer, recordó que estos estados cuidan el 30 % de los sistemas de coral del mundo. También aportan más de la mitad del atún del planeta. La Comunidad del Pacífico (SPC), que coordina la iniciativa, aspira a reunir 500 millones de dólares para 2030.
Los 37,5 millones de 2025
El primer reparto se hizo esperar casi dos años. El 16 de septiembre de 2025, el fondo anunció 37,5 millones de dólares para 12 países y territorios. Esas ayudas afectan a unos 2,16 millones de kilómetros cuadrados de océano.
La mayor partida, 6,5 millones, fue para The Nature Conservancy. Con ella refuerza la vigilancia de 720.000 kilómetros cuadrados ya protegidos en Palaos, Micronesia, las Islas Marshall, Guam y las Marianas del Norte.
Fiyi, la Polinesia Francesa, Nueva Caledonia, Samoa, Niue, las Islas Salomón y Tuvalu recibieron 4 millones cada uno. Rare se llevó otros 3 millones para coordinar a los países. En Samoa, el dinero pone en marcha nueve áreas marinas protegidas recién declaradas.

Stuart Minchin, director general de la SPC, resumió aquella ronda así: «No se trata de dibujar líneas en un mapa».
Marae Moana, Tonga y Kiribati
Si al total acumulado se le restan los 37,5 millones de la primera entrega, la nueva ronda suma 25,8 millones. El comunicado del 17 de septiembre de 2026 no detalla cuánto recibe cada país. Sí dice qué organización gestiona cada ayuda.
En las Islas Cook, BirdLife International reforzará Marae Moana, el parque que cubre toda la zona económica exclusiva del país. Son 1,9 millones de kilómetros cuadrados, declarados por ley en 2017. Allí viven mantas gigantes y tiburones oceánicos de puntas blancas.
En Papúa Nueva Guinea, la Wildlife Conservation Society preparará la primera gran reserva del país lejos de la costa. Sus aguas forman parte del Triángulo de Coral, una de las zonas marinas con más especies.
Tonga, cuyas aguas acogen ballenas jorobadas, quiere proteger el 30 % de su océano con la organización TierraMar. Su primer ministro, Lord Fatafehi Fakafānua, habla de «pequeños estados insulares con grandes responsabilidades oceánicas».
Kiribati y Vanuatu trabajarán con Live & Learn Environmental Education. Kiribati ordenará los usos del mar entre las islas Gilbert, Fénix y de la Línea. Vanuatu ya tiene plan marino nacional y tramitará nuevas zonas de conservación lejos de la costa.
Reservas fuera de aguas nacionales
La última ayuda vuelve a ir para Rare, que acompañará a los gobiernos del Pacífico en sus primeras propuestas de reservas internacionales. La base legal es el Tratado de Alta Mar de Naciones Unidas, en vigor desde el 17 de enero de 2026. Palaos fue el primer país en ratificarlo.
El acuerdo permite crear áreas protegidas fuera de las aguas nacionales. En Europa, el debate gira en torno a lo que exige el Tratado de Alta Mar en el Mediterráneo. Filimon Manoni, comisionado para el Océano Pacífico, lo dijo en el anuncio: «Nuestro foco debe pasar ahora a la aplicación».
Niue y la Polinesia Francesa
El fondo cita dos avances en lugares que apoyó en la primera ronda. La Polinesia Francesa, donde su ayuda la canaliza Oceans 5, creó en 2026 la mayor red de áreas de protección total del mundo. Cubre cerca de 625.000 millas cuadradas.
Niue ya protege el 40 % de sus aguas. Allí, los 4 millones buscan duplicar el capital de su fondo nacional de conservación. También apoyan la vigilancia de 127.000 kilómetros cuadrados de reserva.
Ese dinero estable importa, porque muchas reservas se quedan en el papel, como recoge este repaso sobre por qué las áreas marinas protegidas siguen sin protección efectiva. El presidente de Palaos, Surangel Whipps Jr., llamó al programa «nuestra canoa para el cambio».
Mientras, la meta global se complica. Al ritmo actual, las promesas solo protegerían el 12 % del mar en 2030.
36,7 millones todavía sin calendario
El fondo habla de zonas que va a apoyar, no de reservas ya declaradas. Tampoco aclara cómo calcula las 625.000 millas cuadradas de la nueva ronda, cuando solo Marae Moana mide unas 734.000, según su propio comunicado.
Todavía no hay reservas en alta mar creadas con el tratado. Sus países celebrarán la primera conferencia del 11 al 22 de enero de 2027 en Nueva York, y las propuestas del Pacífico siguen en preparación.
Quedan 36,7 millones del compromiso sin asignar, y el fondo no ha dado fechas. Según su nota de 2025, las ayudas buscan atraer más apoyo a medida que cada país cumpla hitos de declaración legal y consulta local. Los siguientes son las nuevas áreas de Tonga, Papúa Nueva Guinea y Vanuatu y las propuestas de alta mar para 2027.
Foto: TierraMar











