Creían que se había extinguido pero el peligroso escarabajo carpintero púrpura ha vuelto y avisan: puede ser peligroso

Publicado el: 25 de marzo de 2026 a las 18:43
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Abeja carpintera púrpura sobre flor violeta con alas brillantes en Europa.

En Polonia vuelve a hablarse de la llamada “abeja negra”, un insecto grande, oscuro y con reflejos violáceos que durante años se dio por desaparecido en varias zonas del país. Su presencia no es un simple “bicho raro” para foto, también tiene valor ecológico porque es un polinizador silvestre y, además, está protegido.

Ahora bien, conviene quedarse con dos ideas a la vez. Es una buena noticia para la biodiversidad, pero no es un animal para manipular ni para curiosear a pocos centímetros, sobre todo si se localiza su zona de cría. La Dirección General de Protección Ambiental de Polonia avisa de que “no se debe acercar al nido” porque “molestadas se comportan de forma agresiva y, si se las provoca, pueden picar”.



Qué insecto es realmente

Aunque en algunos textos aparece como si fuera un escarabajo, en realidad hablamos de abejas carpinteras del género Xylocopa. En Polonia se usa el apodo “abeja negra” para referirse, al menos, a dos especies, la abeja carpintera negra (Xylocopa valga) y la abeja carpintera violeta (Xylocopa violacea).

Son fáciles de reconocer por su tamaño y su aspecto. El organismo oficial polaco señala que pueden alcanzar hasta 3,5 cm de longitud y que su cuerpo es oscuro, poco peludo, con tonos entre el negro y el marrón violáceo.



Por qué se habla de “regreso”

El “regreso” tiene mucho de historia de registros y de paciencia científica. Un estudio sobre Xylocopa violacea recuerda que, entre 1868 y 1935, la especie se observó en solo ocho localizaciones en Polonia y después no hubo informes durante 70 años, hasta que volvió a citarse en 2005.

Ese mismo trabajo apunta a una tendencia que encaja con lo que se está viendo en distintos puntos de Europa. Los datos recogidos entre 2005 y 2017 ya la sitúan en 20 localizaciones en Polonia y los autores señalan que la población “se está regenerando” y que su expansión hacia el norte podría estar relacionada con cambios climáticos en Europa.

Mantén la distancia y no improvises

La advertencia principal de las autoridades polacas es muy concreta. “No te acerques al nido” porque estas abejas defienden su lugar de cría y, si se las molesta, pueden picar. Dicho de otra forma, ver una en una flor no es lo mismo que arrimarse a la madera donde anida.

En la práctica, esto significa algo muy cotidiano. Si la ves en un poste viejo, un tronco seco o una viga, lo mejor es dejarla tranquila y no intentar “arreglar” la zona a toda prisa, ni con sprays ni con herramientas. Y si hay niños o mascotas cerca, basta con apartarlos unos metros y listo. No es poca cosa.

Cómo ayudar sin convertir tu jardín en un laboratorio

El mismo documento oficial explica que estas abejas aprovechan madera seca o podrida para hacer galerías y criar. Por eso, una medida sencilla es dejar algo de madera muerta en zonas soleadas, como troncos viejos o partes de madera sin tratar, en lugar de retirarlo todo por estética.

También dan una idea muy práctica para quien tenga espacio. Proponen preparar bloques de madera (por ejemplo de sauce) con agujeros de distintos tamaños (10, 15 y 20 mm) y varias profundidades (10, 15 y 20 cm), sin aplicar productos protectores, y colocarlos a cierta altura (alrededor de 3 metros) en un lugar protegido del viento y la lluvia.

Y luego está la comida, que aquí sí que nos suena a todos. Mantener cerca plantas con flor y reducir el uso de pesticidas ayuda a estas abejas y, de paso, a otros polinizadores silvestres que están pasando un mal momento. Es el típico cambio pequeño que, sumado en muchos patios y huertos, se nota.

Lo que nos recuerda sobre polinizadores y sostenibilidad

Que una abeja carpintera vuelva a aparecer en más sitios no debería leerse como un “problema”, sino como una señal para mirar el paisaje con más detalle. Los polinizadores sostienen buena parte de lo que comemos, en la UE se estima que alrededor del 84% de los cultivos dependen, al menos en parte, de la polinización por insectos.

El contexto, además, es delicado. La Agencia Europea de Medio Ambiente advierte de evidencias sólidas de una pérdida “dramática” de polinizadores silvestres y resume datos de listas rojas europeas, con alrededor de un 9% de especies de abejas amenazadas de extinción y otro 5% catalogado como “casi amenazado”.

Por eso, cuando una administración pide algo tan simple como observar, respetar el nido y conservar un poco de madera muerta, no está hablando solo de una especie curiosa. En el fondo, está hablando de hábitats, de cómo gestionamos jardines, parques y bordes de bosque, y de si apostamos por una naturaleza más resistente.

El comunicado oficial con las recomendaciones ha sido publicado por la Dirección General de Protección Ambiental de Polonia.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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