Medio ambiente. Los colectivos canarios de Ecologistas en Acción exponen algunos de lo retos ambientales del archipiélago en el VIII Congreso Estatal de la confederación.

Del 11 al 13 de diciembre se celebró telemáticamente el VIII Congreso Confederal de Ecologistas en Acción. La organización ecologista, que reúne a más de 300 grupos de todo el Estado español.

Para celebrar el VIII congreso confederal, a falta de la presencialidad, se pidió que los colectivos locales se presentasen a través de fotografías, en las cuales cada grupo tenía la oportunidad de poner en relieve un tema crucial de su propio territorio.

Desde Canarias, han respondido positivamente diferentes colectivos integrados en Ben Magec – Ecologistas en Acción. La Federación autonómica, más concretamente, ha apostado por la movilidad sostenible, destacando el valor añadido que conlleva desplazarse a pie, en bicicleta o en guagua, no solamente en términos medioambientales sino de cara a una mejor calidad de vida personal.

Todo ello acompañado por el rechazo hacia los proyectos de infraestructuras desaforadas como serían los trenes de Gran Canaria y Tenerife. “Es impensable gastarse unos cuatro mil millones de euros, es decir, una cantidad que se corresponde con la casi totalidad de los fondos de recuperación, en proyectos cuyo beneficio para la población canaria sería muy limitado”, declara Criserey Oropez, responsable de comunicación de la Federación ecologista.

“Por mucho que defiendan que el tren es, en abstracto, un transporte sostenible, cuando hablamos de trenes de alta velocidad hay que calcular el enorme impacto negativo que tiene la construcción de la obra en sí, tanto sobre el entorno como en emisiones de gas de efecto invernadero. Para poner un ejemplo, el Tribunal de Cuentas de la UE ha denunciado en junio que el proyecto de la ‘Y vasca’ no tuvo en la debida consideración las legítimas dudas sobre afluencia y sostenibilidad, aparte de que va a tardar casi 30 años en funcionar”.

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Mientras, las afectaciones al patrimonio natural y arqueológico de Canarias serían irreparables. “No queremos descubrir demasiado tarde que se trata de una infraestructura ‘inútil e innecesaria’ como es el Puerto de Granadilla (en palabras literales de un estudio científico internacional publicado este año), y cuya auténtica razón de ser aflora solamente a toro pasado, gracias a investigaciones judiciales como la operación Lezo”.

La Federación Ben Magec – Ecologistas en Acción aporta un largo listado de opciones alternativas para invertir una financiación con carácter finalista, es decir, destinada a la movilidad sostenible: vías exclusivas bus-VAO, una red extensa y conectada de carriles bici, duplicar la frecuencia del transporte público en horas punta, modelos urbanos con servicios a quince minutos andando, incentivos económicos para quien vaya al trabajo en bici, peatonalizaciones masivas, planes de coche compartido, contratación en toda administración de figuras expertas en planificar la movilidad de la plantilla y de la ciudadanía.

“En breve, invertir en personas y no en cemento. Con todo lo que falta en Canarias para fomentar la movilidad sostenible, resulta absurdo que digan que no saben cómo gastarse el dinero si no es en los trenes”, apostilla Oropez.

A escala urbana, el colectivo lagunero de Ecologistas en Acción de Tenerife ha decidido resaltar la polémica tala masiva de 44 árboles en la calle Concepción Salazar. “Hemos optado por un caso muy concreto”, explica el portavoz del grupo, Gabriele Bugada, “pero consideramos que es representativo de tres tendencias generales y muy graves a nivel político, en Canarias y no solo: la escasa creatividad o innovación, la incapacidad de percibir la urgencia del cambio climático y el menosprecio a la participación ciudadana”.

El colectivo denuncia que se haya realizado un proyecto que llevaba años aparcado en un cajón, según palabras del propio concejal, sin hacerse ninguna pregunta sobre su impacto ya en época de emergencia climática. “Un árbol maduro es un patrimonio y, por muchos que plantes nuevos, van a tardar entre veinte y cincuenta años en ser igual de efectivos para la mitigarción de temperaturas, absorción de CO2 o captación de particulas contaminante.

Décadas y décadas perdidas cuando en cambio, como recordaba este viernes la economista Laurence Tubiana, hay que actuar ahora mismo porque los informes científicos nos están situando en el escenario más pesimista”. Las y los ecologistas laguneros lamentan que en ningún momento se haya estudiado desde el Ayuntamiento la posibilidad de salvar los árboles, por ejemplo peatonalizando la calle, a pesar de que ciudadanía y asociaciones hayan aportado opciones técnicas viables. “Se han recogido

1.300 firmas particulares en apenas una semana, y se han posicionado en defensa de los árboles más de veinte asociaciones históricas muy respetadas, de ámbito tanto insular como autonómico, con competencias innegables”, insiste Bugada. “Sin embargo, cuando tardíamente nos han convocado a una reunión sobre el asunto, ni siquiera han parado la tala un par de horas, lo que demuestra que no tenían intención de dialogar en vista de una solución compartida, sino de insistir en lo que seguían haciendo.

Que la administración hable sin escuchar, con las motosierras de fondo, no es participación: es un mal hábito político que hay que revertir”. La tala finalmente se ha llevado a cabo y el arbolado urbano de La Laguna sigue empobreciéndose: “Aunque el edil de Medioambiente afirme que es difícil gestionar tantos árboles, La Laguna no llega a 12 árboles por cien habitantes cuando la media en ciudades españolas queda entre 14 y 15. Necesitamos muchísimos más árboles aquí en la ciudad, no solo en el monte. Como nota positiva, el último regalo de los árboles talados ha sido la constitución espontánea de una Mesa del Árbol ciudadana en La Laguna, sin esperar al Ayuntamiento”, concluye Bugada.

Desde Tenerife, el colectivo de El Rincón – Ecologistas en Acción hizo hincapié en la importancia de apoyar un sector primario que sea sostenible y de cercanía. En la senda de la carta a la Consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca que Ben Magec – Ecologistas en Acción hizo pública el pasado 21 de abril, día de la Tierra, se pone de manifiesto que la pandemia ha visibilizado la necesidad para Canarias de aumentar su cuota de soberanía alimentaria, en aras de la seguridad vital de su propia ciudadanía.

El respaldo de más de cien organizaciones, empresas y asociaciones del sector, así como 1.200 firmas a título personal, refrendaba en esa circunstancia que el tema ha calado profundamente en la población y en los actores sociales: la llamada de atención de El Rincón, según este grupo, está dirigida a insistir para que a las buenas intenciones expresada por el Gobierno autonómico sigan también actuaciones concretas como las que la carta proponía.

Por último, cabe recordar la voz de alarma desde la Palma de Pablo Díaz, miembro de Ecologistas en Acción, quien considera importante destacar que la investigación científica, cuando pretende instalarse en un entorno privilegiado como son las cumbres de las islas, ha de respetar rigurosamente los valores naturales y culturales allí asentados.

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