Acuíferos del Alto Guadiana ponen en riesgo las Tablas de Daimiel

Publicado el: 16 de enero de 2026 a las 13:21
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acuíferos del Alto Guadiana afectados por el descenso del nivel freático

Los acuíferos del Alto Guadiana han perdido más de 2.145 hectómetros cúbicos de agua subterránea desde 1980, un vaciado progresivo que amenaza la supervivencia del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

Un informe del Instituto Geológico y Minero de España confirma que, aunque el ritmo de descenso se ha moderado, la tendencia sigue siendo negativa y el sistema permanece en una situación de extrema fragilidad hídrica.



El año hidrológico se enmarcó en una sequía prolongada, donde las precipitaciones ocasionales solo provocaron aumentos temporales del nivel del agua y no lograron garantizar una recarga significativa de las aguas subterráneas ni una recuperación a largo plazo.

Acuíferos del Alto Guadiana condicionan el futuro de las Tablas

Los acuíferos del Alto Guadiana mantienen una tendencia de agotamiento que compromete el futuro ecológico del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

El vaciado de las masas de agua subterráneas del sector central del Alto Guadiana ha registrado una disminución acumulada de unos 2.145 hectómetros cúbicos entre 1980 y 2025, lo que condiciona el futuro del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, uno de los humedales más singulares de Europa.



La disminución acumulada en los últimos 45 años equivale a un descenso medio del nivel freático de alrededor de 18 metros, que condiciona de forma directa la conservación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real.

Según determina el Informe de la evolución hidrogeológica de las tres masas de agua subterránea centrales del Alto Guadiana del Centro Nacional Instituto Geológico y Minero de España (CN IGME-CSIC).

El informe, que ha elaborado el jefe del Área de Hidrogeología Aplicada del CN IGME-CSIC, Miguel Mejías Moreno, que se ha presentado recientemente en el pleno del Patronato del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, refleja que aunque el ritmo de vaciado de los acuíferos de la zona se ha moderado en el último ciclo, la tendencia sigue siendo negativa.

Descenso sostenido del nivel freático durante décadas

De hecho, en el periodo 2024-2025, el descenso estimado del volumen almacenado alcanza los 165 hectómetros cúbicos, una cifra inferior a la registrada en el periodo anterior, cuando se perdieron unos 240 hectómetros cúbicos, sin embargo, estos datos confirman la fragilidad del sistema.

El año hidrológico 2024-2025 se enmarca, según el análisis presentado, dentro de la serie climatológica seca iniciada en 2013-2014, solo interrumpida de forma puntual por el año húmedo 2017-2018, al que han seguido ejercicios mayoritariamente medios y secos.

El informe advierte de que los episodios puntuales de lluvias, como los registrados en la primavera de 2025, generan ascensos temporales del nivel del agua e incluso escorrentías superficiales, pero no aportan una recarga significativa al almacenamiento subterráneo, por lo que no garantizan una recuperación estructural del sistema.

En cuanto a las precipitaciones, el estudio refleja un comportamiento desigual. Mientras que en las estaciones de Tablas de Daimiel y Membrilla se han registrado descensos de entre el 2 % y el 14,3 % respecto a la media histórica, en Villarta de San Juan y Malagón se han producido incrementos del 7,2 % y del 9,6 %, respectivamente.

El balance medio conjunto muestra, no obstante, un ligero aumento del 0,4 %, insuficiente para revertir el descenso de los niveles subterráneos.

Lluvias insuficientes en los Acuíferos del Alto Guadiana para recuperar el sistema subterráneo

Los datos piezométricos indican que entre las aguas altas de 2024 y 2025 se ha producido un descenso medio de 1,45 metros, mientras que entre las aguas bajas de ambos años la bajada ha sido de 0,74 metros. Aunque estas cifras son inferiores a las del ciclo anterior, confirman la persistencia de una dinámica de agotamiento.

Especialmente significativa es la situación del acuífero en Los Ojos del Guadiana, punto emblemático del sistema.

En aguas altas de 2025, el nivel freático se sitúa en una cota de 597,85 metros, lo que supone un descenso de 1,75 metros respecto al año anterior y una pérdida acumulada de 15,06 metros desde 2014, año en el que los Ojos del Guadiana comenzaron a funcionar como zona de surgencia de agua subterránea hasta el año 2016.

La cota de drenaje permanece actualmente más de 13 metros por debajo del punto de surgencia.

Los Ojos del Guadiana siguen perdiendo surgencias

La evolución hidrogeológica tiene un impacto directo en la conservación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, un humedal prácticamente único en Europa.

Último representante del ecosistema de tablas fluviales, característico de la llanura central de la península ibérica, que combina las aportaciones de agua que recibe de los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela, con la descarga natural de las aguas subterráneas.

A fecha 1 de diciembre de 2025, la superficie inundada del parque era de 181 hectáreas, frente a las 1.553 que podrían estarlo y permanecen sin agua.

Los patrones de lluvia fueron desiguales en las distintas estaciones de monitoreo, lo que produjo un aumento general marginal que resultó insuficiente para detener el declive de las aguas subterráneas, ya que los datos piezométricos siguen indicando un agotamiento persistente de los acuíferos.

El descenso del nivel freático amenaza directamente al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, un humedal único en Europa, con solo una pequeña fracción de su superficie potencialmente inundable inundada a finales de 2025. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE

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