Incendios forestales, Juan Ramón Martínez (UME), desgrana su problemática en España

Publicado el: 4 de noviembre de 2025 a las 09:23
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Incendios forestales, Juan Ramón Martínez (UME), desgrana su problemática en España

Juan Ramón Martínez ha participado en la extinción de innumerables incendios forestales, puesto que es teniente coronel de la UME, una unidad que está cumpliendo 20 años de arduo trabajo y que en el transcurso de esta entrevista cuenta cuál es la problemática en España, habla de cambio climático y explica los mayores hitos de la UME.

Respecto al cambio climático, explica que este evento de origen antropogénico ha obligado a que se rediseñen las estrategias para poder enfrentar los fuegos de los grandes incendios como los que acaecieron en el verano pasado, en una nefasta temporada que acaba de terminar.



Galicia, Castilla y León y Extremadura sufrieron las mayores pérdidas por los incendios forestales, pero eso no quita que otras CCAA también se hayan visto gravemente afectadas. De hecho, los fuegos de este verano fueron de tal intensidad que se ha requerido de la ayuda de la UME en varias ocasiones.

El rol de la UME en los incendios forestales

El teniente coronel de la UME Juan Ramón Martínez destaca que el cambio climático obliga a «rediseñar» estrategias frente a los incendios forestales, tanto en logística y formación como apoyo para decisiones, y subraya que la campaña de verano, que concluye hoy, ha sido de «gran intensidad» y ha supuesto un «sobresfuerzo» importante en personal y medios.



En esta entrevista, Martínez, jefe de la Sección de Operaciones del Estado Mayor de la Unidad Militar de Emergencias (UME), explica que, «la magnitud y la velocidad de algunos frentes de los incendios forestales de este verano pusieron al límite la capacidad operativa máxima, lo que obligó a priorizar despliegues y pre-posicionamientos.

Se necesitó el apoyo de las unidades de las Fuerzas Armadas en logística, reconocimiento y vigilancia o aerotransporte».

España despidió este viernes una temporada especialmente crítica en fuegos, con 353.152 hectáreas forestales quemadas por los incendios hasta el 12 de octubre, según las últimas estimaciones publicadas por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco).

Solo en agosto se quemaron 336.345 hectáreas que se concentraron en tres comunidades: Galicia, con el 43 %;  Castilla y León, con el 42 % y Extremadura, con el 12 % de la superficie quemada. Los grandes incendios -más de 500 hectáreas- se han triplicado en lo que va de año respecto a la media de la última década y se sitúan hasta el momento en 62.

Todo sobre la UME

¿Cuál ha sido la intervención más complicada de este verano?

No me gusta jerarquizar por «trofeo»: cada intervención ha sido compleja por razones distintas. Si hay algo destacable de este verano es la secuencia de fuegos de gran dimensión que exigieron desplegar el máximo de la UME en varias comunidades al mismo tiempo, poniendo a prueba nuestras capacidades de coordinación, logística y sostenibilidad operativa.

¿Cambia el cambio climático la forma en que planifican y actúan?

Sí. El cambio climático nos obliga a readaptar procedimientos tácticos, ajustar capacidades y planificar para emergencias de mayor extensión y rapidez. No es solo más medios es rediseñar logística disponibilidad, formación y apoyo a la decisión para anticiparnos y mantener la sostenibilidad del esfuerzo.

¿Cómo se prepara el personal para intervenciones cada vez más complejas y diversas (incendios, inundaciones, terremotos…)?

Con un programa permanente de preparación individual y colectiva, ejercicios reales y simulación, especialidades técnicas y formación funcional (sanidad, psicología, logística). Relevos organizados (turnos), apoyo psicológico preventivo y post-misión, y el empleo creciente de simuladores y drones para reducir riesgos y mejorar la toma de decisiones.

¿Qué nuevos desafíos afrontará la UME en los próximos años?

Emergencias de mayor dimensión y nuevas tipologías asociadas al cambio climático —mayor intensidad de tormentas, incendios más virulentos, eventos simultáneos-; la necesidad de mantener esfuerzos operativos prolongados y la gestión del recurso humano ante límites de plantilla

El cambio climático nos obliga a readaptar procedimientos tácticos, ajustar capacidades y planificar para emergencias de mayor extensión y rapidez.

¿Qué mensaje daría a los ciudadanos sobre el papel de la UME?

La UME existe para proteger a la sociedad y estamos orgullosos de servir y lo hacemos con humildad, esfuerzo y profesionalidad. Al mismo tiempo, apelamos a la prudencia ciudadana y a la responsabilidad colectiva (prevención y colaboración) y pedimos a las instituciones apoyo con inversiones sostenidas, par mantener una UME capaz de responder a los desafíos de hoy y del mañana.

UME cumple 20 años;¿Cómo ha evolucionado en estas décadas?

La UME nació en 2005 para cubrir una carencia del Estado: disponer de una capacidad operativa nacional, rápida y organizada. En veinte años ha pasado de una estructura emergente a una unidad altamente especializada: implantación territorial, Escuela Militar de Emergencias, especialidades técnicas y proyección internacional.

Hemos ganado experiencia, profesionalidad y cercanía con la sociedad, manteniendo la naturaleza militar como columna vertebral de eficacia y disciplina.

¿Cómo ha cambiado la preparación en los últimos años?

Hemos evolucionado hacia mayor especialización y formación continua: preparación anual sistemática, adiestramiento en riesgos singulares (alta montaña, buceo, riesgos tecnológicos), y desarrollo de capacidades tecnológicas (mando y control, simulación y apoyo a la decisión).

En paralelo, se ha iniciado la creación de la Unidad de Drones (UDRUME) y un Centro de Simulación que cambiará notablemente nuestra preparación. La renovación debe ser sostenida en el tiempo, no puntual.

¿Qué hitos destacaría en la historia de la Unidad?

Hitos como la actuación masiva durante la pandemia, las grandes operaciones por la dana y episodios como los incendios recientes o los despliegues internacionales (rescates y apoyos en terremotos) muestran que la UME es un instrumento de solidaridad y capacidad operativa.

Los integrantes de la UME (Unidad Militar de Emergencia) cuentan con una extensa y rigurosa preparación, además de especializaciones, adiestramiento específico para determinadas situaciones, etc.

La UME, tras 20 años de trabajo tan arduo como la participación en las tareas de rescate y recuperación de la DANA de Valencia, los incendios a los que deben enfrentarse verano tras verano, o su actuación durante la pandemia de COVID19 ha demostrado que trabaja para la sociedad.

Imagen autor

Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.