Dos jóvenes han creado barcos autónomos que «barren» la basura del agua con inteligencia artificial

Publicado el: 2 de marzo de 2026 a las 09:47
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Barco autónomo eléctrico de Clearbot recogiendo basura flotante con inteligencia artificial.

En muchos ríos y puertos, cada botella que flota tiene un destino casi asegurado: el mar. Para frenar ese viaje, la startup Clearbot ha puesto en el agua pequeños barcos eléctricos guiados por inteligencia artificial que recogen residuos flotantes antes de que lleguen a las playas o a mar abierto. La propia compañía asegura que algunos modelos pueden cargar hasta 200 kilos de basura por misión y que en determinados proyectos ya han retirado varios miles de kilos de residuos.

Barcos eléctricos que interceptan la basura en origen

Buena parte del plástico que acaba en los océanos entra a través de ríos, canales y zonas portuarias. Quien vive cerca de un cauce urbano lo ve a diario, sobre todo después de una tormenta fuerte, cuando las bolsas y envases se acumulan en los mismos rincones una y otra vez.



La idea detrás de estos barcos es sencilla en apariencia. En vez de esperar que las mareas repartan la basura por manglares y costas, se la intercepta donde se concentra con más frecuencia, en tramos urbanos y dársenas donde el flujo de residuos es casi continuo. Clearbot nació en Hong Kong y ha empezado a desplegar sus embarcaciones en países como India, Filipinas e Indonesia, precisamente en esos puntos calientes de basura flotante.

Cómo funciona la inteligencia artificial en el agua

Cada unidad es un pequeño catamarán eléctrico equipado con cámaras, sensores y una cinta transportadora que va “pescando” botellas, envases de poliestireno y otros objetos ligeros que flotan en superficie. Los modelos más recientes pueden operar hasta ocho horas seguidas con baterías recargables, en algunos casos apoyadas con paneles solares a bordo.



La inteligencia artificial entra en juego en dos frentes. Por un lado, la visión por computador distingue entre basura, vegetación, manchas de aceite y otros elementos del agua, lo que permite priorizar qué se recoge y qué se evita. Por otro, el sistema ayuda a trazar rutas y esquivar obstáculos típicos de ríos y puertos, como boyas, pilotes, otras embarcaciones o zonas poco profundas. Según un perfil reciente, cada barco puede retirar entre 200 y 250 kilos de residuos al día, según la densidad de basura y la corriente del lugar.

En la práctica, esto significa menos lanchas de limpieza a gasolina y menos personas expuestas directamente a aguas contaminadas. Y también menos ruido y humos en zonas donde ya sobra tráfico de motores.

Toneladas retiradas en India y otros pilotos

Los números publicados hasta ahora ayudan a entender la escala real, sin caer en promesas vacías. En el foso del Fuerte Lohagarh, en la ciudad india de Bharatpur, Clearbot documenta la retirada de 4.691 kilos de residuos flotantes, con embarcaciones capaces de cargar 200 kilos por viaje en un área de cinco mil metros cuadrados.

En el enorme puerto gestionado por Jawaharlal Nehru Port Authority (JNPA), en Mumbai, la empresa habla de barcos con capacidad de hasta 500 kilos por misión y unos tres mil kilos de residuos retirados desde el inicio del proyecto. Un análisis citado por la plataforma Earth5R indica además que, según la división ambiental del puerto, la presencia visible de plásticos en el agua se redujo en torno a un setenta por ciento en los primeros meses de operación.

Son cifras modestas si se comparan con todo lo que entra a diario por los desagües de una gran ciudad, pero muestran algo importante. Donde antes había solo brigadas manuales y limpiezas puntuales, ahora aparece un servicio que puede repetirse, medirse y ajustarse con datos. No es poca cosa.

De la foto del “antes y después” a los datos

Uno de los elementos más interesantes de este tipo de soluciones es que no se quedan solo en la imagen del día de limpieza. Cada recogida queda registrada con hora, posición y peso aproximado de los residuos, e incluso con una clasificación básica por tipos, información que se vuelca en información en paneles para ayuntamientos y autoridades portuarias.

En teoría, esto permite pasar de la foto espectacular del “antes y después” a una vigilancia continua de los puntos críticos. Si siempre se llena de basura la misma esquina de un canal, quizá haya una rejilla rota en la red de pluviales o un vertido ilegal río arriba. Si los datos muestran un pico de envases de cierto tipo, se abre la puerta a medidas específicas con comercios o fabricantes.

La presentación técnica que Clearbot ha preparado junto al Banco Asiático de Desarrollo detalla, por ejemplo, cómo en el río Pasig se está probando este enfoque de “robots más datos”, con reducciones estimadas del coste operativo en torno al treinta por ciento y mejoras de productividad cercanas al trescientos por ciento frente a la limpieza manual, además de recortes importantes de emisiones al sustituir embarcaciones de combustión por unidades solares eléctricas.

Tecnología útil, pero no mágica

Los propios materiales de la empresa recuerdan una realidad incómoda. Una vez fuera del agua, esa mezcla de plásticos, espuma, madera y basura orgánica tiene que ser descargada, separada y tratada. Parte llega muy degradada o impregnada de lodos y aceites, lo que limita las opciones de reciclaje y lleva una fracción significativa a incineración o vertedero.

Además, los barcos solo ven lo que flota. Microplásticos, vertidos químicos y otros contaminantes siguen requiriendo controles de calidad del agua, mejoras en la gestión de residuos en tierra y, en última instancia, menos plástico de un solo uso en la vida diaria. Los robots ayudan a ganar tiempo, pero no sustituyen a las políticas que cierran el grifo en origen.

La pregunta de fondo es clara. Si la tecnología ya puede decirnos con bastante precisión qué entra por cada canal y en qué cantidad, ¿qué harán las ciudades con esa información mañana por la mañana, cuando vuelva a llover y el sistema de saneamiento se llene otra vez de envases?

La presentación oficial del piloto del río Pasig, con todos los datos de rendimiento de estos barcos eléctricos y autónomos, ha sido publicada en la plataforma Knowledge Events del Asian Development Bank (ADB).

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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