Cada día, la sociedad se vuelve más y más digital. Internet se ha hecho dueño del mundo junto con sus descendientes: las redes sociales.
Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram y YouTube, entre muchas otras, se posicionan como los medios de comunicación por excelencia y, al ser de fácil acceso para cualquier persona, nos dan la posibilidad de llegar a lugares más complicados para los medios tradicionales.
Es un hecho que la manera en la que nos informamos, nos comunicamos, protestamos y hasta nos educamos, ha cambiado y debemos saber aprovechar este camino para hacer llegar el mensaje medioambiental lo más lejos posible.
La Red, el mejor lugar para la difusión medioambiental
Muchas personas utilizan las redes sociales para informarse, debido, sobre todo, a la inmediatez en la publicación de las noticias y la permanencia de estas.
Las redes sociales, los blogs y, en definitiva, cualquier rincón de la web, son perfectos para contactar con personas tanto de nuestro entorno más cercano, como con profesionales del medio ambiente y usuarios con los que compartimos objetivos e intereses.
A través de ellas encontramos la mejor vía de difusión para concienciar en temas tan necesarios como el reciclaje, la contaminación y los problemas que genera el cambio climático, entre otros.
Pero debemos tener en cuenta que cada red social tiene unas características propias.
Entenderlas y conocer su funcionamiento nos permitirá hacer un buen seguimiento de los temas que nos interesan y, al mismo tiempo, saber cómo enfocar cada una: los contenidos, el lenguaje y las acciones de difusión medioambiental serán diferentes según la red social en la que nos encontremos.
Uno de los factores que hace destacar a las redes sociales, es que la comunicación fluye en ambas direcciones, se hace partícipe al usuario, dándole voz para que pueda opinar y protestar libremente.
De hecho, es esta interacción la que permite que las campañas y mensajes medioambientales tengan mayor repercusión sobre la sociedad. Desde ellas podremos conocer de primera mano las necesidades, experiencias, demandas y opiniones de nuestros seguidores; y esto nos ayudará a generar fidelidad, ya que crearemos contenidos más interesantes cumpliendo con las expectativas de nuestros lectores.
Los profesionales medioambientales aprovechan, cada vez más, las posibilidades que ofrece la comunicación digital.
Con muy pocos recursos y a un coste mínimo, podemos conseguir, de manera muy eficaz, difundir información de calidad, sensibilizar a la población y generar debate sobre cuestiones ambientales para lograr un cambio social.
Debido a la gran cantidad de problemas medioambientales que requieren de nuestra atención, es necesario un alto grado de implicación y esfuerzo continuo.
Si vamos a tener presencia en las redes, debemos hacerlo bien y publicar regularmente; pero es de suma importancia el ser cuidadoso con las noticias que compartimos, sobre todo en lo que a temas medioambientales se refiere: hemos de corroborar siempre la información para evitar publicar noticias falsas.
Además, no debemos despreciar las críticas que recibimos y contestarlas con la mayor educación posible, ya que nos pueden ayudar a tener una visión más amplia sobre cualquier cuestión. No olvidemos nunca que el intercambio de información y la suma de fuerzas nos hace llegar más lejos.
Tenemos que empaparnos de todo el conocimiento que nos sea posible y tener muy claro que, cuantos más seamos, más fácil será proteger el Medio Ambiente.


















